En contra de lo publicado, Nick Kyrgios no se drogó en Mallorca, sino que fue a Mallorca a drogarse. Esta vinculación causal resulta inaceptable. Empezando por lo optimista, existen pocos precedentes de un atleta que acepta sin excusas que ha ingerido sustancias prohibidas, en vez de disfrazarlas de un error de su equipo o de un medicamento mal administrado. En cuanto al hecho en sí, toda persona mayor de edad dispone del libre uso de su cuerpo, aunque esta cualidad sea inaceptable para los predicadores de derechas y sobre todo para los de izquierdas. Además, el mea culpa del tenista tras la confirmación analítica también pone en un brete a quienes presumen rumbosos de sus éxitos contra el narcotráfico. A cada alijo interceptado, cabe preguntarse cuántos han pasado el filtro, o calcular simplemente a qué se dedican todos esos yates fantasma. En resumen, la guerra contra la droga y por qué la estamos perdiendo.
En contra de lo publicado, Nick Kyrgios no se drogó en Mallorca, sino que fue a Mallorca a drogarse. Esta vinculación causal resulta inaceptable. Empezando por lo optimista, existen pocos precedentes de un atleta que acepta sin excusas que ha ingerido sustancias prohibidas, en vez de disfrazarlas de un error de su equipo o de un medicamento mal administrado. En cuanto al hecho en sí, toda persona mayor de edad dispone del libre uso de su cuerpo, aunque esta cualidad sea inaceptable para los predicadores de derechas y sobre todo para los de izquierdas. Además, el mea culpa del tenista tras la confirmación analítica también pone en un brete a quienes presumen rumbosos de sus éxitos contra el narcotráfico. A cada alijo interceptado, cabe preguntarse cuántos han pasado el filtro, o calcular simplemente a qué se dedican todos esos yates fantasma. En resumen, la guerra contra la droga y por qué la estamos perdiendo.
Sin embargo, las consideraciones previas palidecen frente a la evidencia geográfica. Kyrgios consideró que Mallorca aportaba la ubicación ideal para inspirarse e inspirar la sustancia que libremente le atrae, y suerte tiene su cuerpo que no se encontró en Ibiza en idéntica tesitura ansiosa. Con este comportamiento degrada a una isla mediterránea a una posición viciosa frente a su nativa Australia. Y cuesta creer que en el hemisferio Sur no exista cocaína, aunque es posible que se vaporizara al estar situado boca abajo en el planeta.
Kyrgios, drógate lo que quieras, pero en tu casa. No tienes derecho a despreciar a la gente que intenta mantener una isla en condiciones mínimamente presentables, busca otro lugar para burlarte del torneo ahora infamado de modo irreversible y de las instituciones deportivas, batallas en las que te acompañaríamos con gusto. Salvo que seas tan primario, y en un deportista de élite no cabe descartarlo, que creas que la familiaridad de Mallorca con la droga desactiva los controles químicos.
Suscríbete para seguir leyendo