Un ciudadano británico-iraní ha sido detenido por su conexión con una supuesta trama terrorista en la base militar de Fairford (en el suroeste de Inglaterra), donde el pasado domingo cinco hombres habían sido arrestados tras ser interceptados en tres furgonetas en las que aparentemente se dirigían a las instalaciones de la Real Fuerza Aérea (RAF, en sus siglas en inglés) británica. La policía antiterrorista, que había asumido la investigación en las horas posteriores al incidente, ha informado este jueves de la detención, que tuvo lugar en el área de Westminster, en pleno centro de Londres.
Un ciudadano británico-iraní ha sido detenido por su conexión con una supuesta trama terrorista en la base militar de Fairford (en el suroeste de Inglaterra), donde el pasado domingo cinco hombres habían sido arrestados tras ser interceptados en tres furgonetas en las que aparentemente se dirigían a las instalaciones de la Real Fuerza Aérea (RAF, en sus siglas en inglés) británica. La policía antiterrorista, que había asumido la investigación en las horas posteriores al incidente, ha informado este jueves de la detención, que tuvo lugar en el área de Westminster, en pleno centro de Londres.
Se trata de un hombre de 27 años al que se relaciona con una trama que ha despertado desconcierto a ambas orillas del Atlántico. El arresto ha sido como sospechoso de preparación de un acto terrorista y, adicionalmente, un segundo individuo de 26 años, de nacionalidad británica, ha sido interrogado por su potencial vinculación. Además, se han efectuado registros en dos propiedades, según han informado las autoridades.
La base de Fairford es utilizada por Estados Unidos en su campaña en Irán, después de que el Gobierno de Keir Starmer revirtiese en marzo su negativa inicial a permitir a las tropas norteamericanas emplear instalaciones británicas para el conflicto. En julio, la Guardia Revolucionaria Islámica había advertido de que todas las bases empleadas contra Irán serían consideradas “objetivo legítimo” de ataque. De ahí que lo acontecido el domingo activase todas las alertas, especialmente después de que, pocas horas después, la unidad antiterrorista asumiese la investigación.
Sospechosos liberadosLa posibilidad de que el régimen iraní estuviese detrás del incidente ha quedado reforzada por las palabras del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien el mismo domingo había atribuido el éxito de la operación a la colaboración con las fuerzas británicas. Sin embargo, apenas 24 horas después, los cinco detenidos iniciales, de entre 23 y 25 años, todos de nacionalidad británica y afincados en Londres, fueron puestos en libertad bajo fianza, un desenlace cuestionado por la Administración norteamericana. El secretario de Estado, Marco Rubio, lo consideró “un error”, si bien la policía británica dijo que se trataba de una “decisión de la investigación” que estaba “basada en experiencia y estrategia”.
Pese a su liberación, el primer ministro británico, Andy Burnham, convocó esta semana una reunión del gabinete de emergencias COBRA y el miércoles, una jornada antes de la detención del ciudadano británico-iraní, mantenía que la conexión entre el incidente del domingo y el régimen iraní era una posibilidad cierta. Este jueves, la coordinadora nacional de la Policía Antiterrorista, Vicki Evans, ha reconocido que la investigación está considerando “todos los ángulos posibles, incluida la implicación de un estado foráneo”.
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El incidente del domingo provocó la evacuación de casi un centenar de viviendas, mientras expertos en explosivos analizaban las tres furgonetas. Finalmente, no se hallaron explosivos, aunque sí gasolina.
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