El atletismo español tiene un nuevo nombre marcado en rojo para los próximos años: María Portela. Con apenas 17 años, la joven velocista hispano-estadounidense se ha convertido en una de las mayores promesas de la velocidad nacional tras firmar una marca histórica en los 100 metros lisos que la sitúa entre los talentos más brillantes surgidos en España en las últimas décadas.
El atletismo español tiene un nuevo nombre marcado en rojo para los próximos años: María Portela. Con apenas 17 años, la joven velocista hispano-estadounidense se ha convertido en una de las mayores promesas de la velocidad nacional tras firmar una marca histórica en los 100 metros lisos que la sitúa entre los talentos más brillantes surgidos en España en las últimas décadas.
La explosión mediática de Portela se produjo en la primavera de 2026, cuando corrió los 100 metros en 11.38 segundos durante una competición escolar en Kansas, Estados Unidos. Aquella actuación provocó un enorme revuelo porque mejoraba el récord de España sub-20 de Jaël Bestué, establecido en 11.43 segundos en 2019. Sin embargo, la marca no pudo ser homologada debido a cuestiones reglamentarias, entre ellas la ausencia de una medición oficial del viento y la falta de licencia federativa española en aquel momento.
Eso no fue un problema para la joven velocista, que pocas semanas después volvió a confirmar su gran futuro. El 18 de junio de 2026, en la ciudad de Eugene (Oregón, Estados Unidos), considerada una de las capitales mundiales del atletismo, María Portela confirmó que su irrupción no era una casualidad.
La joven velocista detuvo el cronómetro en 11.39 segundos, una marca que sí pudo ser reconocida oficialmente como récord de España sub-20 de 100 metros, superando los 11.43 de Jaël Bestué vigentes desde 2019.
El récord adquirió carácter oficial gracias a que Portela contaba ya con licencia de la Real Federación Española de Atletismo, obtenida el 8 de junio de 2026, apenas diez días antes de la carrera.
María Portela desarrolla actualmente gran parte de su carrera deportiva en Estados Unidos. Hija de padre español y madre estadounidense, ha crecido dentro del competitivo sistema atlético norteamericano, una circunstancia que le ha permitido acceder desde muy joven a instalaciones, entrenamientos y competiciones de primer nivel, pero ella siempre ha dejado claro que su intención es competir defendiendo los colores españoles. Su especialidad son los 100 metros lisos, aunque también ha participado en pruebas de 60 metros, 200 metros y relevos.