Siguen las lluvias en Catalunya. Tras un caótico martes marcado por la llegada del primer gran temporal del otoño, que en cuestión de horas sacudió el litoral catalán y dejó inudaciones en decenas de municipios, los modelos apuntan a que este jueves podríamos vivir otro episodio de chubascos torrenciales. El Servei Meteorològic de Catalunya ha activado ya una segunda tanda de avisos por intensidad de lluvias ante este episodio que, según apuntan los pronósticos, tendrá lugar entre la tarde del jueves y el viernes por la mañana. Esta vez los avisos se extienden en prácticamente toda la geografía catalana, aunque los efectos más severos se esperan en la zona de Terres de l'Ebre. Ante este escenario, Protecció Civil reactiva la fase de Alerta del Plan INUNCAT por la previsión de lluvias torrenciales que podrían descargar hasta 40 litros por metro cuadrado en periodos de 30 minutos.Seguir leyendo....
Siguen las lluvias en Catalunya. Tras un caótico martes marcado por la llegada del primer gran temporal del otoño, que en cuestión de horas sacudió el litoral catalán y dejó inudaciones en decenas de municipios, los modelos apuntan a que este jueves podríamos vivir otro episodio de chubascos torrenciales. El Servei Meteorològic de Catalunya ha activado ya una segunda tanda de avisos por intensidad de lluvias ante este episodio que, según apuntan los pronósticos, tendrá lugar entre la tarde del jueves y el viernes por la mañana. Esta vez los avisos se extienden en prácticamente toda la geografía catalana, aunque los efectos más severos se esperan en la zona de Terres de l'Ebre. Ante este escenario, Protecció Civil reactiva la fase de Alerta del Plan INUNCAT por la previsión de lluvias torrenciales que podrían descargar hasta 40 litros por metro cuadrado en periodos de 30 minutos.
Los avisos activados para el jueves son, por ahora, de nivel amarillo y naranja y se corresponden a un grado de peligro máximo de 4 sobre 6. Los más severos se concentran en comarcas de interior y en el tercio sur, sobre todo en la zona de Terres de l'Ebre. Los amarillos, por su parte, abarcan prácticamente todas las demás comarcas, incluyendo la de Barcelona. Los expertos afirman que este episodio no dará lugar a grandes lluvias generalizadas sino a un escenario de chubascos locales que podrían ser potencialmente intensos en algunos puntos y dar lugar a acumulaciones de hasta 40 litros por metro cuadrado en periodos de 30 minutos.
La previsión sitúa las precipitaciones más intensas en la Catalunya Central, especialmente en las comarcas de Osona, Bages y Moianès, así como en el sur de Catalunya. Por la noche, el riesgo disminuirá en el Pirineo y el Prepirineo, pero se mantendrá elevado en las Terres de l'Ebre. Los chubascos tendrán una distribución irregular y podrán ir acompañados de tormenta. El movimiento lento o estacionario de las precipitaciones puede favorecer acumulaciones importantes en poco rato. Se pueden superar los 60 l/m² en tres horas y, durante la noche del jueves al viernes, localmente se podrían acumular más de 90 l/m² en tres horas en las Terres de l'Ebre.
Los pronósticos apuntan a que el grueso de este episodio tendrá lugar el jueves por la tarde. Los avisos emitidos hasta ahora se extienden desde el mediodía del jueves hasta el mediodía del viernes ante el riesgo de que estos chubascos arranquen durante la tarde del jueves y, en algunos casos, se alarguen también de cara al viernes en las comarcas de Montsià, Baix Ebre y Terra Alta. La Agencia Estatal de Meteorologia (Aemet), por su parte, también activa avisos en otros puntos del Meditarráneo como, por ejemplo, Comunitat Valenciana y Baleares ante el riesgo de lluvias torrenciales de este jueves.
Noticias relacionadas
Ante el nuevo episodio, la Agencia Catalana del Agua (ACA) centra la atención en las Terres de l'Ebre. La orografía de la zona y la posibilidad de que las tormentas queden estacionarias pueden favorecer acumulaciones elevadas de agua y respuestas rápidas de ríos, rieras y barrancos. En el Pirineo, la menor acumulación de lluvia de los últimos días permite una mejor infiltración del agua y reduce inicialmente el riesgo hidrológico. La Confederación Hidrográfica del Ebro mantiene la vigilancia en el tramo bajo del Ebro. No se prevén afectaciones significativas en el curso principal, pero las precipitaciones intensas pueden provocar crecidas repentinas en los cursos pequeños y en los afluentes de los dos márgenes del río.
Suscríbete para seguir leyendo