Вход на сайт

Просмотр новости

Найдите то, что Вас интересует

Antonio Arias: “Enrique se vestía de moderno para hacernos a todos viejos”

Дата публикации: 08-07-2026 04:00:36

El líder de Lagartija Nick y el hijo de Enrique Morente revisitan el mítico ‘Omega’ sin convertirlo en una pieza de museo: ‘Ahora somos la experiencia. En su momento éramos la revolución’. La gira del 30 aniversario arranca el 11 de julio en Córdoba


Основное содержимое страницы с новостью.

Treinta años después de que Enrique Morente y Lagartija Nick alteraran para siempre las fronteras entre el flamenco, el rock, la poesía y la tradición, Omega vuelve a los escenarios convertido en una gira conmemorativa que mira más al futuro que a la nostalgia. Antonio Arias y Kiki Morente encabezan un espectáculo que arrancará el próximo 11 de julio en el Teatro de la Axerquía, como clausura de la 45ª edición del Festival de la Guitarra de Córdoba, antes de continuar por Andalucía el 15 de agosto en Starlite Occident Marbella, del 27 al 29 de ese mismo mes en el Teatro de los Jardines del Generalife de Granada y llegar el 6 de diciembre al Teatro de la Maestranza de Sevilla.

La nueva producción reúne sobre el escenario a Kiki Morente y Lagartija Nick —Antonio Arias, Juan Codorníu, Eric Jiménez y Juan José Machuca— junto al bailaor Israel Galván, el guitarrista Marcos Gago, los percusionistas Popo Gabarre y Curro Conde y un amplio elenco de coros y palmas. La dirección musical corre a cargo de Víctor Martínez y la dirección escénica de Verónica Morales. Más que una recreación histórica, el espectáculo propone una nueva inmersión en una obra que sigue expandiéndose tres décadas después de su publicación.

Pregunta.-Antonio, lo primero: ¿cómo se encuentra ahora mismo y en qué momento de la recuperación le pillamos?

Respuesta.-(Arias) La verdad es que la medicina moderna es milagrosa. La intervención fue hace un mes y medio, en una semana de ensayos intensísimos, con todo el equipo aquí, treinta y cinco personas. Claro, fue un corte de rollo, porque al principio uno intenta salvarlo, poner Omega por encima de todo, pero luego mi mujer me dijo: “Tú, en cuanto te den pista…”. Era mejor parar, porque así por lo menos nos asegurábamos lo demás. La recuperación va muy bien. Puedo tocar, puedo cantar, no me afecta. Me operaron el viernes 22 de mayo, me dieron el alta el domingo y lo que más me gustó fue el concepto de “vida normal”. ¿Qué es eso? ¿Beber, bailar, saltar? [risas]. Me encuentro perfectamente. Nos fastidió a todos tener que dar ese frenazo, porque cayeron varios conciertos de Lagartija Nick y el de Omega, cuando todo el mundo estaba preparado. Pero la motivación es muy fuerte y eso también cura. Una vez que nos hemos embarcado en este proyecto, necesita esa concentración de que todo el mundo esté a tope. Somos los que somos, vamos a respetarnos y vamos a tirar hacia delante.

P.-Después del disgusto inicial, ¿encuentra algo simbólico en que una gira tan ligada a Granada y a Andalucía termine arrancando precisamente en Córdoba?

R.-(Arias) Sí, claro. En Madrid estaba todo lleno y ahora, además, pasa a un día en el que está la semifinal del fútbol. Yo no soy futbolero, pero eso le dará oportunidad a algunos que no tenían entrada. Y sí, curiosamente, en Córdoba. Porque este proyecto tiene una vida muy especial, muy única, un compromiso vital. Omega nos dio mucho. Nos enseñó muchísimo sobre cómo afrontar los trabajos. También teníamos la guía de un genio de la música y de un maestro. Como dije en el documental, si tú me dices ven, lo dejo todo. Había que abandonarse a eso porque modificó el resto de nuestras vidas, compositivamente hablando. Imagínese lo que es poder estar quince años con Enrique, componiendo, cantando, durmiendo, despertándote. Ahí ocurre de todo: muchas alegrías, muchos abrazos, muchas peleas. Ahí es donde te estás viendo. Ni en mis mejores sueños hubiese pensado que iba a tener una relación tan profunda con mi ídolo, con Morente.

'Omega' hoy, antes y siempre, es un devorador de egos"

P.-¿Les ha obligado esta pausa inesperada a replantearse algo del espectáculo o incluso les ha dado tiempo para seguir afinándolo?

R.-(Arias) Mi idea principal era abarcar lo máximo posible del disco. Intentar tocar todas las canciones y algunas de las que hacíamos con Enrique. En su momento, teniendo la presencia de Enrique, era lógico que él empezase haciendo cantes clásicos. También ocurrió que, como nosotros íbamos editando discos, recuerdo un festival en Arles, en Francia, en el que acabábamos de sacar Val del Omar y Enrique dijo: “Tío, como tenéis disco nuevo, salid primero vosotros”. Y despistamos a todo el personal del festival. Entonces ya andábamos con un poquito de cuidado con eso. Pero en este caso la idea es que vamos a sumergirnos en el disco. Por ejemplo, yo tengo muchas ganas de hacer con Lagartija La rama, una de las canciones de Isidro Muñoz, al que Kiki quiere y admira tanto. Kiki trae esa manera de removerlo todo, de sentirse parte del proceso, porque él tenía cinco años, pero estaba en el estudio metido todo el rato dando por saco. Tocaba los instrumentos y los desafinaba. Tocaba los ordenadores y los descuajaringaba. Siempre ha sido muy rebelde. Nosotros éramos punkies y él también. Ellos han tenido esa herencia de vernos trastear nuestros instrumentos y nuestra vida. Y creo que ese sigue siendo el atractivo: “Sigue trastocándolo, Kiki. Venga, sigue metiendo la mano, sigue moviéndolo un poco”. Nos sentimos bien de cualquier forma porque el repertorio significa mucho para nosotros. Tiene muchas vidas, muchas lecturas y siempre estamos abiertos. Ahora somos la experiencia. En su momento éramos la revolución. Así que nos dejamos hacer y hacemos también lo que nos da la gana.

P.-Durante años Omega fue un disco. Después fue un mito. ¿Qué va a encontrar el público en esta gira que no pudiera encontrar escuchando simplemente el álbum en casa?

R.-(Arias) El disco tiene una entidad muy profunda. Luego está lo que pasó después del disco, esa lucha por defenderlo, esa sensación de que todo era muy frágil y estaba siempre a punto de estropearse. Esa lucha también forma parte de Omega. Pero claro, Enrique ya desapareció y ahora lo que aportamos es esa múltiple musicalidad del álbum. Tenemos un director y productor musical, Víctor Martínez, con el que trabajamos en los Grammy. Nos gustó mucho esa manera de relacionarnos entre nosotros, porque el disco, el proyecto, hoy, antes y siempre, es un devorador de egos. No te puedes establecer en tu atalaya diciendo: “Yo soy el compositor de esta canción”. Tienes que seguir con los ojos abiertos. Las generaciones de hoy no es que lo entiendan mejor o peor que cuando salió, sino que no tratan de imitarlo, pero sí viven el mismo espíritu del disco. Y nosotros también queremos vivir esa sorpresa, esa novedad que nos aporta. Escénicamente, cuando salimos con Enrique, estábamos muy inspirados en cómo llevaba Leonard Cohen a la banda en aquellos conciertos del año 90 que Enrique y yo veíamos tanto en su casa: los instrumentos acústicos, los coros y la banda detrás, en la plataforma. Ahora hemos dado un paso hacia delante con Kiki, por la comunicación. Para poder cantar con él, estar con él, comunicarnos estando al lado. Juan, Kiki y yo estamos en primera fila; en segunda están los teclados y la guitarra española; y en la tercera, coros, batería y percusión. Eso es distinto. Aporta un refresco visual y una comunicación nueva.

Lagartija Nick y Kiki Morente Lagartija Nick y Kiki Morente / Bebo Veneno

P.-¿Qué sigue siendo más revolucionario de Omega en 2026?

R.-(Arias) La presencia del maestro. Esa sigue siendo la revolución. Enrique sigue estando ahí como consulta y como filosofía. Cualquiera que conociera a Enrique sabe que no solo era ese genio del que hablamos, sino que era un chamán. Hay que alimentar los trabajos, y esos trabajos también te dan un viento y un hálito que no sabes cuándo termina, porque el arrojo es infinito y el compromiso es infinito. Omega se equipara y se hermana con La leyenda del tiempo. Es heredero de Triana y de toda esa escena, pero al mismo tiempo es heredero de la escena de los grandes cantaores que tanto admiraba Enrique. Sigue estando en nuestro cuerpo Aurelio Sellés, sigue estando Chacón, sigue estando La Niña de los Peines, sigue sonando a discos de pizarra. Sigue teniendo todo ese espíritu que nos reconcilia con una manera de hacer música y de aportar música. Creo que ese espíritu lo sigue sintiendo la gente. En mitad de Omega, en lo que llamábamos el levantamiento de muertos, ellos siguen estando, siguen iluminando. Te dicen: “Que no se te olvide que esto sigue sonando a pizarra y sigue sonando a viejo”. Por muy moderno que sea. Porque Enrique era así. Enrique se vestía de moderno para hacernos a todos viejos. Eso era la verdad.

P.-Es innegable que Omega ya pertenece a la historia de la música, pero ¿sigue siendo una obra incómoda?

R.-(Arias) Sí. De hecho, mi mujer, que es filóloga, y yo hemos hecho algunos cursos explorando el universo Omega, por ejemplo con alumnos adolescentes. Nosotros creemos que esto lo conoce todo el mundo, pero no es verdad. Para generaciones jóvenes les resulta muy extraño y rompedor. Si empezábamos un curso en un aula poniendo Sin sueño, los chavales tenían reacciones de lo más variopinto. Unos lo veían desasosegante, otros se relacionaban enseguida con él. Para nosotros sigue despertando cosas. Sigue siendo muy conocido y muy desconocido.

P.-¿Le sorprende que una obra que inicialmente fue tan discutida haya acabado convertida en un consenso cultural?

R.-(Arias) Totalmente. En su momento no sabíamos exactamente con qué hueso habíamos dado. En el mundo del flamenco la gente se echaba las manos a la cabeza y en el mundo del rock se ignoraba de esa manera. ¿Dónde nos habíamos quedado? ¿Demasiado absortos en el aspecto creativo? Treinta años después tampoco lo tengo muy claro, pero sí sé que en su misma portada se refleja bastante de lo que había. Se habla mucho de Morente, de Lagartija Nick, del disco, pero es que los nombres que hay ahí... Tomatito, con quien Enrique estaba girando en algún momento; Cañizares, la estratosfera del flamenco; Isidro, con tres canciones maravillosas; Vicente Amigo, Montoyita, Los Salazar, con sus composiciones locas... Se nos nombra, pero hay tanta gente que dio su alma en ese disco y que siempre está por reivindicar. Se habla de Omega como Lorca, pero también hay versiones de Leonard Cohen que traía Enrique y que estaba trabajando. De hecho, el disco no empieza con Omega, empieza con Luna y Panorama de los insectos. Hay un plano general, pero luego tiene muchísima profundidad, muchísimo campo para seguir investigando. No se presenta solo como un trabajo de Enrique y Lagartija. No es solo Poeta en Nueva York. Es mucho más. Es Leonard Cohen, pero no solo Leonard Cohen. Hay un estudio flamenco dentro de todo eso, una tesis lorquiana por parte de Enrique. Creo que eso es lo que sigue fascinando, la profundidad hasta la que puedes llegar.

Nosotros esperábamos una revolución que no pasó"

P.-Cuando Omega apareció estaba adelantado a su tiempo. ¿Hay algo en la música actual que le produzca esa misma sensación de estar viendo el futuro antes que los demás?

R.-(Arias) Nosotros esperábamos una revolución que no pasó, pero me gusta creer que las nuevas generaciones lo han entendido muy bien. No lo copian, pero miran en las mismas direcciones. Los ilumina. Quiero pensar que en grupos de Sevilla de la nueva escena tiene una presencia importante. Quiero pensar que en la misma escena granadina, en La Plazuela, también tiene una presencia importante. Pero, como Omega también nos enseñó muchísima humildad, acepto que me digan: “A mí no me gusta” o “No lo he oído nunca”. Yo quiero pensar que sí, pero también admito que no. Porque ese disco trastocó todos nuestros egos. Yo lo veo. Verlo, lo veo. Otra cosa es que me digas: “¿Qué dices, tío? Estás flipando”. En absoluto.

P.-[Se incorpora Kiki y a él le dirijo las siguientes preguntas]. Antes me contaba Antonio que, cuando estaban grabando el disco, usted andaba por allí desafinando instrumentos y desconfigurando ordenadores. Creció escuchando hablar de Omega. ¿Cuándo pasó de verlo como algo familiar a comprender que estaba ante un disco histórico?

R.-(Morente) Yo empecé a meter la pata desde primera hora. Llevo dando la tabarra desde entonces [risas]. Recuerdo que sabía que algo estaba pasando. Eso no era normal. Algo diferente estaba pasando. No era un trabajo casual en casa. Mi padre era cantaor, yo tenía un formato de padre y un formato de cantaor, un perfil, y sabía que ahí estaba pasando algo. Pero lo vivía de una forma natural. Ese espíritu natural por el que estamos contagiados a día de hoy creo que todavía sigue estando adelantado a su tiempo.

P.-¿Hay alguna canción de Omega que le haya costado asumir porque sentía demasiado cerca la voz de su padre?

R.-(Morente) Pues sí, no le puedo decir que no. Cada día con cada canción. Pero especialmente La soledad de Adán, Poemas para muertos o el tema de Omega. Sabemos que ahí Enrique está en un estado en carne viva. A veces lo escuchas y miras para los lados porque te crees que está ahí contigo.

P.-¿Ha descubierto algo sobre su padre durante la preparación de este espectáculo que no sabía antes?

R.-(Morente) Estoy aprendiendo muchas cosas de mi padre gracias a ese sonido, a la sabiduría del disco, a todo lo que te cuenta y también a través de la experiencia con Antonio. Te vas enterando de historias, de matices, de cómo se hizo, de cuál fue la vivencia, de cómo se conocieron y de cómo se creó esa hermandad para poder crear eso. Me voy enterando de cosas y voy conociendo a un Enrique punky y a un padre más punky. Cada vez puedo ir viendo muchas cosas que no sabía, y hacerlo ahora me las está ofreciendo.

Después de la muerte de Enrique, en mis sueños siempre aparecía callado. Pero de un tiempo a esta parte aparece hablando conmigo"

P.-Durante años la pregunta fue qué sentiría Enrique Morente cantando estas canciones. Ahora la pregunta es otra: ¿qué creen ustedes que sentiría viendo a su hijo cantarlas junto a Antonio Arias?

R.-(Arias) Yo creo que querría seguir con eso. A él le gustaba mucho decir: “Antoñico, pero yo no soy el mismo del año pasado”. Creo que se reconocería y valoraría mucho el trabajo que estamos haciendo con Kiki. Sobre todo en su parte diría: “Eso lo habría hecho así, esto lo habría hecho de otra manera”. Sí, eso le sorprendería. Animarnos, claro que nos animaría, porque es lo que hizo en su momento. Nosotros estuvimos algunos años juntos, Kiki lo sabe, en la gira por México, Sudamérica, Argentina... Ahí estábamos todos: Kiki, los Lagartija, Enrique. Quizá todos con ese respeto sacrosanto a Enrique. Y él creo que también valoraría muy en positivo que ahora lo veamos sin ese temor de Dios, sino con esa poca de lejía.

P.-Antonio, ¿hay alguna conversación con Enrique que vuelva especialmente a su cabeza durante estos preparativos?

R.-(Arias) Enrique era un chamán, era un filósofo. Cuando nos juntábamos y lo recordábamos, solo recordábamos los desastres y nos reíamos de todo lo que habíamos pasado. Y siempre con una intención: qué nos aporta esto para hacer algo en el futuro. Me acuerdo mucho de cuando me decía: “Antoñico, nosotros hacemos discos y trabajos para diez años más tarde”. Nunca sabes muy bien en qué momento estás. Tienes que dejarle algo al tiempo. Tienes que dejar que también el tiempo opine y que el espacio opine. No tener tanta obsesión por el control. Porque, como también decía mucho: “Hagamos lo que hagamos, nos vamos a equivocar”. Eso está claro. Ahí viene el filósofo, viene el amigo, viene el maestro, porque también vienen las broncas. Uno dice: “Que me perdone Enrique por aquello, gracias por esto”. Después de la muerte de Enrique, en mis sueños siempre aparecía callado. Pero de un tiempo a esta parte aparece hablando conmigo. [Kiki estalla en un ¡Ole!]. Aparece con el pelo un poco más corto, canoso, me da un abrazo y se comporta de una manera como nunca. Y empieza a hablarme en sueños.

P.-Kiki, ¿hay alguna frase que le dijera su padre sobre la libertad artística que hoy entienda mejor que cuando era joven?

R.-(Morente) Me he criado en una casa en la que mi padre dio toda su vida y toda su dedicación al trabajo, al arte, al cante, a la cultura, a la música. Nos intentó inculcar que hiciéramos lo que quisiéramos. Nos creó libres y nos hubiese apoyado en todo. Por eso creo que, en este proyecto, a la hora de intentar cantar este repertorio magnífico, diría: “Pasaoslo bien, disfrutadlo, claro que sí”. Además, para estar cantando otras cosas, otro género con contenido basura, creo que mejor repertorio que este... Yo creo que estaría contento. A mí me ha servido mucho una cosa. Yo soy cantaor y he intentado empezar por los cimientos, aprender el cante, no salirme, estar metido ahí. Me gusta estar sellado. Tengo una carta de presentación como cantaor. Pero los flamencos muchas veces te atrapan, igual que los punkies. Cuando estás con tus flamencos hay un lenguaje, una jerga, unos círculos. Pero también tienes que dejar que la gente entre en esos círculos y dejar que otros salgan. No podemos estar atrapados. Mi padre decía dos frases: “No vamos a hacer todo el mundo caso a un mismo tío” y “también tenemos que molestar a alguien; no vamos a dejar que solamente nos molesten a nosotros”.

Lagartija Nick y Kiki Morente Lagartija Nick y Kiki Morente / Bebo Veneno

P.-¿Existe algún detalle de Omega que el público general todavía no haya terminado de descubrir?

R.-(Arias) Muchísimos. Lo estamos viendo en el trabajo de ensayo, en cómo al sumergirnos en las canciones también surge algo. Podemos aportar algo nuevo. El hecho de que intentemos abordar casi todo el disco, creo que entero, emocionará muchísimo a la gente. Kiki tiene esa herencia del concepto emocional de los conciertos: crear tensiones y liberarlas. Eso sigue siendo una novedad a la hora de llevarlo al escenario. No es un concepto puramente musical y estudiado, sino que el concepto de emoción y de tránsito emocional sigue estando vivo. Y eso sigue siendo nuevo.

P.-Ahora mismo, ¿les preocupa más ser fieles al disco o ser fieles al riesgo que representaba?

R.-(Morente) Al riesgo. Todos los riesgos ahora mismo. Yo estoy subiendo ahora mismo a una torre, a un andamio. Pero cuanta más responsabilidad, más emoción hay. Yo creo que te liberas cuando lo haces de corazón. Por lo menos desde mi punto de vista, cuando lo hago de corazón y por amor a esto, que para mí es la banda sonora de mi vida, un repertorio con el que sueño cada día. Llevo mi vida entera escuchando estas canciones. Las canto con cariño, sin esperar lo que piensen y sin ninguna pretensión, solamente disfrutarlas y compartirlas con la gente. Igual que se cantan otros clásicos, otros trabajos. El Concierto de Aranjuez se ha hecho un millón de veces. Entonces creo que, por muy complejo que sea cantar la obra de Nueva York, también tenemos derecho algunos a poder cantarla alguna vez que otra, ya que no se atreve nadie. (Arias) Totalmente de acuerdo.

Eduardo Rodríguez Valdivieso, nos dijo: 'Si Lorca apareciese por esa puerta, os daría un enorme abrazo'”

P.-En estos treinta años que han pasado, ¿Qué ha cambiado más, las canciones o ustedes?

R.-(Arias) Obviamente nosotros seguimos cambiando y adaptándonos. Y, como ha señalado Kiki, también está ese amor por el riesgo. Sabemos que si no nos arrojamos en cuerpo y alma no vamos a aprender nada. Queremos aprender cosas nuevas a través de ese disco tan clásico. Queremos encontrar cosas nuevas en nosotros mismos. Tenemos que abrirnos. Tenemos que abrir las puertas y liberar nuestro ego ante lo que nos rodea, porque eso significa que nos sentimos vivos.

P.-Omega unió Granada, Lorca, Cohen, flamenco, ruido y poesía. ¿Creen que hoy existe una obra capaz de mezclar tantos mundos con semejante libertad?

R.-(Arias) No sé quién soy yo para decirlo. No me da tiempo a fijarme en nada en concreto. (Morente) Ojalá salga alguna pronto. Creo que los humanos y los amantes de la música nos merecemos algún que otro trabajo así. Pero las cosas tan buenas son poquitas.

P.-¿Qué creen que entendería mejor Federico García Lorca del espectáculo que van a presentar, la parte flamenca o la parte punk?

R.-(Morente) Yo la veo como una sola cosa, sinceramente. No distingo. No sé cómo puedo tener tan interiorizados los sonidos, la voz de Antonio o la voz de mi padre. Llega un momento en que es uno. Entonces creo que todo cuenta lo mismo. (Arias) Recuerdo que en la primera representación que hicimos, en el año 95, sacamos al escenario a un íntimo amigo de Federico García Lorca, Eduardo Rodríguez Valdivieso, que dijo: “Si Lorca apareciese por esa puerta, os daría un enorme abrazo”. Creo que eso sigue estando ahí. Seguiría abrazándonos. Porque ya tenemos la guía de imaginarnos qué haría él con esos poemas. Sabemos que ese abrazo existe y es real.

P.-Andalucía fue fundamental para el nacimiento de Omega. ¿Creen que la Andalucía cultural actual es más abierta a la mezcla o más conservadora que entonces?

R.-(Arias) No se puede ser conservador en algo que está tan lleno de referencia y mezcla. ¿Dónde está la pureza ahí? ¿Dónde está la pureza? Tenemos que seguir mirando a nuestro alrededor con atención y fijarnos en lo diferente para poder valorar incluso nuestra propia evolución.

Por mí ya no hacía ningún disco más: el disco de mi padre y de Antonio, 'Omega', toda la vida"

P.-Vienen a Sevilla en diciembre, en la última fecha anunciada. ¿Les gustaría que Sevilla fuese el último capítulo de esta historia o prefieren dejar la puerta abierta a nuevas fechas si la experiencia les sigue pidiendo más recorrido?

R.-(Arias) Tenemos una serie de cláusulas de confidencialidad sobre eso [risas]. Yo quiero que esto, una vez que arranque, no sepamos dónde nos lleva. Es verdad que estamos comprometidos con algo concreto, porque si no nos volvemos locos. Pero claro, ¿cómo hemos empezado? Hemos empezado por el final, suspendiéndolo todo. No sería extraño que terminásemos firmando seis nuevas giras. Como antes hemos hablado de México, Argentina y todo esto, podría ser. Volver a Nueva York podría estar muy bonito. Siempre es muy motivador esforzarnos bien y seguir volando.

P.-Después de convivir tan intensamente con este repertorio durante meses, ¿creen que al terminar la gira sentirán alivio o nostalgia?

R.-(Morente) De momento vamos a echarlo hacia delante, pero creo que habrá una nostalgia positiva, una saudade bonita. Para mí ya la hay desde que empezamos. Está siendo algo muy a flor de piel, mucha emoción, muchos recuerdos. Está siendo como revivir todo de una manera especial. Acabo de hablar con Estrella y me ha dicho: “¿Cuándo ensayáis antes de Córdoba? Que me bajo con vosotros, que quiero estar con Antonio, que quiero veros”. Hay un ambiente muy bonito y la verdad es que no quiero que se acabe. Por mí ya no hacía ningún disco más: el disco de mi padre y de Antonio, Omega, toda la vida, con ese bastón y con ese repertorio. Pero de momento hay que ser gratos con la propuesta que hay y agradecidos. Luego vendrá otra interpretación, vendrá Carmen, vendrá Antonio, vendrá Curro, vendrá Estrella... Omega siempre está vivo. Me gusta cuando Antonio dice que Omega siempre está en vigor. (Arias) Es un Saturno. Cuando lo vives, lo devora todo. Pero luego, como dice Kiki, en el fondo te da más de lo que te devora. Te vomita distinto. “Qué mal lo pasamos, pero qué bien”. Otra vez. Otra vuelta. Otra vuelta en esta montaña rusa. Otra más. “Papá, otra”. Más fuerte, más fuerte, más fuerte, como en los columpios.

P.-Terminemos con algunas palabras para el público andaluz que los va a ver en Córdoba, Marbella, Granada y Sevilla.

R.-(Morente) Son ciudades muy importantes. Tenemos muchas ganas de ir a Sevilla. Es una ciudad que ha tenido mucha influencia en las mezclas, desde un sonido funky a muchas cosas. Hablaba con Antonio la última vez de que esperemos que venga la gente a vernos, también los compañeros. Nos acordábamos de Pata Negra, de Raimundo y de Rafael Amador. (Arias) Rafael era un genio maravilloso de la música. Y con respecto al estreno en Córdoba, que si no se quieren esperar treinta años más, que vayan. De hecho, que vayan yendo ya. Que se compren sombrillas. (Morente) Y que lleven gorros de aspersores. Que se echen buena crema de protección solar [rísas]. Invitamos a todo el mundo a que venga a vernos. Esperamos con mucha ilusión que vengan y que no nos tiren tomates.

Схожие новости

#Наименование новостиТональностьИнформативностьДата публикации
1La Unión Musical Roquetas de Mar une tradición e himnos del pop0505-07-2026
2El Último de la Fila afronta en Sevilla su concierto más multitudinario5727-06-2026
3Dani Fernández llega este domingo a Icónica Sevilla Fest con su 'Insurrección Tour'5627-06-2026
4King Sapo, con el gaditano Andrés Duende, teloneros de Deep Purple5607-07-2026
5Легендарный "Ария-Фест" возродили в Москве спустя 10 лет5602-07-2026
6"Время драк прошло". Гарик Сукачев — о смерти, славе и новых песнях0028-02-2020
7Más de 5.000 personas vibran con la música en ‘El Ejido al Natural’5706-07-2026
8Re: ВИА "Музыка"2627-06-2026
9La Banda CCTT Santa Cruz de Almería cumple 30 años: estos son los actos del aniversario0505-06-2026

Классификация: Культура. Схожих патентов: 0. Схожих новостей: 9. Тональность: 3. Информативность: 6. Источник: www.diariodejerez.es.