Después de seis ediciones, cuál crees que es la clave de Ibai Llanos para que La Velada siga creciendo en lugar de agotarse como fenómeno?Leer la noticia completa
Después de seis ediciones, ¿cuál crees que es la clave de Ibai Llanos para que La Velada siga creciendo en lugar de agotarse como fenómeno?
Creo que la clave es que Ibai nunca ha tratado esto como "vamos a repetir lo del año pasado, pero un poco más grande". Cada edición sube el listón, como si hubieran vuelto a empezar de cero, con ganas de sorprender, de meter un combate inesperado o un artista que nadie veía venir. El punto de imprevisibilidad, mezclado con la cercanía de siempre, es lo que hace que la gente vuelva cada año con la misma ilusión de la primera vez y no con la sensación de "ya sé lo que va a pasar". Los fenómenos así se agotan cuando se vuelven previsibles. Y esto es justo lo contrario.
Ibai tiene esa capacidad de escuchar a la audiencia sin traicionar su identidad.
¿Cómo ha evolucionado el formato desde la primera edición hasta esta sexta cita en La Cartuja?
Si comparas la primera Velada, que era un evento casi artesanal, con esta sexta edición, parece que hablamos de dos eventos que son distintos. Empezó casi como una quedada entre amigos delante de una cámara, con un punto muy casero (que era parte del encanto), y ha terminado convirtiéndose en una producción de estadio con presupuesto de varios millones, patrocinadores de primer nivel y un cartel musical que firmaría cualquier festival grande, sumando la mejor producción audiovisual. Lo interesante es que ese salto de escala no ha diluido el tono desenfadado que lo caracteriza, sino que lo ha profesionalizado sin perder autenticidad.
¿Qué papel juegan los influencers y creadores de contenido a la hora de convertir un evento de boxeo en un fenómeno de entretenimiento masivo?
Son literalmente el motor que convierte un combate de boxeo amateur en un espectáculo que sigue medio internet. Además de subir al ring, hay que tener en cuenta que llevan semanas narrando todo el proceso, entrenamientos, piques, dramas. Eso hace que cuando llega el día de la pelea ya haya una historia entera detrás, con personajes que la gente conoce y por los que siente algo. Eso multiplica muchísimo el enganche frente a un evento deportivo al uso.
Para un creador de contenido, ¿qué supone subirse al ring en términos de visibilidad, engagement y construcción de marca personal?
Le expone a un público mucho más amplio que su nicho habitual. Como no hay edición ni segunda toma, también humaniza su imagen al mostrarse en un reto físico y personal y genera un pico de conversación que luego pueden capitalizar durante meses posteriores.
Muchos han visto cómo su valor comercial y sus seguidores crecen de forma notable después de pelear. Todo eso significa reconocimiento también en términos de marcas, contratos y proyección. No deja de ser un salto de fe que les cambia la trayectoria a su carrera.
¿Qué tipo de marcas encuentran en La Velada un escaparate interesante, y por qué?
Sobre todo las que quieren estar donde está la conversación joven y no saben muy bien cómo llegar ahí con un anuncio de toda la vida: fintech, bebidas, moda urbana, gaming, plataformas de streaming…. Lo que compran, además de un espacio publicitario, es formar parte de un evento del que todo el mundo va a hablar el lunes en clase o en la oficina.
Son marcas que buscan que la gente los asocie a lo que representa el evento, autenticidad, cercanía y pura diversión, y llegar así a un público al que la publicidad de toda la vida ya casi ni le hace cosquillas.
¿Cómo se mide el retorno para una marca patrocinadora en un evento de estas dimensiones, tanto en directo como en redes?
Se mide de forma bastante más sofisticada de lo que la gente imagina. Por un lado, están los números de siempre, lo que es la audiencia en streaming, impresiones, menciones, pero por otro se analiza el sentimiento de esas menciones y, sobre todo, cuánto contenido generan los propios espectadores sin que nadie se lo pida (memes, clips, comentarios). Ese contenido orgánico es súper relevante porque significa que la marca ya no depende de su propio presupuesto de medios para seguir apareciendo días después del evento.
¿Qué diferencia a La Velada de otros eventos de entretenimiento digital a la hora de atraer inversión publicitaria?
Que mezcla tres mundos que casi nunca conviven en un mismo evento: el deporte, con toda su tensión y épica; la música en directo, con su capacidad de generar momentos virales; y el entretenimiento digital nativo, con creadores que ya tienen su propia comunidad fidelizada.
Es un buen combo que ningún festival ni ningún evento deportivo tradicional puede replicar del todo. Eso lo convierte en un activo absolutamente publicitario muy difícil de sustituir.
Combinar boxeo, música en directo y entretenimiento para 80.000 espectadores en el estadio y millones en streaming, ¿qué retos de organización y planificación implica?
Es una locura logística, y lo digo con toda la admiración del mundo, por supuesto. Hay que coordinar producción audiovisual para múltiples plataformas a la vez, movilidad y seguridad de decenas de miles de personas entrando y saliendo de un estadio, artistas con sus propios equipos, deportistas con sus propios tiempos; y todo eso emitiéndose en directo sin margen de error, porque cualquier fallo técnico lo ve medio internet en tiempo real. Es como organizar una final de un gran campeonato y un festival de música el mismo día, en el mismo sitio, y que todo encaje.
Por eso, desde Unisport Management School insistimos tanto en la importancia de una formación específica para quien quiera dedicarse a esto. Eventos como La Velada demuestran que, además de tener buenas ideas, hace falta gente preparada para ejecutarlas a esta escala sin que nada se rompa por el camino.
Con un cartel que mezcla a Anuel AA, Yandel, Juanes, Lucho RK, La Pantera y Bad Gyal, ¿qué peso tiene la música en el éxito global del evento?
Esta se sale un poco de mi terreno habitual, pero te la contesto con gusto porque el tema me encanta. La música es la que convierte una noche de boxeo en una fiesta que engancha incluso hasta a quien no le interesa lo más mínimo un combate. Un cartel de ese calibre hace que la gente compre entradas (aunque en este caso se anunció el cartel con todo el aforo vendido), aunque no sepa quién pelea, y además, estira la vida del evento en redes. Ya sabemos que los momentos musicales generan sus propios virales.
Y creo que ahí está parte de la magia que tiene Ibai, porque entiende que el boxeo emociona, pero que la música es la que te hace llorar, bailar o ponerte la piel de gallina, y esa mezcla de emociones tan honestas es probablemente lo que hace que este evento se te quede dentro mucho después.
¿Hacia dónde crees que puede evolucionar La Velada en próximas ediciones para seguir marcando la diferencia en el entretenimiento digital?
Creo que el siguiente gran salto está en la internacionalización -existen otros formatos, pero con menor repercusión que La Velada como “Párense de manos” o “Supernova”-, llevar el formato fuera de España o, incluso, fuera del mundo hispanohablante.
También creo que se seguirá jugando con la tecnología para que quien lo ve desde casa sienta que también forma parte de algo. No me sorprendería tampoco ver nuevas disciplinas o algún formato híbrido en próximas ediciones.