El Reglamento (UE) 2023/1542 sobre pilas y baterías ha puesto a trabajar a los ingenieros de gran parte de los fabricantes de electrónica de consumo, que deberán adaptar determinados productos a las nuevas exigencias comunitarias a partir del 18 de febrero de 2027. La establece, con las excepciones contempladas en el propio reglamento, que las baterías portátiles incorporadas a un dispositivo deberán poder ser retiradas y sustituidas fácilmente por el usuario final, con herramientas disponibles en el mercado y sin procedimientos que requieran equipos especiales, calor o disolventes.
El Reglamento (UE) 2023/1542 sobre pilas y baterías ha puesto a trabajar a los ingenieros de gran parte de los fabricantes de electrónica de consumo, que deberán adaptar determinados productos a las nuevas exigencias comunitarias a partir del 18 de febrero de 2027. La establece, con las excepciones contempladas en el propio reglamento, que las baterías portátiles incorporadas a un dispositivo deberán poder ser retiradas y sustituidas fácilmente por el usuario final, con herramientas disponibles en el mercado y sin procedimientos que requieran equipos especiales, calor o disolventes.
En este contexto, Sony ha presentado ante la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC) un mando inalámbrico identificado mediante la referencia CFI-ZCP2. Esa denominación también figura en la documentación legal de PlayStation junto al CFI-ZCP1, ambos dentro de la familia DualSense Edge. Todo indica, por tanto, que estamos ante una nueva revisión del mando de PS5 y PC, aunque las diferencias respecto al modelo comercializado actualmente continúan sin conocerse.
Primera actualización del modeloEl modelo Edge original comenzó a venderse a principios de 2023 y, salvo cambios menores relacionados con su comercialización, Sony no había presentado hasta ahora una revisión identificada mediante una referencia distinta. La norma europea pretende prolongar la vida útil de los dispositivos y evitar que una batería degradada obligue a sustituir un producto completo o enviarlo al fabricante para realizar una operación relativamente sencilla.

El mando de Sony para la PS5 es probable que tenga que amoldarse a las nuevas leyes europeas sobre el uso de baterías. / Agencias
Esta norma, por tanto, obliga a los fabricantes a replantear la disposición interna de las baterías, especialmente en dispositivos diseñados años antes de que comenzaran a aplicarse estas condiciones. Un mando como el DualSense Edge utiliza actualmente una batería recargable de iones de litio alojada en su interior, de modo que cualquier modificación destinada a facilitar su sustitución supondría una modificación respecto a su diseño actual.
¿Simplificación o cambio?Conviene tener en cuenta, además, que la batería del DualSense Edge ya puede sustituirse mediante una operación de dificultad moderada que requiere entre 15 y 30 minutos. Para acceder a ella es necesario desmontar varias piezas, retirar tornillos y desconectar el conector, pero la batería puede extraerse y no está soldada. Por tanto, la posible modificación del CFI-ZCP2 no tendría por qué pasar de una batería imposible de cambiar a otra reemplazable, sino en simplificar aún más el proceso de sustitución.
La existencia del modelo CFI-ZCP2 tampoco permite dar por hecho que este posible cambio vaya a llegar al DualSense convencional. El registro corresponde específicamente a la familia Edge y actualmente no existe una confirmación equivalente que permita asegurar que Sony vaya a modificar de la misma manera el mando incluido con PS5. Aun así, la normativa europea no se dirige a un modelo concreto de mando, sino a las baterías portátiles integradas en numerosos productos electrónicos.