Agents Rurals atribuye a un accidente el origen del incendio forestal declarado el pasado 6 de julio en Sentmenat, en el Vallès Occidental. El informe técnico de investigación de las causas concluye que el fuego comenzó en una cargadora compacta, también conocida como minicargadora, que se incendió debido a un problema relacionado con sus componentes eléctricos.Seguir leyendo....
Agents Rurals atribuye a un accidente el origen del incendio forestal declarado el pasado 6 de julio en Sentmenat, en el Vallès Occidental. El informe técnico de investigación de las causas concluye que el fuego comenzó en una cargadora compacta, también conocida como minicargadora, que se incendió debido a un problema relacionado con sus componentes eléctricos.
La investigación, realizada con la colaboración de los Mossos d’Esquadra y la Policía Local, determina que la máquina se encontraba parada en el interior de una finca privada cuando se originó el fuego. Se trata de un vehículo ligero utilizado habitualmente en trabajos de construcción y movimiento de tierras.
Las conclusiones del informe serán trasladadas al juzgado encargado de la causa. El incendio quemó provisionalmente 183,53 hectáreas en los términos municipales de Sentmenat y Caldes de Montbui. Según los datos facilitados por Agents Rurals, el 92,24% de la superficie afectada correspondía a terreno arbolado, aunque las llamas también alcanzaron zonas de matorral.

La excavadora que provocó el incendio de Sentmenat / MANU MITRU / EPC
En una finca aparentemente abandonadaMenos de 24 horas después de iniciarse el incendio, EL PERIÓDICO pudo acceder a la zona en la que se encontraba la máquina que ahora la investigación señala como origen del fuego.
La cargadora compacta, completamente calcinada, permanecía en el interior de una finca que, a simple vista, parecía abandonada. A pocos metros, a unos diez de la máquina, dos perros de gran tamaño ladraban de forma insistente cada vez que escuchaban algún ruido o detectaban movimiento en los alrededores.
Varios integrantes de las Agrupaciones de Defensa Forestal (ADF) que trabajaban cerca del denominado punto cero explicaron entonces que no tenían constancia de haber visto en ningún momento a los propietarios de la finca ni a los responsables de la máquina.
El paisaje alrededor del punto de inicio había quedado completamente arrasado. Los campos aparecían ennegrecidos y la estructura calcinada de la máquina sobresalía como uno de los pocos elementos reconocibles entre la vegetación quemada.
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