El arquitecto bilbaíno Borja Vildósola firma una reforma que gana luz y amplitud gracias a la apertura de espacios y la continuidad de materiales
21/06/2026 Actualizado 22/06/2026 - 14:30h.
«No era una casa fácil, pero sí una casa con posibilidades». Así resume Borja Vildósola el punto de partida de la reforma integral de ... este adosado situado en Getxo, una vivienda de unos 160 metros cuadrados distribuida en cuatro plantas en la que vive una pareja con su hijo adolescente. Antes de la intervención, la casa se percibía oscura, fragmentada y con una relación muy débil entre sus espacios. «La primera vez que entré era invierno, llovía y hacía frío… y pensé: '¿Qué hacemos con esto?' Era una casa muy oscura y abandonada», recuerda. «Pero en cuanto empiezas a medir y a dibujar te das cuenta de que el problema no era la falta de potencial, sino cómo estaba organizada», apunta desde su Estudio de Arquitectura e Interiorismo ubicado en el número 8 de la calle Diputación. Aunque la vivienda contaba con una superficie generosa, cada planta presentaba dimensiones relativamente compactas y una configuración muy alargada, lo que condicionaba por completo su distribución y su relación con la luz.