Con la llegada del verano y el aumento de visitantes en las playas, también se intensifican los controles para evitar el abandono de residuos. Dejar papeles, latas, botellas, bolsas de plástico, restos de comida o colillas en la arena no solo perjudica al medio ambiente, sino que también puede acarrear importantes sanciones económicas.
Con la llegada del verano y el aumento de visitantes en las playas, también se intensifican los controles para evitar el abandono de residuos. Dejar papeles, latas, botellas, bolsas de plástico, restos de comida o colillas en la arena no solo perjudica al medio ambiente, sino que también puede acarrear importantes sanciones económicas.
La regulación de estas conductas corresponde, en la mayoría de los casos, a las ordenanzas municipales, por lo que la cuantía de las multas varía según el ayuntamiento. En muchas localidades, las infracciones leves pueden castigarse con sanciones de hasta 750 euros, mientras que las graves o muy graves alcanzan los 1.500 e incluso los 3.000 euros.
Vista general de la playa de Benidorm (Alicante) MORELL / EFEAdemás de la normativa local, la Ley de Costas prohíbe el vertido de residuos sólidos al mar, la ribera y las zonas de protección del litoral, salvo en los supuestos autorizados. La legislación también atribuye a los ayuntamientos la responsabilidad de mantener las playas en condiciones adecuadas de limpieza, higiene y salubridad.
Las sanciones pueden ser mayores cuando los residuos generan daños ambientales, afectan a espacios protegidos o suponen un riesgo para otras personas. En estos casos también puede aplicarse la Ley de Residuos y Suelos Contaminados, que contempla multas más elevadas por el abandono o la gestión incontrolada de residuos. Sanciones de hasta 60.000 euros en determinados casos.
Vista general de la playa de Benidorm (Alicante) MORELL / EFELas colillas siguen siendo uno de los residuos más habituales en las playas, junto a envases, plásticos, envoltorios y restos de comida. Estos desechos no solo deterioran la imagen del litoral, sino que también pueden acabar en el mar y causar graves daños a la fauna marina y a los ecosistemas costeros.
Para evitar sanciones, la recomendación es depositar siempre la basura en papeleras o contenedores y, si no están disponibles o se encuentran llenos, llevar los residuos hasta un punto de recogida adecuado. Además, conviene consultar la normativa de cada playa, ya que algunas también restringen fumar, hacer barbacoas o acceder con envases de vidrio.