La Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía ha confirmado un nuevo caso humano de fiebre del Nilo occidental esta temporada. Se trata de un hombre residente en Villamanrique de la Condesa, en la provincia de Sevilla, que presentó los primeros síntomas el pasado 13 de julio y cuyo caso ha sido confirmado este martes 21 de julio mediante PCR por el Hospital Universitario Virgen del Rocío.
La Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía ha confirmado un nuevo caso humano de fiebre del Nilo occidental esta temporada. Se trata de un hombre residente en Villamanrique de la Condesa, en la provincia de Sevilla, que presentó los primeros síntomas el pasado 13 de julio y cuyo caso ha sido confirmado este martes 21 de julio mediante PCR por el Hospital Universitario Virgen del Rocío.
Según ha informado la Dirección General de Salud Pública y Ordenación Farmacéutica, se trata de un caso leve detectado de forma activa dentro del sistema de vigilancia de casos humanos establecido en el Programa de Vigilancia y Control Integral de Vectores de la Fiebre del Nilo Occidental de Andalucía. Con este positivo, Andalucía suma ya dos casos leves esta temporada, localizados en Palomares del Río y Villamanrique de la Condesa.
Como consecuencia de esta confirmación, la Junta ha declarado área en alerta el municipio de Villamanrique de la Condesa por circulación del virus del Nilo occidental. Esta situación se mantendrá, como mínimo, durante cuatro semanas, hasta el 18 de agosto, salvo que durante un periodo equivalente no se declaren nuevos casos ni se detecte circulación del virus en mosquitos, aves o équidos.
La declaración de alerta implica intensificar la vigilancia entomológica, animal y humana, activar acciones de promoción comunitaria y reforzar la comunicación a la ciudadanía a través de farmacias comunitarias y enfermería. Además, el Ayuntamiento deberá intensificar las medidas de control y tratamiento de mosquitos transmisores de la enfermedad, tanto en los núcleos de población como en los puntos situados a menos de 1,5 kilómetros identificados como focos larvarios o refugios de adultos.
La Delegación Territorial de Sanidad y Consumo de Sevilla ya ha informado de esta situación al Ayuntamiento de Villamanrique de la Condesa y a la Diputación de Sevilla. Con este municipio, son ya once las localidades andaluzas declaradas como área en alerta: Pulpí, en Almería; Torredonjimeno, en Jaén; y Almensilla, Aznalcázar, Coria del Río, Constantina, Gelves, La Puebla del Río, Mairena del Aljarafe, Palomares del Río y Villamanrique de la Condesa, en Sevilla.
Según el informe semanal de Salud Pública, hasta el momento se han realizado estudios de laboratorio a 222 usuarios y cribados de arbovirosis en 91 pacientes con meningitis víricas. Además, se han llevado a cabo 688 determinaciones para virus del Nilo occidental en donantes de sangre, todas con resultado negativo. Tampoco se ha detectado circulación del virus en équidos ni en aves silvestres en Andalucía, con 208 aves analizadas.
La Junta también ha advertido de un incremento progresivo de la densidad de mosquitos transmisores. En la última semana se han registrado densidades abundantes de hembras transmisoras en Palomares del Río, Los Palacios y Villafranca y La Puebla del Río, así como densidades elevadas en Coria del Río y en una trampa urbana de La Puebla del Río.
Recomendaciones frente al mosquitoLa Consejería pide a las administraciones y a la ciudadanía reforzar las medidas de protección, especialmente en el caso de personas vulnerables. Entre las recomendaciones figuran el uso de repelentes registrados, cubrir la mayor parte del cuerpo con ropa clara y evitar perfumes o jabones de olor intenso, ya que pueden atraer a los mosquitos.
También se aconseja instalar mosquiteras, usar insecticidas domésticos o repelentes ambientales, apagar luces innecesarias y evitar acumulaciones de agua estancada en jardines, macetas, juguetes, cubos, piscinas, albercas o lavaderos. En explotaciones ganaderas, la Junta recomienda renovar con frecuencia los bebederos y evitar charcos, fugas de agua o abrevaderos con poca renovación.