El Clúster Marítimo Marino de Andalucía elabora un análisis sobre la economía azul en la región donde realiza una radiografía de los sectores tradicionales e innovadores que se vinculan al mar
Andalucía se posiciona ante la Comisión Europea como "reg
Las energías renovables marinas, la digitalización de los puertos, el turismo costero sostenible, la biotecnología y la economía circular y descarbonización se presentan como vectores de transformación de la economía azul en Europa en los próximos años. Son conclusiones del Blue Economy Report 2025 de la Comisión Europea que recoge el Clúster Marítimo Marino de Andalucía, que considera que la región está preparada para aprovechar estas oportunidades vinculadas al mar para atraer financiación, convertirse en destino de proyectos piloto y posicionarse como referente de innovación.
El informe 5H. Dosier de Economía Azul en Andalucía ofrece los datos actuales sobre las dimensiones económicas de las actividades vinculadas al mar en la comunidad autónoma, con más de 35.000 empresas, con ejemplos de algunas de ellas -más de 300 menciones- en los distintos sectores, desde los más tradicionales como la logística portuaria y servicios de consignación y aduanas, la pesca y la transformación alimentaria, pasando por la construcción naval, propuestas de biotecnología, eólica marina, desarrollo de tecnologías para inspecciones de infraestructuras portuarias, para la optimización logística o para el control medioambiental o turismo a través del buceo, visitas guiadas en barcos o kayak o acompañamiento de actividades pesqueras o científicas. Un variopinto tejido que componen grandes empresas y pymes, negocios con amplia trayectoria y emprendimientos recientes: Moeve, Baleària, Boluda, Compañía Gaditana de Contenedor, Alnasur, Motril Shipping, Keiner Engineering, EonSea, EnerOcean, Cupimar, Herpac, G2G Algae Solutions, Navantia, Ghenova, Astilleros Nereo, Abance Ingeniería, Mcpherson Servicios Subacuáticos, Marisma Biomed o Ecolocaliza, entre muchas otras.
La economía azul, en cifrasMás de 1 de cada 10 euros de la economía andaluza está vinculado al mar. En concreto, la economía azul supone entre el 10 y el 11% del Producto Interior Bruto (PIB) de la región. La estimación es que genera, además, más de 300.000 empleos, directos e indirectos, con potencial, según el presidente del clúster, Javier Noriega, de crear en la próxima década hasta 200.000 puestos de trabajo, para alcanzar el medio millón.
Presentación del '5H. Dosier de Economía Azul en Andalucía'.
/ Francisco J. Olmo
Esto representa en torno a un tercio del que contabiliza España, que se sitúa, según los últimos datos disponibles, en casi 940.000 empleos directos. La española representa la primera economía europea en empleo de la Unión Europea y la tercera economía europea en contribución al Valor Añadido Bruto (VAB). Con una facturación que supera los 36.472 millones de euros, acumula un 15% del total de las ventas que genera el sector en el entorno comunitario. El valor de la economía azul europea asciende a más de 800.000 millones de euros, con alrededor de 4,5 millones de empleos vinculados, según el Blue Economy Report 2025 con números de 2022.
Hay que destacar que, mientras el crecimiento en la Eurozona se sitúa en el 0,5%, en Andalucía la tasa es del 2,5%, lo que iguala el dato nacional. A eso contribuye que la economía vinculada al mar de la comunidad, con sus 1.000 kilómetros de costa, esté muy diversificada, con empresas que desarrollan su actividad en sectores tradicionales y otras que han ampliado su abanico de acción con nuevas propuestas. En otros casos se aprovechan de nuevos nichos de mercado sin explorar o se especializan en cuestiones muy concretas o entornos muy específicos para encontrar su negocio. Conecta, en esa línea, tradición e innovación.
Uno de los pilares es la construcción naval, con epicentro en la Bahía de Cádiz, con empresas tractoras como Navantia y Dragados Offshore y un ecosistema empresarial imprescindible para cumplir con los contratos de ambas. Se trata de un sector en constante evolución para adaptarse a las nuevas tecnologías y las necesidades de seguridad, en el ámbito de la defensa, con especial mención a la actualización y construcción de buques militares. Aunque Europa perdió hace tiempo la batalla frente al sector asiático, ha sabido hacerse un hueco y más ahora con el incremento de los encargos de los distintos países para reforzar las flotas de sus armadas.
En esa carrera, los astilleros gaditanos mantienen el pulso y con ellos la industria colaboradora. El informe del Clúster Marítimo Marino de Andalucía señala, de hecho, que "la industria auxiliar andaluza es particularmente relevante. Centenares de pequeñas y medianas empresas se integran en la cadena de valor, ofreciendo servicios de calderería y estructuras metálicas, sistemas eléctricos y electrónicos, pintura y tratamiento y aprovisionamiento". Frizonia, Airmat Puerto Real, Aislamientos del Sur, Buqueland, Culmar, De Alba Sur, Elecam, Elymtec Electromecánica, Fernández Jove o Tincasur son algunos de los ejemplos recopilados en el documento.
Un trabajadora usa gafas de realidad aumentada, una de las tecnologías disponibles de Navantia.
/ Jesús Marín
La industria naval tienen muchas caras. El presidente de la empresa sevillana Ghenova Ingeniería, Carlos Alejo, apunta en el Dosier sobre Economía Azul de Andalucía, que "en los últimos años el diseño naval ha experimentado dos ejes fundamentales: la descarbonización y la revolución digital", en referencia a "nuevas fuentes energéticas" que redefinen los sistemas de propulsión pero también el diseño integral del barco; y a la incorporación de sensorización, internet de las cosas (IoT) o modelos de gemelo digital; lo que de nuevo se enmarca con los vectores de transformación definidos por Europa.
Pero, además, más allá del servicio a las tractoras, también alrededor de las infraestructuras portuarias existen empresas dedicadas al mantenimiento y reparación naval para buques de recreo, de pesca o de mercancías. Astilleros Mediterráneo, Astilleros Loha, Marina Motril, Marina Isla Canela, Alcaidesa Marina o Nuevo Astillero de Huelva se dedican en Andalucía, entre otras sociedades, a estas actividades.
Andalucía y sus puertosLas instalaciones portuarias se vinculan a varios sectores de la economía azul, como el tráfico marítimo y la logística. "Andalucía, con su posición geoestratégica en el Estrecho de Gibraltar, se erige como un hub logístico de relevancia mundial, conectando Europa con África, Asia y América", describe el estudio del clúster andaluz. La región cuenta con el puerto líder nacional en tráfico total de mercancías, Algeciras. Pero, además, se menciona a Málaga, Huelva, Sevilla, Cádiz, Motril y Almería, por su entramado logístico de pasajeros y cruceros.
En torno al sistema portuario se cobijan numerosas firmas con amplia trayectoria o presencia reciente que cubren las necesidades del tránsito de buques, mercancías y pasajeros: agencias de aduanas, consignatarios, remolcadores, operadores de terminales, estibadores, navieras, transporte en interior o por carretera, derecho marítimo o consultoras ambientales: Terminal Logística del Guadalquivir, Auxiliar Marítima del Sur, Boluda, Armas Mediterránea, FRS, Ership, Bernardino Abad, Jiménez Lopera, TTI Algeciras, Tecnoambiente o Harpo Ship Supplier son solo algunos nombres.
Vista general de la terminal TTI del Puerto de Algeciras.
/ Erasmo Fenoy
Los puertos andaluces generan más de 50.000 empleos directos e indirectos, contribuyendo al PIB regional. El impacto, se deja claro, se mide no solo en riqueza sino "en su papel como palanca de internacionalización de las empresas andaluzas y como soporte a sectores estratégicos como la agricultura, la pesca, la minería o la automoción".
Por su parte, en el ámbito de los puertos deportivos, regados por todo el litoral andaluz, se integran empresas concesionarias, de mantenimiento o de soluciones tecnológicas. De estas últimas es ejemplo Wlot Náutica, proveedor de servicios IoT, dedicado al desarrollo digital de puertos deportivos y de recreo. En esa línea tecnológica se presentan Ocean Ecostructures o Randal Systems (ingeniería y robótica subacuática), pero también otras que crecen en torno a la sostenibilidad, como Microambiental, Gestión Técnica Medioambiental del Sur o Gestión de la Tierra y el Mar (Gestimar).
Pesca y acuicultura más sosteniblesLa Comisión Europea y la Organización de Nacionales Unidas (ONU) contemplan en su discurso una idea clave: la salud de los mares, lo que sitúa la sostenibilidad como eje transversal en la economía azul, una demanda que Andalucía asume y que viene recogida en la Estrategia Andaluza de Economía Azul (EA2). Se trata de producir sin agotar, crecer sin hipotecar el futuro. En los puertos implica electrificar muelles e incorporar renovables, reducir emisiones y el aprovechamiento de residuos como recursos. En la pesca se traduce en respetar las tallas mínimas y vedas, la regeneración de los caladeros y la apuesta por las comunidades pesqueras. En la acuicultura se centra en producir especies autóctonas y evolucionar hacia técnicas no contaminantes.
El conjunto del sistema portuario pesquero andaluz está formado por 28 puertos de desembarque, de Huelva a Almería, de competencia autonómica y estatal: Ayamonte, Isla Cristina, El Terrón, Punto Umbría, Mazagón, Huelva, Bonanza, Chipiona, Rota, El Puerto, Cádiz, Sancti Petri, Conil, Barbate, La Atunara, Tarifa, Algeciras, Estepona, Marbella, Fuengirola, Caleta de Vélez, Málaga, Motril, Adra, Roquetas de Mar, Almería, Carboneras y la Garrucha, que concentran la primera venta en lonja, servicios auxiliares de flota, suministro de combustible, formación y logística para una de las flotas pesqueras más importantes de España, por número de embarcaciones, volumen de capturas y diversidad de especies.
Según las cifras recogidas en el informe del Clúster Marítimo Marino de Andalucía, la región es la segunda potencia pesquera de España, que acumula el 22% del empleo pesquero y el 18% del VAB en la Eurozona. Su flota, en proceso de modernización, y con un peso importante de la flota artesanal, cuenta con 1.413 buques, aunque se destaca la reducción de la cifra de embarcaciones y los problemas para el relevo generacionales, con ejemplo en la extracción en el Golfo de Cádiz.
Lonja de Almería.
/ Javier Alonso
Las ventas en las lonjas andaluzas crecieron en la última década un 21,6% mientras que el tonelaje comercializado descendió un 21,8%, lo que refleja un aumento del precio medio por kilo. En 2023 creció la producción de pescado congelado, con más de 5,7 millones de kilos.
A esta producción se suma la acuicultura que ya es presente en la región, pero que se considera el futuro de la producción pesquera. La EA2 recoge una producción en 2023 de 7.325 toneladas en fase de engorde, con más de 105 millones de unidades en fase de hatchery (reproducción y cría iniciales) y 26 millones en fase de nursery (etapa intermedia). La gaditana Cupimar es un referente histórico de la actividad, con especial incidencia en la cría y engorde de lenguado. Lubimar, una de las mayores fincas de cultivo en estero de Europa, en suelo también gaditano, mezcla el manejo tradicional del estero con escala industrial. Capinidos, que cuenta con instalaciones de cultivo de mejillones en la Caleta de Vélez, está en proceso de conversión a actividad ecológica. La innovación tecnológica (de nuevo) está en centro de la propuesta de Futuna Blue tanto en la producción de seriola como en la reproducción controlada de atún rojo. Salinas del Astur mezcla acuicultura extensiva y turismo a través de la pesca recreativa.
La tercera pata es la industria de transformación alimentaria. La conservera Grupo Ubago, El Ronqueo, Conservera de Tarifa, Conservas Concepción Hermanos Ayamonte o Usisa (Unión Salazonera Isleña) son empresas en algunos casos con una amplia trayectoria.
El sector de los cultivos vivos marinos incluye un campo importante como la biotecnología azul, actividad industrial y científica que se sirve de estos recursos, con las algas y los microorganismos como los elementos más prometedores, para desarrollar productos y aplicaciones en alimentación, salud, energía y cosmética. El dosier contempla una relación de empresas de este ámbito: Biorizon Biotech, LifeBioencapsulation, AlgaYield, TecnoAlgae, Futuralga, AlgaEnergy o MCA Algas y Derivados son algunas de ellas.
La adaptación del turismoUna forma sostenible de disfrutar del mar y los ríos. Así se percibe el presente y el futuro del turismo azul, que supone más de la mitad del turismo total en Andalucía. En 2024 la región recibió 36 millones de turistas; en 2023 el turismo litoral rozó los 19,5 millones. Desde actividades recreativas vinculadas al mar, como el buceo, la vela o cualquier actividad deportiva acuática a excursiones por el litoral y propuestas culturales que se adentran en la identidad de la tierra, como el acompañamiento a marineros en su actividad pesquera; o medioambientales, para conocer el entorno natural, más allá del sol y la playa la oferta mira a las experiencias inmersivas como forma de diversificación, siempre desde una estrategia de cuidado del medio ambiente, advierte el documento del clúster andaluz.
El tejido empresarial en torno a esta idea ha ido proliferando para atender la demanda turística a lo largo de toda la costa andaluza. Alquiler de embarcaciones y elementos para la práctica deportiva, rutas marítimas, excursiones para avistamiento de cetáceos o aves, escuelas de deportes de agua o acompañamientos a actividades científicas plantean otras maneras de disfrutar las vacaciones. Entre las empresas mencionadas en el documento están Novajet, Charter Azteka, Marine Atlantes, Foredunes o Sea & Land.
Sectores transformadoresLas energías renovables marinas están en el núcleo de la transición energética, y dentro de los vectores de transformación de la economía azul, con tecnologías con alto potencial. En este sentido, la eólica marina es la tecnología más madura y competitiva, aunque siguen en proceso de desarrollo la energía undimotriz (de las olas), mareomotriz (producida por mareas y corrientes) o la energía térmica oceánica.
Tecnología de eólica offshore W2Tower de EnerOcean.
/ M.G.
En este contexto España y Andalucía tienen un enorme potencial, apunta el Dosier sobre Economía Azul en Andalucía. Las costas andaluzas con vientos favorables ofrecen una oportunidad estratégica para posicionar al país como referente en eólica flotante, que ya tiene capacidades industriales destacadas en la nación. Destaca la solución W2Tower de la malagueña EnerOcean, que cuenta con una importante participación de Ghenova en su ingeniería, con un nivel de maduración elevado. La construcción naval -con el ejemplo claro de Dragados Offshore- también se ha diversificado hacia la fabricación de componentes para plataformas en alta mar.
Otra posibilidad de actividad en torno al mar se encuentra en el tratamiento de aguas, en concreto de la desalación, para garantizar la seguridad hídrica y el sostenimiento del recurso para el turismo, la industria o la agricultura. La comunidad autónoma andaluza es capaz de desalar 20 hectómetros cúbicos anuales más que en 2019. Provincias como Almería, Málaga y Granada dependen de esta fuente de agua dulce en un porcentaje elevado. Es en estas zonas donde más se ha desarrollado un ecosistema industrial auxiliar de ingenierías, fabricantes de membranas y bombas y servicios de mantenimiento. Grandes empresas se han posicionado dentro de la actividad con empresas o divisiones específicas, como Acciona Agua, Aqualia (FCC), Sacyr Agua o Veoalia Water Technologies. A ellas se suman pymes como Batchline Control, Cerener, E.I. Fomintax o Aima Ingeniería.
En sus conclusiones del 5H. Dosier sobre Economía Azul en Andalucía defiende la tradición andaluza del mar como fuente de oportunidades. Ahora se redefine desde la ciencia, la innovación y la responsabilidad ambiental que la región debe afrontar como un chance para responder a los retos que marca las estrategias de la Unión Europea. La economía azul es más que un proyecto económico, pero sin duda este resulta un pilar fundamental de la vinculación de la tierra con el mar. Un mar de oportunidades.