Este método contra la ansiedad nos invita a realizar pequeñas actividades cotidianas sin presión ni una exigencia de resultados
Ya lo habrás experimentado. De repente tienes diez minutos para ti, para relajarte y no hacer nada, y eres incapaz de lograrlo. Lo intentas, pero ... tu mente se va a ese listado de tareas pendientes, recuerdas que tienes la ropa en la lavadora o un informe por acabar o los exámenes sin corregir. Y esos diez minutos de tregua acaban convirtiéndose en una guerra con varios frentes.