El Bierzo ha amanecido con una decena de incendios forestales, cuatro de ellos en nivel 1
25/06/2026 Actualizado a las 14:03h.
Matilde, vecina de Congosto, barre la calle en la puerta de la que fue la casa de su padre y donde reside, como hace gran parte de los días. Con el viento, las hojas transitan con total libertad por la vía y esta mujer, a sus 92 años, trata de mantenerla limpia.
Esta mañana no es como las demás, desde ayer pasadas las 21:00 horas, un incendio se ve desde su ventana. Mirando hacia la peña, Matilde Valtuille explica que «cayó una chispa allí y desde entonces toda la noche así». El incendio se produjo debido a la tormenta que se desató el pasado miércoles 24 de junio. Los rayos ocasionados provocaron hasta siete nuevos incendios, tres de ellos en nivel IGR 1 de peligrosidad, sumándose también a la lista el de San Vicente (Arganza), activo desde el pasado 19 de junio.
«Lo que han trabajado», aseguraba agradecida Matilde, sabiendo que con tantos focos, es dificil repartir los medios. Con el fuego aún lejos de las casas, la noche de ayer fue dura para algunos de los vecinos del pueblo. «Yo no podía dormir», explica la mujer.
A pesar de estar, hasta el momento, fuera de peligro, Matilde cree que «esto no se apaga tan pronto», ya que antiguamente con los animales, los montes estaban más limpios. «Antes había un rebaño de cabras grandísimo, todo el mundo tenía, había un pastor, todo lo comían las cabras y estaba limpio, pero ahora...», lamenta.
«No sabemos si va a llegar o no»
Emiliano Casado volvió al pueblo de Cobrana tras vivir durante años en Ponferrada. A lo largo de la pandemia, tanto él como su mujer decidieron arreglar la casa que tenían y trasladarse para el pueblo. No obstante, mientras residía en la capital berciana, él seguía empadronado en el pueblo perteneciente al municipio de Congosto.
Anoche, Emiliano fue uno de los muchos vecinos que se reunieron en la plaza en la entrada de Cobrana después de la tormenta, para ver cómo las llamas comenzaban a descontrolarse. «Nos juntamos aquí, incluso los de Congosto se acercaron a ver si necesitábamos algo», explica.
«Estamos alterados porque no sabemos si va a llegar o no va a llegar», asegura el vecino refiriéndose a si el incendio alcanzará al pueblo. El viento ha cambiado de dirección. En un principio, tras el rayo, las llamas se dirigían en dirección al pueblo, aún lejos de él, asegura este vecino. Esta mañana el incendio evoluciona hacia el otro lado de la montaña, en dirección Rodanillo (Bembibre) y Santa Marina del Sil (Toreno).
La situación de los terrenos no pasa desapercibida para Emiliano, quien asegura que «si se mete el incendio un poco para abajo y entra hasta el pueblo... está todo lleno de maleza por todos los sitios». Entiende que mucha gente no se encuentra en el pueblo para matener las fincas limpias. «Lo que hay desbrozado vuelve a salir y no hay tantas manos, mucha gente no está aquí».
Los vecinos siguen expectantes desde sus casas desde donde ven como el fuego está arrasando su entorno. Son conscientes de que, hasta el momento, el incendio está lejano al pueblo pero la colaboración de la gran masa forestal del entorno y las condiciones climatológicas les preocupa para que la situación empeore.