Las adolescentes son hasta ocho veces más propensas a la rotura del ligamento cruzado que los chicos. Un especialista nos explica por qué las rodillas de ellas sufren más y cómo evitarlo
09/06/2026 Actualizado a las 00:11h.
Suele empezar con un sonido audible. Un 'pop' que, desde luego, no presagia nada bueno. Seguido de una inestabilidad manifiesta: de pronto, la rodilla no ... es capaz de sostener el peso del cuerpo. La zona se inflama mucho en poco tiempo y el dolor es, a menudo, intenso, aunque después cede. «Es una rotura bastante llamativa. Siempre pregunto lo mismo: «¿Pudiste seguir jugando? 'No'. ¿Tuviste derrame? 'Sí, se me hinchó la rodilla'. Eso es una rotura de ligamento cruzado hasta que no se demuestre lo contrario». El que lo explica de manera gráfica es Gorka Knörr, traumatólogo del hospital MiKS de Vitoria y uno de los mayores expertos nacionales en patologías de cadera, rodilla, tobillo y pie en niños y adolescentes.