Claudia Rodríguez ha pasado de ser conocida por su relación con Marc Cucurella a convertirse en una de las figuras más seguidas del Mundial 2026. La creadora de contenido ha conquistado a miles de aficionados españoles gracias a los vídeos que publica antes de cada encuentro de la selección junto a sus hijos, Mateo, Río y Bella, mostrando el lado más familiar del torneo.
Claudia Rodríguez ha pasado de ser conocida por su relación con Marc Cucurella a convertirse en una de las figuras más seguidas del Mundial 2026. La creadora de contenido ha conquistado a miles de aficionados españoles gracias a los vídeos que publica antes de cada encuentro de la selección junto a sus hijos, Mateo, Río y Bella, mostrando el lado más familiar del torneo.
Aunque su formación está relacionada con el diseño de moda, su presencia en redes ha terminado situándola entre las influencers con mayor crecimiento. En Instagram supera los 700.000 seguidores y, además, mantiene un canal de YouTube en el que comparte experiencias personales, momentos cotidianos y algunos detalles desconocidos de su vida junto al futbolista internacional español.
Claudia, pareja de Marc CucurellaEn una de esas publicaciones recordó cómo comenzó la historia de amor que ambos mantienen desde la adolescencia. "Cuando conocí a Marc éramos muy pequeñitos yo tenía 17 y él 18 y desde entonces estamos juntos, ya van como 8 años", explicó la influencer, poniendo en valor una relación que ha permanecido unida pese a los numerosos cambios que han afrontado.
A lo largo de estos años, la pareja ha vivido situaciones especialmente relevantes fuera del ámbito deportivo. Entre ellas destaca el diagnóstico de Trastorno del Espectro Autista (TEA) de su hijo mayor, Mateo, una circunstancia que decidieron compartir públicamente para dar visibilidad a esta condición. También han tenido que adaptarse a continuos cambios de residencia por la carrera profesional del defensa.
Marc Cucurella y Claudia RodríguezInstagramAntes de dedicarse plenamente a la creación de contenido, Claudia tenía un proyecto profesional completamente diferente. Su objetivo era convertirse en agente de la Policía Nacional, pero la evolución de su relación con Cucurella modificó sus planes. "Estaba estudiando para ser policía nacional, estaba estudiando las oposiciones, pero vi que mi vida iba a ser distinta y no lo iba a poder compaginar si queríamos vivir juntos. Así que decidí cambiar", confesó.