En una entrevista concedida a Mens Health en 2018, Schwarzenegger repasó diferentes momentos de su trayectoria y explicó cómo había cambiado su manera de entrenar después de abandonar el culturismo competitivo. Por aquel entonces, con 71 años, seguía manteniendo una rutina que combinaba ejercicio cardiovascular y entrenamiento con pesas.Leer la noticia completa
En una entrevista concedida a Men’s Health en 2018, Schwarzenegger repasó diferentes momentos de su trayectoria y explicó cómo había cambiado su manera de entrenar después de abandonar el culturismo competitivo. Por aquel entonces, con 71 años, seguía manteniendo una rutina que combinaba ejercicio cardiovascular y entrenamiento con pesas.
Su rutina ya no tenía como objetivo conseguir el físico necesario para competir. Schwarzenegger explicó que solía desplazarse en bicicleta hasta el gimnasio, un trayecto de unos 20 minutos, antes de realizar entre 45 minutos y una hora de entrenamiento con pesas. Después volvía a casa en bicicleta y comía.

Arnold Schwarzenegger en su juventud y plenitud física. / ·
También había cambiado el tipo de equipamiento que utilizaba. En lugar de centrarse exclusivamente en los ejercicios tradicionales con pesos libres, apostaba principalmente por las máquinas. Según explicó, las máquinas permiten trabajar alrededor de determinadas lesiones y encontrar alternativas para ejercitar diferentes músculos sin someter determinadas articulaciones a la misma exigencia.

Arnold Schwarzenegger / MICHAEL MULLER Men's Health
De levantar mucho peso a hacer más repeticionesLa diferencia respecto a sus años como culturista era considerable. Durante su etapa competitiva, Schwarzenegger buscaba someter los músculos a la mayor resistencia posible. El objetivo era llevarlos al límite y conseguir el estímulo necesario para seguir desarrollándolos.
Pero esa estrategia dejó de tener sentido para él una vez terminó su etapa en las competiciones.
Schwarzenegger explicó que, después de competir en 1975 y volver a ganar el Mr. Olympia en 1980, abandonó completamente la idea de entrenar utilizando grandes cargas como había hecho anteriormente. En su lugar, comenzó a realizar más repeticiones.

Arnold Schwarzenegger / PERIODICO.
La prioridad ya no era conseguir el físico de un culturista que tenía que subir al escenario, sino mantenerse activo y continuar entrenando. A pesar del cambio, aseguraba que seguía consiguiendo esa sensación de congestión muscular que había acompañado sus entrenamientos durante décadas.
Era, en definitiva, otra forma de entender el ejercicio. El entrenamiento seguía formando parte de su vida, pero ya no estaba condicionado por la necesidad de competir.
Schwarzenegger también habló de los esteroidesLa conversación abordó también uno de los aspectos más controvertidos de la época en la que Schwarzenegger competía: el consumo de sustancias para mejorar el rendimiento.
El actor reconoció que utilizó estas sustancias durante sus años como culturista y explicó que, en aquel momento, no estaban prohibidas por las reglas de las competiciones en las que participaba y que su utilización se hacía bajo supervisión médica, según su propio relato.
También dejó claro que su visión había cambiado con el tiempo. Al preguntarle si habría tomado esas sustancias de haber conocido entonces los riesgos para la salud que conoce actualmente, respondió que no.
Schwarzenegger consideraba además que la búsqueda de una vía más sencilla para conseguir determinados resultados forma parte del comportamiento humano. En su opinión, esa mentalidad ayuda a explicar por qué algunas personas siguen recurriendo a sustancias para aumentar el rendimiento, desarrollar músculo o modificar su composición corporal.