Un total de 37 centros de enseñanza cordobeses se benefician en este 2026-2027 de los programas de refuerzo de la competencia matemática y de la lectora a través de 45 proyectos. Estas iniciativas, destinadas a reforzar las destrezas clave del alumnado, tienen como novedad metodológica, este año académico, la consolidación de la incorporación de una figura docente de apoyo dedicada en exclusividad a estos programas, seleccionados por sus indicadores de rendimiento o su vulnerabilidad.
Un total de 37 centros de enseñanza cordobeses se benefician en este 2026-2027 de los programas de refuerzo de la competencia matemática y de la lectora a través de 45 proyectos. Estas iniciativas, destinadas a reforzar las destrezas clave del alumnado, tienen como novedad metodológica, este año académico, la consolidación de la incorporación de una figura docente de apoyo dedicada en exclusividad a estos programas, seleccionados por sus indicadores de rendimiento o su vulnerabilidad.
En competencia lectora, la resolución adjudica la dotación a 14 centros. En Córdoba capital, los colegios son Abderramán, San Rafael, María Inmaculada y Guillermo Romero Fernández (Alameda del Obispo), y los institutos Averroes y Santa Rosa de Lima. En el resto de la provincia participan los centros Juan Alfonso de Baena (Baena), Greguerías (Fernán Núñez), Juan de Aréjula (Lucena), Antonio Galán Acosta (Montoro), El Parque (Palma del Río), Simón Obejo y Valera (Pedroche), Alto Guadiato (Peñarroya-Pueblonuevo) y Castillo de Anzur (Puente Genil).
Por su parte, el programa de refuerzo de la competencia matemática alcanza a 31 centros. En la capital son 18: los CEIP Andalucía, Antonio Gala, Federico García Lorca, Guillermo Romero Fernández, Pedagogo García Navarro y San Juan de la Cruz; los centros concertados Espinar, María Inmaculada, Sagrado Corazón y San Rafael y los IES Averroes, Casiana Muñoz Tuñón, Guadalquivir, Maimónides, San Álvaro, Santa Catalina de Siena y Santa Rosa de Lima. La nómina provincial en esta materia se completa con los centros Doña María Coronel (Aguilar de la Frontera), Nuestra Señora de Guía (Alcaracejos), Los Mochos (Almodóvar del Río), SAFA y Juan Alfonso de Baena (Baena), Ana de Charpentier (Aldea Quintana), Greguerías (Fernán Núñez), Nelson Mandela (La Carlota), Antonio Galán Acosta (Montoro), El Parque (Palma del Río), Simón Obejo y Valera (Pedroche), Aurelio Sánchez y Florencio Pintado (Peñarroya-Pueblonuevo) y Aljanadic (Posadas). Un total de 10 instituciones educativas están incluidas en ambos programas.

Colegio Castillo de Anzur, en Puente Genil. / CÓRDOBA
Las valoraciones de los equipos directivos confirman el impacto positivo de estos recursos. Mª Lourdes Agundo, directora del CEIP San Juan de la Cruz, detalla la experiencia tras implantar la competencia matemática el curso pasado. «Al final es una persona que por normativa se dedica solo y exclusivamente a esto, lo que permite hacer docencia compartida, desdobles y dinámicas de aprendizaje cooperativo», señala. En su centro, ubicado en una zona de transformación social de la capital, el programa beneficia a unos 150 alumnos de Primaria y ha servido para reconvertir un antiguo espacio en un laboratorio matemático manipulativo. «En las pruebas de diagnóstico nos hemos situado en la media andaluza, lo que demuestra la mejora a pesar de la dificultad socioeducativa», destaca Agundo, ponderando también el asesoramiento experto y la formación obligatoria que recibe el claustro.
Lenguaje oralAsimismo, Sonia Mª Gallegos, directora del CEIP Castillo de Anzur, detalla el funcionamiento en competencia lectora, afrontando su segundo año de aplicación. En un centro donde un 50% o 60% de sus 130 alumnos precisan refuerzo lingüístico por la incorporación de menores de diversas nacionalidades que desconocen el idioma, la figura de apoyo resulta determinante. «El docente elabora una programación enfocada en la comprensión y expresión escrita, mantiene un diario de seguimiento y realiza adaptaciones con lecturas multinivel», indica Gallegos.
Además, en la etapa de Infantil el docente imparte el programa Comunicarnos para estimular el lenguaje oral y trabajar habilidades metalingüísticas. «Esto nos permite liberar a la especialista de Audición y Lenguaje para la atención individualizada y ayuda a que los pequeños adquieran la lectoescritura mucho más rápido», concluye la directora de este centro.