El verano avanza y el Attica 21 OAR va cerrando etapas. Primero fue la confección de una plantilla que mezcla veteranía con juventud y ambición para intentar dar un paso adelante en sus aspiraciones en División de Honor Plata. Y, ahora, el club que preside Carlos Resch, avanza en el apartado social para garantizar que San Francisco Javier sea la caldera que impulse a los jugadores hacia la lucha por la Liga Asobal. Con la comunión entre grada y pista entre ceja y ceja, este lunes la entidad coruñesa ha abierto el periodo de renovación de abonos para el curso 2026-27, con más de una semana de plazo preferente para quienes ya tuvieron una localidad la pasada temporada.
El verano avanza y el Attica 21 OAR va cerrando etapas. Primero fue la confección de una plantilla que mezcla veteranía con juventud y ambición para intentar dar un paso adelante en sus aspiraciones en División de Honor Plata. Y, ahora, el club que preside Carlos Resch, avanza en el apartado social para garantizar que San Francisco Javier sea la caldera que impulse a los jugadores hacia la lucha por la Liga Asobal. Con la comunión entre grada y pista entre ceja y ceja, este lunes la entidad coruñesa ha abierto el periodo de renovación de abonos para el curso 2026-27, con más de una semana de plazo preferente para quienes ya tuvieron una localidad la pasada temporada.
Plazos y objetivosLos abonados de la campaña 2025-26 que siguieron de cerca el reestreno del equipo en el segundo peldaño del balonmano español gozan de 10 días de exclusividad para mantener su asiento en San Francisco Javier. Las instrucciones para renovar el carné han sido enviadas a los correos electrónicos de cada socio, con un enlace y los pasos pertinentes para conservar su fidelidad. Las nuevas altas, sin embargo, tendrán que esperar hasta el próximo 5 de agosto para poder solicitar un hueco en el pabellón municipal.
La intención de la entidad oarista es, como mínimo, igualar los 258 socios que alcanzó la temporada anterior. Entonces, el club tuvo que detener la cuenta por el aforo del pabellón (en torno a 300 localidades de capacidad), que empieza a «quedarse pequeño» para acoger a una oarmanía cada vez más latente. «Condiciona un poco nuestro crecimiento, porque en ese pabellón, por ejemplo, no podemos jugar en Asobal. Estamos intentando trabajar con el Concello para conseguir alguna instalación más grande», aseguró en LA OPINIÓN el presidente, Carlos Resch, el pasado mes de mayo. Desde la directiva nunca se ha escondido que el club pretende crecer y consolidarse como uno de los grandes baluartes del deporte en A Coruña y, para eso, necesita el respaldo incondicional de la ciudad.