El éxito que está teniendo La Balmesina desde casi el primer día (10 años se cumplen este 2026) es impresionante. Pero pocos habrían apostado por este proyecto de los italianos Massimo Morbi, Alessandro Zangrossi y Mattia Ciresola, tres amigos con experiencia en el sector que decidieron montar su propio negocio en Barcelona. ¿Por qué? Pues porque llegaron a abrir tres veces. Por fortuna para ellos, a la tercera fuera la vencida.Seguir leyendo....
El éxito que está teniendo La Balmesina desde casi el primer día (10 años se cumplen este 2026) es impresionante. Pero pocos habrían apostado por este proyecto de los italianos Massimo Morbi, Alessandro Zangrossi y Mattia Ciresola, tres amigos con experiencia en el sector que decidieron montar su propio negocio en Barcelona. ¿Por qué? Pues porque llegaron a abrir tres veces. Por fortuna para ellos, a la tercera fuera la vencida.
Tras la primera inauguración, en marzo, La Balmesina duró dos días. Tal cual. "Faltaba un papel, cosas de la burocracia", recuerda Morbi. Al cabo de unos días volvieron al ruedo, pero con un 'pequeño' problema tratándose de una pizzería: ¡no tenían horno!. "Pero debíamos abrir para facturar porque ya estábamos pagando el alquiler y los suministros. La empresa estuvo en riesgo". El maldito horno tardó dos meses en llegar, así que, "agobiados", improvisaron haciéndose pasar por un restaurante de cocina mediterránea que ofrecía un menú de mediodía, algo que jamás estuvo en su plan inicial. Pero funcionó tan bien que, una década después, lo siguen sirviendo, con o sin pizza (15,90 o 14,90 €, respectivamente, ambos con bebida y postre o café).
Balmes, 193. Barcelona
Tf.: 93.415.62.24
labalmesina.com
Precio medio (sin bebidas): 20 €
Ya con el horno, hubo una tercera 'apertura', y pudieron comenzar a operar como habían previsto estos amigos, entonces treintañeros. "Para nosotros, es el inicio de verdad, el de la pizzería". Desde aquel mes de mayo hasta ahora, La Balmesina se ha hecho un hueco en el corazón de los 'pizza lovers' y ha ganado numerosos reconocimientos, situándose siempre entre las mejores pizzerías del mundo según el 'ranking' 50 Best Top Pizza. Este 2026 ha alcanzado el puesto 17º. "Es un orgullo estar ahí con un carta tan clásica porque la mayoría de las que aparecen ahí hacen cosas muy sofisticadas y gastronómicas".

La barra de la entrada de La Balmesina. / La Balmesina
Massimo, Alessandro y Mattia tenían claro desde el primer momento el qué y el cómo... pero no el dónde. El hecho de que unos amigos vivieran en Barcelona les animó a apostar por la capital catalana. "No sentimos miedo porque teníamos claro que era el momento de intentar una aventura como esta. Confiábamos en que iba a ir bien". Tan bien les ha ido y tan a gusto se sienten tan a gusto que no se plantean regresar a su país; Massimo, que ha formado una familia, incluso planea nacionalizarse español.

Uno de los rincones de La Balmesina. / La Balmesina
La Balmesina llegó en un momento en que también aparecieron negocios como Can Pizza y Parking Pizza, que elevaron el nivel junto a otros establecimientos que llegaron después, hasta convertir Barcelona en una de las capitales mundiales de la pizza. Morbi atribuye el éxito a su apuesta pionera por las harinas ecológicas, al uso de masa madre, a la larga fermentación, a los ingredientes de temporada, a las verduras cocinadas, a los embutidos de primera calidad, a los vinos naturales, a las cervezas artesanales... "Siempre hemos cuidado mucho las pizzas", subraya.

La pizza de pimiento y anchoas de La Balmesina. / Ferran Imedio
Unas pizzas que se pueden probar en el local de la calle de Balmes y en Time Out Market (desde 2024). Suya es también desde hace un año Focacceria Balmesina (Maquinista, 13), en la Barceloneta, "con 'focaccias' hechas con nuestras masas". Y hasta hace poco regentaban Gina Balmesina, en Gràcia, que cerraron porque no les salían a cuenta las necesarias y caras actualizaciones del espacio donde servían "más platillos y menos pizzas". Llevaban cuatro años allí. "Algún negocio nuevo abriremos pero no nos gusta ir a buscar financiación ni exponernos a riesgos. Ya lo dice el refrán: "Quien mucho abarca poco aprieta'".
"Nuestra gran 'apertura' ha sido reformar este mes de marzo La Balmesina", explica. Con el impulso adquirido por el reestreno, que refuerza aún más el concepto de pizzería de toda la vida como las que frecuentaban Massimo, Alessandro y Mattia, ahora abren cada día. De día o de noche, se pueden probar sus pizzas elaboradas al estilo napolitano pero con una cocción más lenta para que sean "un pelín menos blandas". Y cocinadas con ingredientes 'top'. Y aun así, resultan asequibles: la más cara cuesta 15,5 €.

La pizza Amatriciana, una de las más vendidas de La Balmesina. / La Balmesina
Las hay del mes o de la semana, según el producto que tengan a mano. Ahora, por ejemplo, triunfa la de pimiento verde cortado muy fino y aliñado con limón, anchoas y 'mozzarella'. También las de temporada funcionan de maravilla, con la de alcachofas a la cabeza. Y como superventas de siempre aparecen la Amatriciana y la Calabria. "Nunca las podremos sacar de la carta; si lo hacemos tendremos problemas", bromea Morbi. Para la primera, adaptan la receta clásica de la pasta: "Ponemos 'guanciale' artesanal, 'parmigiano' y 'pecorino' rallados y, para darle un toque más graso y cremoso que necesita la pizza, ricota de vaca". La segunda es picante debido a la 'njduja' (una especie de sobrasada), a la que acompañan tomate, burrata, aceitunas, cebolla roja y albahaca.
En 10 años, Morbi se imagina regentando con sus socios otra pizzería mientras siguen al frente de La Balmesina. Si tienen que abrirla dos veces antes de que la tercera sea la vencida, seguro que esta vez no se preocuparán.
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