Zamora encandila a quien la descubre. Quizá porque muchos se dejan caer un poco por casualidad o por el boca a boca, sin saber bien lo que se van a encontrar en esa ciudad olvidada de Castilla y León que muchos no saben ni colocar en el mapa. Sin embargo, el que llega a Zamora repite. Y esto ocurre por muchos motivos pero, sobre todo, por su gastronomía, por su patrimonio y por la sencillez de sus gentes, sin olvidar la facilidad para encontrar todo en pocos kilómetros.