Redeia logró un beneficio neto de 280,4 millones de euros en el primer semestre, un 4% más que los 269,4 millones registrados en el mismo periodo de 2025, según informó la compañía a la Comisión Nacional de Mercados de Valores (CNMV). El grupo no ha registrado provisión alguna por el apagón del 28 de abril de 2025 y comunicó al mercado que no prevé una salida futura de recursos.
Redeia logró un beneficio neto de 280,4 millones de euros en el primer semestre, un 4% más que los 269,4 millones registrados en el mismo periodo de 2025, según informó la compañía a la Comisión Nacional de Mercados de Valores (CNMV). El grupo no ha registrado provisión alguna por el apagón del 28 de abril de 2025 y comunicó al mercado que no prevé una salida futura de recursos.
En paralelo, los ingresos de la matriz de Red Eléctrica ascendieron a 869,2 millones entre enero y junio, con un crecimiento interanual del 7,1%. Si se incluye la participación en los beneficios de las sociedades contabilizadas por el método de la participación, la cifra se eleva hasta los 900,5 millones. Esto implica un alza del 6,8%.
El resultado bruto de explotación (EBIDTA) de la compañía creció un 5,8% con respecto al primer trimestre de 2025, hasta los 672,6 millones de euros.
Por negocios, la gestión y operación de las infraestructuras eléctricas en España aportó una facturación de 779,6 millones de euros, un 9,1% más. Esta mejora responde principalmente a la entrada en servicio de nuevas instalaciones, una vez descontadas las subvenciones, y al aumento de los ingresos regulados del operador del sistema tras la actualización de los parámetros retributivos para el periodo 2026-2028.
Además, el cambio de vida útil regulatoria de las repotenciaciones pasa de 40 años a ocho años para toda la base de activos desde el año 2022, que supone un impacto positivo en los ingresos del primer semestre de 24 millones de euros.
El negocio de fibra óptica redujo sus ingresos un 7,3%, hasta los 69 millones de euros. Redeia atribuyó el descenso a la renegociación de contratos en un contexto de concentración del mercado, aunque el impacto quedó parcialmente compensado por la actualización de los acuerdos vinculados al IPC.
Sin provisiones por el apagónLa compañía que dirige Beatriz Corredor no contabilizó ninguna provisión en relación con el apagón del 28 de abril de 2025 en las últimas cuentas. El grupo insistió que, en función de los análisis internos realizados, además de los informes técnicos emitidos por el Gobierno y el Panel de Expertos Europeos (ENTSO-E), así como la opinión de sus asesores legales, descartaron provisiones. "No es probable que el mencionado incidente implique la salida de recursos del grupo en el futuro", sostuvieron.
Además, respecto al expediente sancionador incoado por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) contra Red Eléctrica, la compañía ha presentado escrito de alegaciones al mismo, argumentando "los defectos de forma en los que incurre el acuerdo de inicio" y acreditando que el operador del sistema no ha cometido la infracción que se le imputa.
Igualmente, añadió que la CNMC ha reconocido públicamente que, aunque los eventuales incumplimientos, caso de acreditarse, presuntamente cometidos por Red Eléctrica pudieran constituir infracción, "no se puede afirmar que los mismos sean causa del incidente del 28 de abril del 2025, cuyo origen habría sido multifactorial".
La inversión en la red supera los 630 millonesRedeia también disparó sus inversiones. Las inversiones totales del grupo ascendieron a 657,1 millones de euros entre enero y junio, un 9% más que en el primer semestre de 2025.
En el periodo de enero a junio, el total de las inversiones de Redeia ascendió a 657,1 millones de euros, un 9% más que en el primer semestre de 2025, acelerando así su plan de inversiones en el negocio regulado nacional, asumiendo sus responsabilidades como columna vertebral de la transición energética.
En concreto, las inversiones vinculadas a la actividad de gestión y operación de infraestructuras eléctricas nacionales alcanzaron los 630,9 millones de euros, un 11,8% más que en el primer semestre del ejercicio precedente, para acelerar la transición energética del al permitir una mayor integración de las energías de origen renovable.
Mientras, la deuda financiera neta a 30 de junio del grupo se situaba en los 5.009,4 millones de euros, 464,8 millones de euros inferiores a los 5.474,2 millones de euros a cierre de 2025.
Esta reducción se debió a que las mayores inversiones han sido compensadas por la generación de caja de sus operaciones, por los fondos procedentes de la emisión del bono híbrido del 15 de abril por 500 millones de euros, así como por el cobro de subvenciones ligadas a las rentas de congestión destinadas a financiar la interconexión entre España y Francia por el Golfo de Vizcaya (158 millones de euros) y a los fondos del Plan de Recuperación Transformación y Resiliencia (PRTR) por 154 millones de euros.
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