En los últimos meses, en las redes sociales ha reinado un único estándar físico, el de la extrema delgadez. En un contexto marcado por el auge de los medicamentos para la diabetes y la obesidad y el regreso de un ideal con un bajo porcentaje de grasa, las fotografías de Georgina Rodríguez disfrutando de sus vacaciones junto a sus seis hijos y su pareja, Cristiano Ronaldo, han provocado una oleada de críticas a las que la 'influencer' ha querido responder con un mensaje en el que reivindica los cuerpos naturales y los cambios propios de la maternidad y la edad. Seguir leyendo....
En los últimos meses, en las redes sociales ha reinado un único estándar físico, el de la extrema delgadez. En un contexto marcado por el auge de los medicamentos para la diabetes y la obesidad y el regreso de un ideal con un bajo porcentaje de grasa, las fotografías de Georgina Rodríguez disfrutando de sus vacaciones junto a sus seis hijos y su pareja, Cristiano Ronaldo, han provocado una oleada de críticas a las que la 'influencer' ha querido responder con un mensaje en el que reivindica los cuerpos naturales y los cambios propios de la maternidad y la edad.
"Mi cuerpo cambiará, como cambia el de todas las mujeres. Y espero que lo siga haciendo durante muchos años, porque eso significará que sigo viviendo", ha explicado la 'influencer', que ha lucido orgullosa su cuerpo en Instagram. "Soy madre de 6 hijos maravillosos, 3 son niñas que algún día serán grandes mujeres. Y si hay algo que deseo enseñarles es que el valor de una persona jamás puede depender de un físico ni de la opinión de desconocidos", ha añadido.
¿Quién decide cuál es el cuerpo “correcto”?La empresaria ha reconocido que en los últimos días ha leído "todo tipo de comentarios sobre unas fotos mías en un barco" y que en algunos momentos le confesó a su prometido que le preocupa "que ahora me estén llamando gorda, porque vivo de mi imagen” y ha destacado que " a veces todos necesitamos que alguien nos recuerde lo que de verdad importa"
"Lo curioso es que esto pasa cada verano. Cada año mi cuerpo vuelve a ser noticia. Y entonces me pregunto… ¿Dónde está el estándar? ¿Quién decide cuál es el cuerpo “correcto”? ¿De verdad seguimos pensando que la felicidad tiene una talla?", ha escrito. "Yo entreno porque me hace feliz. Porque me apasiona. Porque esa hora en el gimnasio es uno de los mejores momentos de mi día. Me da salud, paz mental, disciplina, energía y bienestar. Nunca ha sido una lucha por adelgazar; siempre ha sido una forma de cuidar de mí", ha sentenciado.
"Amo mis curvas. Amo la libertad de vivir en el cuerpo que elijo. En el cuerpo que me sostiene, que me ha permitido abrazar, crear vida, caer y volver a levantarme", ha afirmado. Georgina Rodríguez ha renunciado a sentir el éxito como " encajar en un estándar que nadie sabe quién inventó". Para ella es "vivir en paz, rodearme de las personas que amo. Disfrutar de mi familia y amigos. Cuidar mi salud. Reír. Aprender. Vivir".