La Consellería do Medio Rural avisa a agricultores y ganaderos que intensifiquen la vigilancia de las plantaciones de maíz ante el aumento de las puestas de huevos y de las larvas de varias especies de orugas defoliadoras. Las últimas revisiones efectuadas por la Xunta constataron una elevada actividad del denominado gusano soldado, especialmente en la provincia de A Coruña y, en menor medida, en Lugo.
La Consellería do Medio Rural avisa a agricultores y ganaderos que intensifiquen la vigilancia de las plantaciones de maíz ante el aumento de las puestas de huevos y de las larvas de varias especies de orugas defoliadoras. Las últimas revisiones efectuadas por la Xunta constataron una elevada actividad del denominado gusano soldado, especialmente en la provincia de A Coruña y, en menor medida, en Lugo.
La advertencia se basa en los datos recogidos por la red autonómica de seguimiento, integrada por 159 trampas de feromonas distribuidas por las principales comarcas productoras de maíz. Estos dispositivos atraen a las mariposas adultas y permiten conocer su presencia y anticipar posibles episodios de proliferación de las larvas.
Las capturas más elevadas de Spodoptera exigua, conocida como gusano soldado, se localizaron en A Coruña. En dos trampas instaladas en Mazaricos se contabilizaron 800 y 50 ejemplares adultos, respectivamente. También se registraron cifras importantes en A Baña, con 500; Rois, con 300; Santa Comba, con 280 y 90 en dos puntos de control, y Zas, con 90.
En la provincia de Lugo, la especie apareció en numerosos municipios, aunque con cantidades inferiores. La Xunta detectó capturas en Outeiro de Rei, Friol, Guntín, Palas de Rei, Monterroso, Antas de Ulla, Taboada, Chantada, Portomarín, Castroverde, Lugo y Paradela.
Los valores oscilaron entre dos y 50 adultos por trampa. Los registros más destacados correspondieron a Guntín, con 50; Friol, con 30 y 24; Castroverde, con 26 y 24; Monterroso, con 25; Antas de Ulla, con 21, y Palas de Rei, con 20 y 18 ejemplares.
Esta plaga del gusano soldado está causando ya estragos en varios ayuntamientos asturianos, obligando incluso a algunos vecinos a abandonar sus casas.
¿Qué son estas orugas?Las especies objeto de seguimiento son principalmente Spodoptera exigua y Mythimna unipuncta. Son las larvas de pequeñas mariposas nocturnas pertenecientes al grupo de los lepidópteros. Los adultos vuelan hasta los cultivos y depositan grupos de huevos sobre las plantas. Al eclosionar, aparecen las orugas, que comienzan a alimentarse de las hojas.
Se denominan defoliadoras porque su daño principal consiste precisamente en comerse el follaje. Las larvas jóvenes provocan pequeñas raspaduras o agujeros, pero, a medida que crecen, aumentan su voracidad y pueden consumir grandes porciones de las hojas.
El gusano soldado es además una especie polífaga, lo que significa que no se alimenta únicamente de maíz. Sus larvas pueden atacar a decenas de especies cultivadas. Mythimna unipuncta, por su parte, afecta principalmente a plantas de la familia de las gramíneas, entre ellas el maíz, y puede causar daños ocasionales pero muy intensos.
Menos hojas, menor capacidad para crecerEl impacto sobre el cultivo depende de la cantidad de orugas, de su tamaño y del momento de desarrollo en el que se encuentre el maíz. Las hojas funcionan como los «paneles solares» de la planta: captan la luz y permiten producir la energía necesaria para crecer y formar las mazorcas.
Cuando las larvas destruyen una parte importante de esa superficie verde, disminuye la capacidad del maíz para realizar la fotosíntesis. Una infestación moderada puede ralentizar su crecimiento, mientras que un ataque severo puede dejar las plantas prácticamente sin hojas, debilitarlas y reducir la cosecha o la cantidad de forraje disponible para el ganado. Las orugas de Mythimna pueden llegar a consumir de manera muy rápida toda la parte verde cuando alcanzan densidades elevadas.
La presencia de muchas mariposas en las trampas no significa necesariamente que todas las parcelas vayan a sufrir daños graves. Sí indica, sin embargo, que existe una mayor probabilidad de que los adultos depositen huevos y aparezcan larvas, por lo que resulta necesario revisar las plantas con frecuencia.
Actuar cuando las larvas todavía son pequeñasMedio Rural insiste en que el mejor momento para aplicar las medidas de control es cuando se localizan las masas de huevos o las larvas se encuentran en sus primeras fases de desarrollo. En ese momento son más vulnerables y el tratamiento puede resultar más eficaz que cuando las orugas ya han crecido y han comenzado a dispersarse por la parcela.
La Xunta señala que, cuando sea necesaria una intervención fitosanitaria, solo podrán utilizarse productos autorizados expresamente para el cultivo y para la plaga. En concreto, cita sustancias como el clorantraniliprol, cipermetrina, deltametrina, lambda cihalotrina, spinosad y teflutrina, entre otras.
La Administración recomienda consultar antes de cualquier aplicación el Registro Oficial de Productos Fitosanitarios del Ministerio de Agricultura, ya que las autorizaciones y las condiciones de uso pueden cambiar. También aconseja alternar sustancias con distintos mecanismos de acción para evitar que las poblaciones de insectos desarrollen resistencias y respetar las dosis, los plazos de seguridad y las instrucciones recogidas en las etiquetas. El propio Ministerio recuerda que un producto solo puede comercializarse y emplearse si está autorizado e inscrito en este registro oficial.
La red de trampas de la Xunta continuará activa durante las próximas semanas para comprobar cómo evoluciona la presencia de estas especies y emitir nuevos avisos fitosanitarios en caso de que se produzcan cambios significativos.
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