La pérdida de credibilidad y el aumento de la publicidad alimentan el debate sobre los influencers, mientras la audiencia y la inversión de las marcas siguen creciendo
La CNMC sanciona a Ibai Llanos, Jordi Wild y Nachter con multas de hasta 1.800 eur
En el universo de las redes sociales, los influencers lo han sido casi todo: referentes, prescriptores, escaparates y, cada vez más, canales publicitarios. Pero ¿qué ocurre cuando la autenticidad se queda en un segundo plano? Los resultados de la 28ª edición del informe Navegantes en la Red, elaborado por la Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación (AIMC), plantea la primera grieta: el 45,7% de los encuestados considera que su credibilidad está disminuyendo.
¿Significa esto que ha comenzado la caída de los influencers? Al margen de las estadísticas, las últimas polémicas han puesto el foco en su capacidad para mantener la confianza de la audiencia. Desde los controvertidos comentarios de Carliyo El Nervio sobre el eclipse hasta la campaña de Burger King con ElXokas, cancelada tras las despectivas declaraciones hacia Ester Expósito, su autoridad parece empezar a resquebrajarse. En algunos casos, se ha observado también una pérdida de seguidores. La pregunta es inevitable: ¿Son episodios aislados o las primeras señales de que la burbuja empieza a desinflarse?
La respuesta, de momento, no es tan sencilla. Los creadores de contenidos siguen contando con una audiencia considerable: el 56,4% de los internautas asegura seguir a algún influencer, youtuber o streamer, según los datos de AIMC. Además, todavía conservan su capacidad para condicionar las decisiones de consumo: el 38,2% reconoce que estos perfiles influyen a la hora de realizar ciertas compras.
Por lo tanto, el desgaste de los usuarios empieza en la publicidad. El 69,8% considera que existe un uso o abuso de la publicidad encubierta. No es una preocupación menor: la Comisión Nacional de Mercados y Competencias (CNMC) ha sancionado recientemente a Ibai Llanos, Jordi Wild y Nachter por este motivo.
Asimismo, el 61,9% cree que la mayoría de sus comentarios y publicacianos tienen un carácter publicitario. Esta última cifra ha subido tres puntos en dos años. Por lo tanto, cada vez son más las personas que perciben una frontera difusa entre el contenido original, una recomendación y la publicidad.
El negocio de los influencers sigue creciendoPero hay una paradoja en todo esto. Mientras crecen las dudas sobre la credibilidad de los influencers, su negocio no parece atravesar una crisis. Al contrario: la inversión de las marcas continúa aumentando. Según la tercera edición del estudio 'Influencers Economy: los datos del mercado sin filtros', el contenido patrocinado ha crecido un 73% en TikTok y un 45% en Instagram a lo largo de 2025, así como también el valor generado por estos contenidos.
En la misma línea, el estudio de 'Inversión Publicitaria en Medios Digitales 2026', de IAB Spain, revela que la inversión en influencers alcanzó 158 millones de euros en España durante el 2025, un 25,9% más que en 2024 y un 100,1% más que en 2023. Para 2026, la plataforma prevé todavía un crecimiento de entre el 20% y el 40%.
¿Qué dicen los influencers?Por su parte, algunos creadores de contenidos han decido pronunciarse al respecto. Entre ellos, Fabiana Sevillano, que se define a sí misma como "your spirit animal" en su biografía de TikTok, donde reúne a más de 2,2 millones de seguidores. La influencer de estilo de vida sostiene que esta caída "no va a ser una funa como tal". En su lugar, considera que las críticas aumentan la visibilidad. "Hay mala fama, pero no hayengagement malo", señala.
"Que es verdad que la gente dice barbaridades, sí, completamente", continúa. "¿Pero que eso vaya a ser el fin de los influencers? Te digo yo que no. Lo que puede acabar con los influencers es un concepto nuevo, igual que de la televisión pasamos a los creadores de contenidos". Cuál, nadie lo sabe todavía.
Marc Biarnés, más conocido como @nosoloviernes2 en redes sociales, tampoco está preocupado por esta posibilidad. "Yo no creo que llegue la caída de los influencers. Creo que está llegando el deterioro de ese contenido tan simplista como ‘tú estás en Cerdanyola del Vallès y yo es la tercera vez que vengo a Bali este año". Se refiere entonces al "contenido vacío", lo que podría llevar a una transformación más que a una caída.
Especialmente crítico ha sido Álvaro Casares, que ha reconocido sentirse un privilegiado, al tiempo que asegura no entender las quejas de algunos de sus compañeros.
"No podemos normalizar que haya marcas que nos paguen miles de euros por subir un vídeo cuando, en muchas ocasiones, quintuplicamos (o más) los ingresos de la mayor parte de la población", afirma el madrileño.
En conjunto, sus discursos apuntan en una misma dirección: el problema no estaría en la figura del influencer, sino en el modelo que algunos han construído alrededor de ella. "Nos lo hemos buscado un poquito", opina la humorista María Teresa Hidalgo (@may_te). La exposición constante y una distancia cada vez mayor respecto a la realidad de su audiencia podría ser el factor determinante que impulsa el debate actual.