El Centro Botín será el escenario en el que este jueves, 28 de mayo, un completo panel de diseñadores, marcas y profesionales compartirá su experiencia y reflexionará sobre hacia dónde se dirige el sector y cómo humanizar la industria textil sin perder nuestras raíces
El Centro Botín será el escenario en el que este jueves, 28 de mayo, un completo panel de diseñadores, marcas y profesionales compartirá su experiencia y reflexionará sobre hacia dónde se dirige el sector y cómo humanizar la industria textil sin perder nuestras raíces
27/05/2026 Actualizado a las 18:25h.
El Diario Montañés y Cantabria DModa celebran por segundo año Espacio DModa en el Centro Botín, donde este jueves se reunirán algunas de las voces más relevantes del diseño de autor, la industria textil, el retail y el marketing para reflexionar sobre el futuro del sector. Diseñadores, empresarios y expertos en sostenibilidad, artesanía, innovación y transformación digital comparten en este especial una mirada plural sobre los grandes desafíos de la moda: identidad, tecnología, producción responsable, creatividad y transformación cultural.
Desde las 9.30 y hasta las 18.00 horas participan Dolores Cortés, Jon Curutchet, Mónica San José, Pedro Mansilla, David Bell, Leyre Doueil, Elisa Álvarez, Claudia Iza, Margarita Ruyra, Juan Parés, Carmen Torres, Marcos Pizarro, Lydia García y Pablo Galán, perfiles que representan distintas generaciones, disciplinas y maneras de entender la industria, desde la artesanía y el diseño de autor hasta la sostenibilidad, la innovación tecnológica y la sociología de la moda.
Desde la tradición textil y el patrimonio cultural hasta la inteligencia artificial, la circularidad, el lujo contemporáneo o los nuevos hábitos de consumo, las tribunas construyen una conversación conjunta sobre el momento de transformación que atraviesa el sector y sobre cómo afrontar el futuro sin perder la identidad, el oficio y las raíces que históricamente han definido la creación.
Dolores Cortés Directora Creativa de Dolores Cortés
Lo que no se ve detrás de un traje de bañoModa baño y funcionalidad. Dolores Cortés ha revolucionado el sector a través de patronajes y colecciones que unen diseño, funcionalidad y sensibilidad. Directora creativa de la firma que lleva el nombre de su madre, ha convertido una empresa familiar en uno de los grandes referentes de la moda de baño española.
Ponencia
09.45 h.'De taller artesanal a empresa de moda de baño. hitos de una trayectoria apasionante'
Si observamos con detalle una playa en verano advertiremos que las prendas de baño de las mujeres presentan una gran diversidad de formas, tejidos y colores. Detrás de todo ello hay un proceso creativo más complejo de lo que pueda pensarse a primera vista. Centrando nuestro discurso en la 'Moda Baño', podemos afirmar que un bañador o bikini de calidad, además de un importante componente de diseño, tiene que permitir movilidad y ofrecer resistencia al sol, el agua, la salinidad, el cloro o los roces. En nuestro caso, el bañador debe mantener la forma tanto en seco como en mojado y debe 'sentar bien' para que la usuaria se sienta cómoda y favorecida. El patronaje, adaptado al diseño, a las posibles usuarias y a los materiales elásticos empleados en una prenda pequeña que cubre el cuerpo, resulta muy importante. Los bañadores son prendas artesanales de más de 30 piezas y alrededor de 50 operaciones realizadas por personal especializado.
¿Cómo abordamos este proceso en 'Dolores Cortés'? En la actualidad, y tras más de 70 años de experiencia, tenemos incorporados todos los procesos. Disponemos de un equipo de diseño y patronaje que incluye la creación de estampados propios, la selección de tejidos y estampados de terceros, el análisis de formas y la renovación de patrones para la realización de nuestras colecciones. Esto se continúa con el proceso de corte, confección y control de calidad, así como con el almacenamiento y la logística de distribución. Todo ello teniendo presente la extrema temporalidad de la moda baño: la creatividad 'tardía' o fuera de mercado resulta estéril.
Jon Curutchet Director de Sostenibilidad y Cadena de Suministro de SKFK
La moda como motor del cambioDiseño con responsabilidad. Jon Curutchet representa una de las corrientes más sólidas de la nueva moda europea. Desde SKFK impulsa un modelo donde creatividad, trazabilidad y sostenibilidad conviven sin renunciar a la identidad estética ni a prendas concebidas para perdurar más allá de las tendencias.
Ponencia
10.30 h.'SKFK, 25 años de moda, arte y sostenibilidad'
La moda nunca ha sido solo una cuestión estética. Es lenguaje, es identidad y, sobre todo, es una herramienta de expresión, resistencia, identidad y cambio cultural. Durante demasiado tiempo, sin embargo, se ha reducido a una sucesión acelerada de tendencias, marcada por la prisa y el consumo constante. Pero no debería limitarse a reflejar el momento, sino a cuestionarlo. En SKFK llevamos más de dos décadas defendiendo esa idea. Desde 1999 decidimos alejarnos del modelo dominante del 'fast fashion' para construir una alternativa donde los valores están en el centro. Diseñamos prendas atemporales, creativas y con identidad propia, piezas que nacen del arte y de un propósito claro: durar, respetar y trascender. Y hacerlo además desde una mirada más consciente y responsable.
La industria, en cambio, ha normalizado prácticas difíciles de sostener: la sobreproducción, el consumo impulsivo, el 'usar y tirar'. Detrás de precios bajos y novedades constantes, a menudo se esconde un elevado coste humano, social y ambiental que no debería quedar fuera de foco.
La moda no es neutral. Cada decisión, desde el diseño hasta la producción, tiene un impacto real en las personas, en las comunidades y en el entorno. Por eso, más allá de las prendas, lo que está en juego es el modelo que queremos sostener. Diseñar también puede ser una forma de resistencia. Y elegir cómo vestimos, una manera consciente de tomar posición ante el mundo que habitamos.
Mónica San José Vicepresidenta de Ventas en Europa y Oriente Medio en compañías internacionales de moda. Senior Advisor, consejera y co-fundadora de Retail Escool
De la tienda física al metaversoRetail y transformación digital. Mónica San José, directiva cántabra con trayectoria internacional en la industria de la moda, ha desarrollado su carrera en compañías como Sephora, Levi’s o El Corte Inglés. Su trabajo se centra en la evolución del retail y en cómo la tecnología está transformando la relación entre marcas y consumidores.
Vídeo
11.00 h.'De la tienda física al metaverso'
Durante años, el retail se ha construido alrededor de la transacción. La tienda era fundamentalmente un espacio para vender producto y garantizar la presencia de las marcas en el mercado. Sin embargo, hoy el retail ya no compite únicamente por cuota de mercado. Compite por atención, por relevancia cultural y por la capacidad de generar experiencias que permanezcan en la memoria del consumidor más allá del momento de la compra. La tienda física está evolucionando. Los espacios más innovadores del mundo, como los recintos de Gentle Monster en Seoul o las macroexperiencias de Louis Vuitton en New York City o Shanghai, demuestran que el retail, el arte y el entretenimiento ya convergen para transformar momentos ordinarios en experiencias extraordinarias.
En paralelo, la tecnología redefine nuestra relación con las marcas. La inteligencia artificial actúa como el motor de una hiperpersonalización sin precedentes; de hecho, el 80 % de los consumidores tienen más probabilidades de comprar cuando reciben experiencias adaptadas a ellos. Ya no hablamos solo de algoritmos de recomendación, sino de una 'IA agéntica' capaz de tomar decisiones proactivas en nuestro nombre, sistemas de precios dinámicos predictivos como los utilizados por Walmart y un retail físico asistido por robótica. Pero el salto más revolucionario es conceptual: el retail entendido como un ecosistema expandido. La integración del 'game-commerce' y los mundos virtuales ya es una realidad. En plataformas de gamificación como Roblox, marcas como Gucci han llegado a subastar bolsos virtuales por 4.000 dólares, superando su valor en el mundo físico. A esto se suma el uso de 'NFTs' como herramientas avanzadas de fidelización ('CRM') que otorgan accesos VIP y beneficios exclusivos a la comunidad.
El futuro del retail no será exclusivamente físico ni digital: será un modelo híbrido, inteligente y profundamente experiencial. En este nuevo escenario, triunfarán aquellas marcas que mejor entiendan cómo conectar emoción, tecnología y comunidad para construir relevancia a largo plazo.
Pedro Mansilla Sociólogo y crítico de moda
La moda como radiografía del almaSociología y moda. Pedro Mansilla lleva cuatro décadas analizando la relación entre moda, cultura y sociedad desde el periodismo, la sociología y la crítica especializada. Ha colaborado en numerosos medios y participado en algunos de los principales proyectos editoriales, académicos y expositivos vinculados a la moda española.
Ponencia
11.45 h.'Sociología de la moda. Un punto de vista privilegiado'
La moda siempre estuvo de moda. El sustantivo gozó del prestigio efímero del adjetivo que tantas veces ha sido prestado a otros muchos ámbitos de la vida, desde la filosofía a la poesía. En los años sesenta del siglo pasado, hace ahora sesenta años, también fue así. El 'prêt-à-porter' arrancó su reinado sobre el cadáver de una alta costura que daba sus últimas puntadas en el revuelto mayo parisino del 68. Ese año yo tenía 13 años, una maravillosa adolescencia donde se mezclaban mi pasión por la música clásica y la fotografía de moda.
Más por causalidad que por casualidad, aquel descubrimiento -moda española fotografiada en la Alhambra de Granada en uno de los semanarios españoles- coincidió con otra moda más: la de los sociólogos y la sociología, incluida, claro está, la sociología de la moda. Supongo que no hace falta citar a Roland Barthes ni a Umberto Eco, dos pioneros de la reflexión sobre los trapos y sus inmensas conexiones políticas, económicas y culturales.
Me apasionó la lectura de un libro que no dejo de recomendar, 'Sociología de la moda', de René König, un sociólogo alemán que me convenció de lo más importante: la moda es cultura, material y espiritual. Él había sido seducido, a su vez, por Norbert Elias, padre de la sociología de la cultura.
Desde entonces no he dejado de insistir en esa revelación. En mi libro 'Sociologías de la moda', siguiendo su 'modus operandi', relaciono la moda con nuestras necesidades materiales más primarias, pero también con nuestras aspiraciones espirituales más complejas. Claro: nos vestimos para no tener frío o no mojarnos cuando llueve, pero eso no satisface nuestra aspiración de ser elegantes. Nos vestimos de lo que somos porque, de lo contrario, seríamos otros.
La ropa nos hace humanos, como la cocina, las herramientas o el lenguaje. Nosotros hacemos nuestra ropa, pero nuestra ropa nos hace a nosotros: es la radiografía de nuestra alma. El acto más sencillo de vestirse es la reflexión moral más profunda del ser humano.
David Bell Fundador de Pretty Bailarinas
La bailarina no es un zapato, es una declaraciónTradición y calzado. David Bell ha impulsado la expansión internacional de Pretty Ballerinas convirtiendo una tradición nacida en Menorca en una firma presente en más de 35 países. Defensor del diseño atemporal y la fabricación manual, mantiene viva una manera de entender el calzado basada en calidad, comodidad y oficio.
Entrevista
12.30 h.'Pretty Ballerinas: el arte de conquistar el corazón de las celebrities'
Hay prendas que trascienden la moda porque no pertenecen a ninguna temporada. La bailarina es una de ellas. Cuando mi suegro Jaime cogió una zapatilla de danza, un objeto concebido para el esfuerzo invisible, para sostener el peso del arte sin que nadie lo note, y le puso una suela entera para sacarlo a la calle, no estaba diseñando un calzado. Estaba articulando algo que las mujeres ya sabían: que la elegancia real no necesita elevar el cuerpo para imponerse.
Eso ocurrió en Menorca en los años ochenta, en la misma fábrica donde seguimos trabajando hoy, a cuatrocientos metros del taller original de 1918.
Desde entonces hemos aprendido mucho sobre la mujer que nos elige. No es una sola mujer. Es la ejecutiva de Tokyo que cruza la ciudad con el mismo zapato con el que entra a una sala de juntas. Es la parisina que lleva veinte años comprando el mismo modelo en distintos colores. Es la que guardó la bailarina de su madre y nos pregunta si seguimos haciéndola igual. Sí: la seguimos haciendo igual.
El mundo de la moda lleva décadas prometiendo velocidad. Nuevas colecciones, microtemporadas, tendencias que duran lo que tarda un algoritmo en mutar. Nosotros apostamos por lo contrario: 300.000 pares al año, todos fabricados en Menorca, todos construidos a mano con técnicas que no han cambiado porque no hace falta cambiarlas. Lo llamamos 'slow fashion' porque no tenemos otro nombre para lo que siempre hemos hecho: tardar el tiempo necesario en hacer las cosas bien.
Hemos abierto tiendas en London, Singapore y Tel Aviv. Hemos calzado a Kate Moss, Olivia Palermo, Claudia Schiffer y a las familias reales europeas. Hemos viralizado el 'Fashion Emergency Pack', una bailarina dentro de un botiquín. Y en todo ese recorrido, la pregunta que guía cada decisión sigue siendo la misma que se hacía Jaime en su taller: ¿esto lo va a querer llevar una mujer dentro de diez años?
Cuando la respuesta es sí, lo fabricamos en Ferreries, Menorca, el mismo lugar donde comenzamos hace ahora 108 años.
Leyre Doueil Fundadora y directora creativa de Leyre Doueil
La elegancia de tener identidadArtesanía y atemporalidad. Leyre Doueil ha consolidado una de las firmas emergentes más destacadas del panorama nacional. Especializada en moda ‘premium’ y ‘prêt-à-porter’, defiende una creación basada en la producción responsable y el valor de la artesanía local, con un universo estético elegante, reconocible y alejado de las tendencias efímeras.
Panel de expertas
13.05 h.'Escalar sin perder el alma'
Hay marcas que nacen para seguir tendencias y otras que nacen para defender una manera de entender la moda. Leyre Doueil pertenece claramente a esta segunda categoría. En un momento en el que casi todo parece diseñado para durar una temporada, la firma ha conseguido construir algo mucho más difícil: identidad. Y quizá ahí reside precisamente su valor. Porque detrás de cada colección no percibo únicamente vestidos o tejidos bonitos, sino una sensibilidad muy concreta, una mirada femenina y una apuesta firme por la artesanía, el detalle y la calidad de los acabados.
Siempre me ha parecido que la verdadera sofisticación no necesita exageraciones. No depende del exceso ni de la estridencia, sino de la coherencia. Leyre Doueil transmite justamente eso: una elegancia emocional y profundamente reconocible. Las prendas parecen hechas para acompañar momentos importantes, pero también para permanecer en el tiempo, algo cada vez más raro y más valioso dentro de la industria actual. Hay en sus diseños una delicadeza serena que consigue mantenerse al margen de las modas pasajeras. También me resulta especialmente interesante cómo la firma ha crecido sin perder autenticidad. En un sector dominado por la producción rápida y la uniformidad estética, defender talleres artesanales, ediciones limitadas y procesos cuidados casi se ha convertido en un acto de resistencia cultural. Y, sin embargo, el público parece responder precisamente a eso: a lo humano, a lo imperfectamente bello, a lo que tiene esencia y personalidad propia.
No creo que sea casualidad que cada vez más mujeres busquen marcas con relato y con verdad detrás. La moda ya no consiste únicamente en vestir bien; también consiste en sentirse representada por lo que una lleva. Ahí es donde la firma ha sabido encontrar su espacio y conectar con una mujer que busca diferenciarse desde la autenticidad. Porque cuando una firma consigue emocionar antes incluso de que alguien se pruebe una prenda, deja de ser simplemente moda para convertirse en lenguaje. La emoción que transmite una marca también forma parte de aquello que finalmente vestimos.
Elisa Álvarez CEO de Cyrana
El lujo de dar una segunda vidaModa circular e innovación. Elisa Álvarez es la fundadora y directora creativa de Cyrana, firma española de diseño reconocida por su identidad estética y su apuesta por la artesanía. Tras una etapa en consultoría internacional, orientó su carrera hacia la moda y hoy impulsa proyectos que unen sostenibilidad, tecnología y transformación textil.
Panel de expertas
13.05 h.'Una IA con piel de artesano'
Vivimos en una época en la que la moda ya no puede permitirse seguir funcionando bajo el modelo de usar y tirar. Durante años, el sector ha generado toneladas de residuos textiles mientras se cerraban talleres y desaparecían oficios artesanos que habían formado parte de nuestra historia y nuestra cultura. Sin embargo, precisamente en esa necesidad de cambio nace una gran oportunidad: transformar lo que ya existe en un nuevo modelo de negocio más sostenible, emocional y tecnológico. Hoy, la economía circular no es una tendencia; es una necesidad real. Y, dentro de ella, la transformación de prendas y el reaprovechamiento de materiales se han convertido en una nueva forma de entender el lujo. En Reluxe Lab creemos que una prenda no termina cuando deja de usarse. Puede volver a diseñarse, reinterpretarse y adquirir una segunda vida con más valor, incluso, que la original.
En muchos casos, además, supone una inversión rentable: prendas antiguas con un valor residual de mercado muy bajo, tras un proceso de transformación y rediseño, pueden equipararse al valor de una prenda nueva de lujo, llegando incluso a multiplicar por cinco o seis veces su valor inicial. La inteligencia artificial está permitiendo acelerar esa transformación. Gracias a nuevas herramientas tecnológicas, hoy es posible visualizar diseños, analizar patrones, optimizar procesos y personalizar prendas de forma mucho más eficiente.
Pero la tecnología, por sí sola, no crea lujo. El verdadero valor sigue estando en las manos de quienes saben construir una pieza artesanalmente. Ahí aparece la figura del peletero, un artesano capaz de transformar una prenda antigua en una pieza contemporánea y exclusiva. Un oficio que combina sensibilidad, gusto, técnica y mucha experiencia, y que ahora encuentra en la tecnología un aliado para evolucionar sin perder su esencia. El futuro de la moda probablemente no esté en producir más, sino en producir mejor. En recuperar el valor de lo hecho a mano, unirlo a la innovación y entender que sostenibilidad, tradición y tecnología no son conceptos opuestos, sino parte de una misma transformación. Porque el verdadero lujo del futuro será, precisamente, dar una nueva vida a aquello que ya tiene una historia.
Claudia Iza Artista y creadora de OSA Designs
El arte de vestir emocionesArte aplicado al diseño. Claudia Iza es licenciada en Bellas Artes y está especializada en pintura y diseño creativo. Su trabajo conecta ilustración, estampación y sensibilidad pictórica aplicada a moda e interiorismo. A través de OSA Designs desarrolla propuestas pensadas para aportar identidad y valor estético a proyectos creativos.
Panel de expertas
13.05 h.'Experiencia, creatividad y pasión'
La moda, para mí, nunca ha sido únicamente una cuestión estética. La entiendo como un lienzo en blanco donde el arte encuentra movimiento, cuerpo y emoción. Cada prenda tiene la posibilidad de convertirse en una superficie viva sobre la que contar una historia, transmitir una sensibilidad o reflejar una manera de habitar el mundo. También de expresar emociones, recuerdos y formas íntimas de relacionarnos con quienes somos.
Cuando creo un estampado, no pienso solo en el dibujo o en la composición visual. Mi mirada nace desde la pintura. A través de OSA Designs fusiono el arte tradicional con el diseño digital para crear estampados aplicados al mundo de la moda y la decoración. Cada soporte supone también una nueva forma de interpretar el color, la textura y la emoción. Me interesa la plasticidad de la acuarela, la profundidad que generan las transparencias, el diálogo entre luces y sombras y el volumen que aparece a través de las distintas intensidades del color. Trabajo los estampados como si cada uno fuese una obra pictórica en transformación, donde la materia y el gesto artístico conservan su presencia incluso después del proceso digital. Me inspira la naturaleza, la emoción y también la imperfección orgánica que existe en lo hecho a mano. Creo que ahí reside parte de la autenticidad creativa: en dejar que el color respire, que las formas tengan ritmo y que la composición conserve cierta sensibilidad humana y artesanal.
Pero también entiendo la moda desde un plano profundamente personal. La ropa no solo cubre el cuerpo; habla antes que las palabras. Es una segunda piel. A través de ella, cada persona proyecta cómo desea mostrarse al mundo, cómo quiere sentirse y qué identidad quiere expresar. La moda puede aportar seguridad, libertad, fuerza o delicadeza. Puede convertirse en refugio, en declaración o incluso en memoria.
Por eso considero que diseñar estampados es mucho más que crear superficies decorativas. Es ofrecer emociones visuales que acompañarán a alguien en su vida cotidiana. Y ahí, precisamente, es donde arte y moda dejan de estar separados para convertirse en una misma experiencia.
Margarita Ruyra Cofundadora de ES Fascinante
Crear con raíz para mirar al futuroModa con identidad. Margarita Ruyra de Andrade es cofundadora de Es Fascinante, la plataforma que impulsa el diseño de autor y la moda ‘Made in Spain’ desde una mirada contemporánea y cultural. Su trabajo conecta moda, patrimonio y producción consciente, defendiendo un modelo basado en identidad y valor creativo.
Entrevista
15.30 h.'Una mirada al Made in Spain desde la moda, el arte y la identidad'
Hablar de moda española hoy es hablar de mucho más que de prendas. Es hablar de identidad, de oficio, de territorio y de una manera de crear que conserva una enorme riqueza cultural. En un momento en el que la industria avanza a gran velocidad, considero más necesario que nunca detenernos a pensar qué hay detrás de lo que vestimos y cuál es el verdadero valor de aquello que consumimos.
Durante años, la moda ha estado marcada por la inmediatez, por la producción acelerada y por una cierta desconexión entre el consumidor y el proceso creativo. Sin embargo, creo que estamos viviendo un cambio de sensibilidad. Cada vez más personas buscan piezas con sentido, prendas que no solo respondan a una tendencia, sino que cuenten una historia y permanezcan en el tiempo, generando además un vínculo emocional mucho más profundo con quien las lleva.
Desde Es Fascinante defendemos precisamente esa mirada: una moda hecha con intención, que valore el trabajo de los diseñadores, de los talleres y de los artesanos. El 'Made in Spain' no debe entenderse únicamente como una etiqueta de origen, sino como una forma de proteger un patrimonio creativo y productivo que forma parte de nuestra cultura y de nuestra manera de entender la creación.
España tiene una capacidad inmensa para generar belleza desde lo auténtico. Tenemos tradición, talento, materiales, oficios y una manera muy propia de entender la elegancia. Pero para que todo eso tenga futuro, es fundamental que aprendamos a valorarlo, a comunicarlo y a consumirlo de otra manera.
La moda puede ser una herramienta de expresión, pero también de responsabilidad. Elegir mejor, comprar con más conciencia y apoyar proyectos que trabajan con respeto es una forma de participar activamente en el futuro de la industria.
Crear con raíz no significa mirar al pasado con nostalgia. Significa entender de dónde venimos para construir algo más sólido, más honesto y más duradero. Esa, para mí, es una de las grandes oportunidades de la moda española.
Juan Parés Presidente del Grupo Santanderina
Moda: industria, responsabilidad y futuroIndustria textil y sostenibilidad. Juan Parés es presidente del Grupo Textil Santanderina, una de las compañías más relevantes de Cantabria y referente del textil español. Desde Cabezón de la Sal ha liderado la expansión internacional de la empresa, impulsando innovación, sostenibilidad y competitividad en un sector en transformación.
Mesa redonda
16.05 h.'Pasaporte hacia la nueva industria textil: claves normativas y estrategias de sostenibilidad'
La moda vive un momento decisivo, ya que coinciden un alto nivel de creatividad, el entusiasmo renovado de jóvenes creadores y la tecnología, con la irrupción de la IA, unidos a la sensibilidad y preocupación por el impacto social y medioambiental de la moda. Este equilibrio entre progreso y responsabilidad es hoy uno de los grandes retos de nuestra industria. Desde Europa -y especialmente desde compañías comprometidas con una cadena de valor responsable- entendemos que el futuro pasa por integrar innovación y sostenibilidad de forma inseparable. La transformación ya no es opcional, sino estructural, impulsada por la digitalización, la trazabilidad, el uso de nuevos materiales acordes con la circularidad, el ecodiseño, modelos productivos más eficientes y una legislación cada vez más exigente. También es imprescindible la colaboración público-privada para construir un ecosistema que fomente este desarrollo. Pero, sobre todo, hablamos de una manera distinta de entender la moda. La industria textil ha logrado avances significativos en los últimos años: reducción del consumo de recursos, uso de productos químicos respetuosos, mejora de procesos, diseños más conscientes o certificaciones que aportan transparencia. Sin embargo, también es consciente de las amenazas provenientes de tejidos y prendas que llegan de fuera de la Unión Europea a bajos costes y sin cumplir las mismas exigencias. Nuestro reto hoy es ser competitivos en un entorno globalizado, fieles a un modelo productivo sostenible, transparente y de mayor valor añadido.
Eventos como Espacio DModa reflejan esta transición necesaria: espacios donde tradición, talento creativo y tecnología convergen para construir un modelo más equilibrado. Reivindican, además, el valor del conocimiento compartido y de la colaboración entre todos los actores del sector. El consumidor también forma parte de este cambio. Es más exigente, está más informado y es consciente del impacto de sus decisiones, pero también debe evolucionar sus hábitos de consumo. Esto nos obliga a elevar nuestros estándares, pero también nos ofrece una oportunidad única para reforzar la confianza en la industria. El futuro de la moda se teje hoy. Y dependerá de nuestra capacidad colectiva para convertir los retos en oportunidades y la sostenibilidad en el verdadero motor de competitividad.
Carmen Torres Secretaria general de Confederación ModaEspaña
Transformación hacia una moda conscienteModa España y transformación. Carmen Torres es secretaria general de Moda España y una de las principales figuras de la industria en nuestro país. Con tres décadas de experiencia en el sector, coordina iniciativas vinculadas a sostenibilidad, competitividad y defensa del ‘Made in Spain’, impulsando la transformación de la moda española.
Mesa redonda
16.05 h.'Pasaporte hacia la nueva industria textil: claves normativas y estrategias de sostenibilidad'
La moda pasa, el estilo permanece». Coco Chanel. Esta frase mítica continúa definiendo la esencia de nuestro sector. Las prendas no solo visten, sino que definen nuestra personalidad. Una personalidad que hoy también se refleja en la forma de consumir moda, donde la necesidad de seguir constantemente las tendencias está dando paso a una compra más consciente y con mayor intención. Estamos viviendo un momento único en el que confluyen la profunda transformación que está viviendo el sector de la moda con un cambio muy significativo en los hábitos del consumidor, avanzando hacia la responsabilidad. La sostenibilidad es un concepto muy amplio y tiene que mantener un equilibrio entre su aspecto económico y el medioambiental. No solo requiere tiempo, formación y acompañamiento para que se traslade a toda la cadena de valor y al consumidor, sino también un esfuerzo económico en ambas direcciones, y es justamente en este punto donde está el obstáculo.
El último estudio que hemos realizado con la consultora Kantar, experta en 'insights', alrededor de la conducta del consumidor nos ha confirmado que cada vez se valora más la durabilidad y calidad en la moda, así como que hay un creciente interés por su origen, destacando España por su producción y diseño. Esto confirma la preocupación por la sostenibilidad, pero también nos ha trasladado que el precio sigue representando un gran desafío. Nuestra industria, conformada en su gran mayoría por pymes y micropymes, lleva años haciendo un gran esfuerzo para avanzar hacia la sostenibilidad, la innovación y la trazabilidad. Ahora es el momento de explicar mejor el trabajo y esfuerzo que hay detrás de cada prenda. Comunicar con honestidad y construir una relación más cercana y transparente con el cliente. El consumidor de hoy no solo quiere comprar moda, necesita entender qué hay detrás e identificarse con ella. Y es en este punto donde las marcas tenemos la responsabilidad de explicar mejor nuestra implicación. Quizá el gran reto está ahora en saber explicar todo ese trabajo en un momento en el que consumimos información cada vez más rápido y en el que muchas veces cuesta detenerse a entender qué hay realmente detrás de cada prenda.
Marcos Pizarro Fedecom y CEO de Venus
El pasaporte hacia el futuro del textilNormativa y trazabilidad. Marcos Pizarro es vicepresidente de Fedecon y una figura clave en la adaptación de la industria textil española a las nuevas exigencias europeas. Especializado en economía circular, participa activamente en el desarrollo de modelos más transparentes, responsables y competitivos para el futuro del sector.
Mesa redonda
16.05 h.'Pasaporte hacia la nueva industria textil: claves normativas y estrategias de sostenibilidad'
La industria textil de nuestro país está a punto de cruzar una frontera sin retorno. Durante décadas, el éxito en este sector se ha medido en velocidad, diseño y optimización de costes. Pero seamos realistas: el nuevo marco normativo impulsado desde Bruselas, con el Reglamento de Ecodiseño (ESPR), la Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP) y el Pasaporte Digital de Producto, viene a redefinir por completo las reglas del juego. Atrás queda la lógica de producir y vender sin preguntarnos qué ocurre después. A partir de ahora, estaremos obligados a demostrar con total transparencia de dónde viene cada hilo, cuál es su impacto ambiental, su durabilidad y qué sucede con esa prenda cuando se convierte en residuo.
Es evidente que entramos en una etapa compleja. Si miramos hacia dentro, la radiografía de nuestras empresas muestra una realidad dual. Por un lado, un tejido compuesto mayoritariamente por pymes que demuestran una resiliencia admirable y que llevan años esforzándose por adaptarse. Por otro, una falta generalizada de recursos, una digitalización todavía insuficiente y una enorme necesidad de acompañamiento técnico y claridad normativa. Adaptarse a las exigencias de trazabilidad y economía circular no es algo que pueda lograrse de la noche a la mañana ni en solitario.
Por eso, el rumbo del sector debe avanzar hacia la cooperación estratégica, la formación continua y la innovación compartida. La legislación europea no debe percibirse como un mero freno burocrático, sino como una oportunidad para construir una industria más transparente, competitiva y preparada frente a modelos opacos y deslocalizados.
Asumir este nuevo escenario es, sin duda, un reto mayúsculo, pero también una oportunidad para fortalecer el sector. Nos obliga a sustituir el volumen efímero por el valor tangible y por el orgullo de lo bien hecho. La transformación ya ha comenzado. La gran pregunta es si esperaremos a que la normativa nos deje fuera de juego o si seremos capaces de tomar la iniciativa para liderar el futuro de la industria.
Lydia García Investigadora y documentalista de moda. Directora de la Colección López-Trabado
Exceso, crisis y reinvenciónPatrimonio y moda. Lydia García es historiadora, investigadora y una de las grandes especialistas en moda de los siglos XX y XXI. Como directora de la Colección López-Trabado, impulsa proyectos de conservación, investigación y divulgación que entienden la moda como patrimonio cultural y herramienta para interpretar historia y sociedad.
Ponencia
16.55 h.'El coleccionismo de moda. Cultura para empujar a la industria'
Parecía que tardaba en aflorar y definirse cómo iba a ser el siglo XXI. Tras la resaca del siglo XX, que todavía teñía de modernidad y minimalismo los primeros dosmiles, no percibíamos una gran diferencia estética con el debut del nuevo milenio. Hasta que llegó la crisis de 2008, cercenándolo todo. A partir de ahí, concatenamos luces y sombras sin tiempo ni para respirar ni para pensar, y empezamos a decir adiós a las cuatro colecciones anuales y abrazamos el 'fashion retail', que sirvió de pasarela de aterrizaje al 'fast fashion' y, ahora, al 'ultra fast fashion'. Descubrimos que, mientras una nueva generación masculina abrazaba el culto al cuerpo y la cultura metrosexual, los hipsters emergían como nueva tribu urbana. Y llegó la pandemia y aprendimos que las zapatillas deportivas eran nuestra nueva biblia del calzado y el chándal, un nuevo elemento de estatus, mientras el mercado ya no podía absorber más colecciones cápsula. Dejamos de leer prensa de moda para devorar moda a través de las redes sociales y de los 'influencers', nueva profesión surgida en estos tiempos líquidos que nos han categorizado como generación Y, generación Z y ahora andan elucubrando si seremos generación alfa o beta. Y, sobre el hastío de quien lo tiene todo, hemos proclamado que ahora lo que verdaderamente nos gusta es la moda vintage, el 'second hand' y la artesanía.
Y la industria de la moda, especialmente la del lujo, deambula cambiando a sus directores creativos, porque tener tanta presencia en medios y redes nunca había sido menos deseable. Y la moda sigue cavilando, plan de acción tras plan de acción, buscando una respuesta a qué ha hecho mal y, sobre todo, qué debe hacer. Cómo volver a ser atractiva a ojos de los clientes perdidos y de los que están por venir. Solamente si la moda vuelve a reescribir su historia, como tantas veces hizo a lo largo del siglo XX, apelando al legado, a lo exquisito por culto y a lo refinado por excepcional, despertará de nuevo la emoción de poseerla como un bien preciado y único. Porque, en esta travesía por el desierto en la que transita la industria, también se demanda que el consumidor se forme y cultive el gusto para apreciar la metamorfosis que vive hacia un nuevo lujo experiencial, que abraza también un disfrute intelectual en la experiencia de marca y compra. Para todo lo demás, ya están Shein y Temu.
Pablo Galán Co-fundador y CEO de Philippa 1970
El hilo invisible entre lo artesano y el desafío globalNuevo lujo y diseño. Pablo Galán, empresario santanderino y cofundador de Philippa 1970, ha impulsado una de las firmas españolas con mayor proyección internacional. Tras su etapa junto al diseñador Jorge Vázquez, desarrolla una marca reconocida por su universo estético, la calidad de sus tejidos y una visión contemporánea del lujo.
Entrevista
17.35 h.'¿Cómo funciona una marca de moda?'
La moda vive en una paradoja constante: es una industria ferozmente globalizada que, sin embargo, solo sobrevive si mantiene intacta su alma. Tras casi dos décadas de trayectoria -desde aquellos inicios estimulantes como Joven Diseñador Cántabro y Nacional, hasta mi paso por el rigor y el magisterio de casas icónicas como Ángel Schlesser, Jorge Vázquez y Pertegaz- he aprendido que el verdadero reto del diseño contemporáneo no radica únicamente en dibujar una silueta bella, sino en equilibrar la utopía creativa con la realidad empresarial.
Hoy, al frente de Philippa, esa lección es nuestro faro. Vivimos en una era de digitalización y producción masiva desprovista de identidad. Frente a ello, reivindico el regreso al origen, a la prenda que late y cuenta una historia. Buscar la manufactura genuina nos ha llevado a difuminar fronteras: combinamos la riqueza cultural del 'block print' y el bordado a mano en la India, o la precisión técnica en China, con el peso de la tradición textil de nuestros proveedores europeos y españoles, estampando sobre seda de la misma forma en que históricamente lo hicieron los grandes maestros de la costura. Esa mezcla entre artesanía, innovación y memoria cultural es precisamente lo que hoy da sentido y personalidad a una firma. Y también lo que permite construir un vínculo emocional mucho más auténtico y duradero con quienes nos eligen.
La sostenibilidad y el éxito de una marca actual no se miden solo en su presencia en 25 países o en la agilidad de sus canales digitales; se miden en la capacidad de democratizar el buen diseño sin perder la exclusividad. Producir miles de prendas al año exige una estructura de compras y marketing milimétrica, pero el motor sigue siendo el mismo que me movió al principio: educar el ojo, respetar el patronaje impecable y ofrecer a las mujeres un refugio de belleza accesible en su armario.
En un mercado cambiante, el futuro pertenece a quienes sabemos hibridar la vanguardia del retail con la memoria intacta del artesano. También a quienes entienden que la creatividad necesita tiempo, coherencia y una visión capaz de perdurar más allá de las tendencias pasajeras.