Los vecinos de Torres alertaron sobre el hombre de 88 años cuyo cadáver apareció el viernes en la vivienda que compartía con su hija y su yerno
08/09/2026 Actualizado a las 09:34h.
No hay precinto. Ni cinta policial. Tampoco está ya el perro que hasta el viernes vivía en la casa. Solo un cartel de 'Cuidado con ... el perro', otro de 'Sin salida' escrito a mano y un buzón, apañado con cinta aislante, que confirma que ese rincón escondido entre matorrales es el número 58. La vivienda apenas se distingue desde la carretera y se encuentra al final de un pequeño camino sin salida. Hay botellas por todas partes. Cientos. Miles, quizá. Apenas queda suelo a la vista entre los envases de plástico, las bolsas de basura y otros residuos acumulados alrededor de la casa. Dos coches llevan años parados entre toda esa suciedad. Y, en medio del silencio, un ruido se repite cada poco tiempo. 'Pop'. Es alguna de las botellas, recalentada después de horas bajo el sol. Luego otra. 'Pop'. Y otra más. Es prácticamente lo único que se escucha frente a la construcción en la que el viernes apareció el cadáver de un hombre de 88 años.