La organización ha remarcado el hecho de que alrededor del 40% de la masa forestal afectada correspondía a esa especie
El incendio de Niebla queda controlado tras casi dos semanas de labores de extinción
WWF España ha hecho un llamamiento urgente a las administraciones públicas y al sector industrial para revisar en profundidad el modelo de gestión forestal y de plantaciones de eucalipto en Andalucía, tras el incendio de Niebla (Huelva) que ha arrasado 33.000 hectáreas.
Diana Colomina, responsable del programa de Bosques de WWF España, ha advertido de que el siniestro es la consecuencia de "un problema que se ha ido alimentando décadas durante" por la acumulación de combustible vegetal, la falta de gestión preventiva y el abandono del medio rural. Ha recordado que parte del territorio calcinado en Niebla, como el municipio de Berrocal, ya sufrió las consecuencias del fuego en 2004.
Desde la organización han señalado que las condiciones meteorológicas extremas y los continuos cambios de viento en el fuego de Niebla situaron las llamas fuera de la capacidad de extinción, pero han insistido en que el clima "no explica por sí solo la magnitud de la tragedia".
Colomina ha remarcado el hecho de que alrededor del 40 % de la masa forestal afectada correspondía a eucaliptales, y ha recordado durante el suceso, el presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, reconoció la necesidad de actuar sobre las plantaciones abandonadas que han perdido su uso industrial y anunció un plan para reducir progresivamente estas masas. Sin embargo, desde WWF han recordado que el problema es de carácter estructural: "No se puede responder a la recurrencia de los incendios únicamente reforzando los medios de extinción. La prevención es la gran asignatura pendiente de la política española".
Para la ONG, resulta imprescindible fijar límites estrictos a la expansión del eucalipto, prohibir nuevas plantaciones en espacios protegidos o masas autóctonas, y proceder a la retirada o restauración de aquellas parcelas sin rendimiento económico que han quedado desamparadas. Asimismo, desde WWF se reclama que las superficies productivas que se mantienen abiertas deben de hacerlo "bajo criterios ambientales rigurosos", impidiendo monocultivos continuos y promoviendo la certificación FSC para garantizar estándares ecológicos y sociales.
Finalmente, la entidad ha apelado a la responsabilidad compartida: insta al sector industrial ya las administraciones -que promovieron históricamente este modelo intensivo de crecimiento rápido- a cofinanciar la transformación del paisaje. Entre las soluciones propuestas, WWF ha exigido la puesta en marcha de un plan de restauración integral, con base científica y participación social, que devuelva la presencia a los bosques autóctonos y reduzca la vulnerabilidad de la región ante futuros incendios extremos
EN COLABORACIÓN CON VERISURE ESPAÑA
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