Adrián Guerra de 37 años va a hacer varios viajes con alimentos, comida y ropa para ayudar en el pueblo de sus abuelos
El mostoleño Adrián Guerra de 37 años estaba el pasado fin de semana de vacaciones en Asturias cuando el incendio quemó buena parte el municipio de La Adrada, al sur de la provincia de Ávila, donde se encuentra la casa de sus abuelos. Él ha pasado allí buena parte de su infancia y ahora con su mujer y sus hijas suele ir a pasar muchos fines de semana y parte del verano. “Es donde me escondo del mundo”, apunta en una entrevista telefónica con La Vanguardia. Al ver las noticias de su pueblo, no se lo podía creer y, dice, “sólo quería ir a ayudar”. En ese momento, “mi mujer me hizo ver la realidad de que todo estaba ardiendo y no podía acudir durante el fin de semana”, explica.
Se trata de un municipio a unos 100 kilómetros de Madrid y a unos 80 kilómetros de la ciudad de Ávila. Cuenta con una población de 2.850 habitantes. Muchas de sus viviendas son segundas residencias de vecinos que viven en los municipios al sur de la Comunidad de Madrid. Se ha quemado buena parte del municipio y sus alrededores, donde hay bastante ganado.
Durante el viaje de vuelta de su semana de vacaciones por el norte, Guerra pensó que “yo no podía estar quieto” y ver “cómo ha quedado mi pueblo de toda la vida”. “¡Sentía rabia, impotencia y algo tenía que hacer para ayudar a mis vecinos de siempre estos días que me quedaban de vacaciones!”, exclama.
“Voy a hacer los viajes que sean necesarios”Así que se movilizó por redes, puso carteles en la empresa de artes gráficas en la que trabaja, Truyol, donde hay unos 180 trabajadores, y pidió ayuda a las familias de la escuela infantil de sus hijas, Amelia y Valeria, así como a vecinos, amigos y familiares. Lleva dos días recogiendo comida, bebida, agua, ropa para la gente del pueblo... “Voy a hacer los viajes que sean necesarios”, afirma de forma contundente.
La prima de su mujer, Mónica, que vive en Getafe, lanzó en grupos de whatsapp un mensaje solicitando “agua embotellada, bebidas isotónicas, fruta fresca, frutos secos y barritas energéticas, comida lista para consumir, toallitas húmedas, gel, toallas, calcetines y camisetas nuevas... ”. El tope para entregar este tipo de productos era este martes a las 14.30 horas. Porque el primer viaje con ayuda solidaria sale a las 15 horas hacia La Adrada. Todo lo recogido “va a ser trasladado al Valle del Tiétar para apoyar a los bomberos, voluntarios y gente de los pueblos afectados”. El mensaje concluía con “cualquier ayuda por pequeña que sea, puede marcar la diferencia”.
Respuesta rápida de compañeros del trabajo“Ha sido todo muy rápido, pero la gente de Móstoles, Alcorcón, Getafe ha respondido muy rápido”, destaca Guerra. Y añade: “Los compañeros de mi trabajo están colaborando mucho y las familias de la escuela infantil donde van mis hijas también me han dejado muchos enseres para recoger”. Este martes va a realizar su primer viaje. Saldrá a las 15 horas y pretende hacer noche allí. Después, volverá mañana a Móstoles y seguirá llevando a su pueblo y a otros municipios colindantes “lo que haga falta”, expone.
“En un viaje normal, con las carreteras en buen estado, se tarda menos de una hora, pero al encontrarse muchas carreteras cortadas, veré por donde puedo llegar y el tiempo que tardo”, subraya.

“La gente está en el espacio multiusos del pueblo, que llamamos la Plaza del Riñón”, aclara. Otro de los temas que le preocupa son los animales. “Mucha gente del pueblo se dedica a la ganadería, sobre todo vacas y caballos, que han intentado salvar aislándoles”. Además, en el valle del Tiétar habitan jabalíes, ciervos o corzos, que han podido correr peor suerte.
Desde Vallecas también se están promoviendo otras iniciativas para el próximo 1 y 2 de agosto para recoger alimentos, agua, cuencos o transportines, así como material básico de primeros auxilios veterinarios para ayudar a los animales afectados por los incendios.

Redactora de economía durante 27 años. Desde el año 2007 en La Vanguardia. Ahora escribo historias de Madrid