El artista vizcaíno, que ha creado su propia marca de zapatillas customizadas, imparte también talleres en los que reivindica la reparación y reutilización del calzado: «Tiramos cosas que nos podrían durar mucho más»
08/06/2026 Actualizado a las 12:47h.
Borja Blanco no empezó a pintar zapatillas para crear una marca, sino para encontrarse a sí mismo. Trabajaba en una gasolinera, pero estaba de baja ... laboral. Atravesaba una depresión y, además, acababa de romperse un pie practicando skate. «No podía valerme por mí mismo», recuerda este vizcaíno de 35 años. Se mudó una temporada a casa de sus padres y pasó buena parte del tiempo en el garaje familiar. Allí, entre unas viejas zapatillas, unos pinceles que compró por internet y muchas horas por delante, encontró una afición que acabaría cambiándole la vida.