En las personas mayores de 65 años, los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) pueden confundirse con otros problemas habituales en la vejez, como depresión, deterioro cognitivo, pérdida de apetito, duelo o fragilidad. Según el artículo 'Tratamiento de los trastornos de la conducta alimentaria en personas mayores: una revisión sistemática', los TCA deben considerarse como posible diagnóstico ante una pérdida de peso inexplicada, pero también descartar primero causas orgánicas.Seguir leyendo....
En las personas mayores de 65 años, los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) pueden confundirse con otros problemas habituales en la vejez, como depresión, deterioro cognitivo, pérdida de apetito, duelo o fragilidad. Según el artículo 'Tratamiento de los trastornos de la conducta alimentaria en personas mayores: una revisión sistemática', los TCA deben considerarse como posible diagnóstico ante una pérdida de peso inexplicada, pero también descartar primero causas orgánicas.
Este artículo, que data de 2021, explica que los TCA se han asociado históricamente a adolescentes y adultos jóvenes, lo que ha hecho que en la vejez estén poco reconocidos, infradiagnosticados y peor estudiados. Los autores –Megha Mulchandani, Namrata Shetty, Agatha Conrad, Petra Muir y Beth Mah– realizaron una revisión sistemática de la literatura científica y encontraron muy poca evidencia sólida: solo 35 artículos, que describían 39 casos. La mayoría eran estudios de caso o series de casos, no ensayos clínicos. La edad media de los pacientes era de 73,2 años, con edades comprendidas entre 66 y 94 años, y la mayoría eran mujeres.
Anorexia nerviosaSegún este artículo, en los mayores de 65 años, el trastorno más frecuente es la anorexia nerviosa, presente en el 84,6% de los pacientes. También se describieron algunos casos de bulimia y de TCA no especificado. En más de la mitad de los casos, el inicio del trastorno se había producido después de los 40 años, aunque los autores advierten de que no siempre estaba claro cuándo había empezado realmente la enfermedad.
En cuanto al tratamiento, casi todos los pacientes recibieron algún tipo de intervención. Los mejores resultados se observaron cuando el abordaje era multidisciplinar, combinando atención médica, ingreso hospitalario cuando era necesario, apoyo nutricional, psicoterapia y, en algunos casos, fármacos para síntomas asociados como depresión o ansiedad. El resultado fue positivo: el 79,5% de los casos tratados mejoró, mientras que el 20,5% recayó o murió por complicaciones relacionadas con el trastorno alimentario.
Mortalidad elevadaLa conclusión principal es que los TCA también existen en la vejez, pueden ser graves y tener una mortalidad elevada, pero no hay guías específicas suficientes para tratarlos en mayores de 65 años. El artículo reclama más investigación y protocolos adaptados a esta población.
El informe finaliza advirtiendo de que la información disponible sobre el tratamiento de los TCA en mayores de 65 años es limitada. La calidad de las investigaciones de casos publicados hasta la fecha dificulta proponer directrices específicas de evaluación o tratamiento para esta población.
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