Viajes, cenas, festivales... Llenar la agenda y demostrar que nos lo pasamos bien se ha convertido en la obligación invisible del verano
El verano llega con una especie de contrato no escrito: hay que aprovecharlo. Y aprovecharlo, aparentemente, significa tener la agenda como la de un ministro, ... encadenar cenas, festivales, escapadas, playas, pueblos, terrazas y viajes y, a ser posible, documentarlo todo en Instagram. Quedarse un sábado en casa, echarse la siesta y no tener nada que hacer parece casi una pequeña derrota.