Este fin de semana, se ha viralizado en todo el mundo la competición Hyrox celebrada en Beijing (China) por el incidente protagonizado por su ganadora, la atleta profesional Joanna Wietrzyk, y no precisamente por su victoria. La australiana sufrió una incontinencia estomacal a menos de la mitad de la carrera y, lejos de retirarse, la completó con las piernas cubiertas de heces.
Este fin de semana, se ha viralizado en todo el mundo la competición Hyrox celebrada en Beijing (China) por el incidente protagonizado por su ganadora, la atleta profesional Joanna Wietrzyk, y no precisamente por su victoria. La australiana sufrió una incontinencia estomacal a menos de la mitad de la carrera y, lejos de retirarse, la completó con las piernas cubiertas de heces.
Más allá del escándalo mediático que se ha generado, una gran parte del debate sobre este incidente viene de los profesionales de la psicología deportiva. Mientras que hay quienes consideran que las acciones de Wietrzyk son un ejemplo claro de perseverancia y determinación, otros defienden que podrían ser una señal de un problema más profundo de salud mental. Mundo Deportivo ha contactado con el psicólogo experto en deportistas Nicolás Aguilar Gaete para conocer su opinión profesional.
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"Si lo vemos desde la óptica de la deportista, probablemente podemos comprender su decisión de continuar, estamos hablando de una competición mundial", señala el psicólogo. Visto desde la perspectiva de la cultura que rodea este deporte, además, "existe una glorificación y una exaltación bastante marcada sobre 'aguantarlo todo' y exigirte al máximo, sin importar las dificultades que tengas en el camino", prosigue.
Pero, para Aguilar, "la fortaleza mental no implica perder el criterio y la verdadera autorregulación de los deportistas no afecta solamente al rendimiento, sino que también implica reconocer cuándo continuar y cuándo lo que estás haciendo perjudica a otros". Así que, a pesar de que "la conducta de la deportista efectivamente muestra determinación y perseverancia, en un sentido netamente descriptivo, eso no significa que sea una conducta saludable, adaptativa o que deba presentarse como un ejemplo de mentalidad en el deporte", sentencia.
"La mentalidad ganadora también implica escuchar señales del cuerpo, protegerse y considerar escenarios posibles", asegura. Sin embargo, "tampoco le parece responsable" afirmar que no haberse retirado demuestra que la atleta pueda tener un problema de salud mental. "Para mí, y creo que es lo más importante de todo esto y es el punto central, es que la organización es la gran responsable, mientras que gran parte del debate en redes sociales está concentrándose en preguntarse por qué la deportista no se detuvo", prosigue.
"La función de una organización es garantizar que su competición se desarrolle de manera segura, fluida y sanitariamente adecuada. Su tarea era identificar que las condiciones habían cambiado y detenerla; no era función de la deportista hacer eso", sentencia, "y por eso recalco que el fuego no debería estar únicamente en la decisión que tomó la atleta bajo condiciones extremas, sino en la falta de actuación de Hyrox".