"La Costa del Sol no admite mucha más capacidad hotelera pero hay lugar para reconvertir hoteles obsoletos con magníficas ubicaciones", afirma el directivo de esta gestora de hoteles de lujo
Pablo Carrington (San Sebastián, 1971), de padre californiano y madre vasca, vivió a caballo entre España y EEUU hasta los 18 años, y ahora tiene su base en Mallorca, desde donde dirige la gestora de hoteles de lujo Marugal, que fundó en 2003 tras habar trabajado en Roland Berger, una firma de consultoría estratégica global de origen europeo para la alta dirección de grandes corporaciones, instituciones y gobiernos en temas de transformación empresarial, mejora del rendimiento, sostenibilidad y digitalización. Marugal Hotel Management, propiedad cien por cien de David Carrington, facturó 131 millones en 2024, un 16% más que el año anterior.
-La compañía gestiona 15 hoteles en España, Francia, Suiza y Portugal, uno de ellos en Andalucía (Palacio Solecio, en Málaga), todos ellos de cinco estrellas, salvo uno en Madrid (Tótem). ¿Cómo crecerá en el medio y largo plazo esa cartera de hoteles y en qué países?
-En septiembre abriremos el Relais d’Amboise en la región de la Loira en Francia y a finales de año confiamos abrir un segundo hotel en París.
-¿Quieren crecer en Andalucía?
-No me cabe duda de que podríamos crecer tanto en Sevilla como en otros destinos andaluces con proyectos de lujo diferenciado. Nuestro ADN como gestora encaja perfectamente con un destino tan característico y único como es Andalucía.
-Muchos centros urbanos han visto cómo edificios antiguos se han reconvertido en hoteles. ¿Mejor reconvertir un edificio que hacerlo de nuevo por aquello de buscar la singularidad?
-Todo depende de qué concepto se busca o qué cadena lo va a operar. En nuestro posicionamiento dentro del lujo diferenciado y sin marca de cadena, preferimos reconvertir un edificio o reposicionar un hotel existente en un edificio antiguo ya que refuerza nuestra apuesta por la singularidad, factor esencial en el ADN que construimos para cada hotel.
-¿Quiénes son vuestros principales clientes y las principales nacionalidades de sus huéspedes?
-Depende de cada hotel. Al no ser una cadena, no existe una respuesta estándar. El cliente corporativo tiene sin duda más peso en Totem en Madrid que en Cap Rocat por ejemplo. En cuanto a las nacionalidades, el cliente español y americano tiene un peso importante pero dedicamos mucho esfuerzo comercial a diversificar las nacionalidades para no depender en exceso de un solo mercado.
Antes de fundar Marugal, Pablo Carrington trabajó en Roland Berger, una firma de consultoría estratégica para la alta dirección de grandes corporaciones, instituciones y gobiernos.
/ Marugal
-¿Para el turismo de lujo tiene ahora más interés Portugal o España?
-Son dos destinos diferentes y a la vez complementarios. En Portugal se ha desarrollado en poco tiempo una oferta interesante en el segmento del lujo pero como destino tiene un hándicap importante; el aeropuerto de Lisboa. Es la puerta de entrada al país y, sin embargo, está totalmente saturado y con problemas de colas muy importantes que acaban menoscabando la experiencia global del viajero que quiere visitar el país.
Lujo de verdad-La cadena está especializada en el turismo de lujo pero usted distingue entre el 'lujo estándar' y 'singular'. ¿Qué es el 'lujo de verdad'?
-El sector hotelero de lujo ha crecido mucho en los últimos años, en gran parte impulsado por las cadenas. Las cadenas, como es lógico, tienen un concepto de lujo estandarizado que responde a las expectativas de un segmento importante del mercado que busca un producto reconocible. Por eso hoy en día me parece importante diferenciar entre este lujo estándar, y no lo digo en términos peyorativos, y el lujo diferenciado. Es decir el lujo de los hoteles singulares que no replican un concepto o producto sino que se esfuerzan en trabajar la diferenciación y ofrecen una experiencia única a sus huéspedes.
"Necesitamos menos turistas gastando más, menos turistas pero que tengan un impacto más significativo en nuestra economía"
-España recibió en 2025 casi 97 millones de turistas internacionales, rompiendo todos los récords, con un gasto acumulado de 134.712 millones. Para este año se esperan 109 millones. ¿Está España preparada para esta llegada masiva de turistas?
-Es una barbaridad que sigamos buscando crecimiento por volumen y no por calidad. Necesitamos menos turistas gastando más, menos turistas pero que tengan un impacto más significativo en nuestra economía. Eso no significa ser un destino de lujo únicamente sino entender que es imposible querer ser todo para todos y además preservar la cohesión social y la calidad de vida de los ciudadanos. Hace falta valentía política para desarrollar una estrategia a largo plazo y dejarse de parches que ocupan titulares pero tienen poco impacto en la realidad vital de los ciudadanos de este país.
Turismofobia-¿ Los ciudadanos están preparados para esa 'invasión'?
-El hartazgo empieza a ser muy evidente y es lógico. Cuando un habitante de un pueblo precioso de Andalucía tiene que sufrir restricciones de agua mientras su pueblo es invadido diariamente por autobuses de turistas que se gastan a penas un par de euros en un refresco en la economía del pueblo pero usan los baños públicos del pueblo, ¿cómo podemos pretender que el habitante local no se revuelva?
-La nueva terminal de cruceros y megayates de Sevilla ya opera con el objetivo de atraer escalas «de mayor valor añadido». La noticia ha sido recibida con entusiasmo por el sector turístico. ¿Podría masificar aún más el turismo en la ciudad?
-Lo ultimo que necesita Sevilla es la masificación que aportan los cruceros. No solamente masifican sino que el modelo económico de los cruceros está enfocado en que sus clientes se gasten el dinero a bordo, lo cual es lógico. Consecuentemente vamos a conseguir que un crucero que desembarca a 2.000 personas durante unas horas en la ciudad acabe deteriorando la experiencia turística de otros turistas que han reservado un hotel de 3, 4 o 5 estrellas durante varios días y son los que verdaderamente aportan a la economía local. Por supuesto que esos cruceros beneficiarán a algunos sectores, pero no se puede ser todo para todos. Como dice el refrán, la avaricia rompe el saco y a este paso convertiremos Sevilla en un parque temático de Andalucía, despojándola del alma y la autenticidad que tanto valoran los turistas que de verdad aportan a la economía local y, sobre todo, los ciudadanos.
-Los vecinos de barrios céntricos reclaman números clausus para las viviendas turísticas.
-Tienen toda la razón. Los hoteles han contribuido sin duda al aumento de turistas pero en mucha menor proporción que las viviendas turísticas, las cuales además tienen un segundo efecto nefasto en la población; encarecen la vivienda tanto de compra como de alquiler para los residentes y convierten barrios enteros en ciudades dormitorio de turistas.
-¿Llegamos tarde ya al haber expulsado a la población de los centros urbanos?
-Se puede y se debe revertir. La ciudad debe de ser ante todo de los ciudadanos y no un parque temático. Se puede revertir con valentía política y acciones concretas. Limitar o incluso prohibir el alquiler turístico, ofrecer ayudas (exención de IBI, etc) a comercios locales que favorezcan el tejido social local... Incluso limitar el acceso a algunos barrios. En Seúl, los cascos históricos solo están abiertos a los turistas de 10 de la mañana hasta las cinco de la tarde. A partir de esa hora algunos de estos barrios vuelven a ser solo de sus ciudadanos.
Tasa turística-Hay ayuntamientos que reclaman la tasa turística para hacer frente al incremento en el gasto público que supone atender este boom turístico. ¿Usted la cree necesaria?
-Por supuesto, siempre y cuando esa tasa se utilice para mejorar concretamente la calidad de vida del ciudadano y para iniciativas que permitan diversificar la economía del destino, reduciendo la dependencia del turismo. Somos el segundo destino más deseado del mundo y esa postura la deberíamos utilizar a nuestro favor, eligiendo que tipo de turismo queremos tener. Nos podemos permitir ese lujo y, sin embargo, nos seguimos comportando como un destino emergente. El turismo es el mayor generador de PIB pero no hay una estrategia clara como país para este sector.
-Hay quien rechaza ya algunos destinos, como Praga o Budapest, por la masificación turística. ¿Corren el riesgo algunas ciudades españolas de que les ocurra lo mismo?
-Ya está ocurriendo en algunos destinos españoles como Barcelona, San Sebastián o Palma de Mallorca y si no le ponemos remedio, acabará ocurriendo en más ciudades y destinos de playa.
-Andalucía concentra el 40% de los casi 100 proyectos de hoteles de cinco estrellas en España, según la nueva edición de The Hotel Property Telescope 2026, elaborado por EY-Parthenon. ¿Son buenas noticias?
-Es inevitable que el sector del lujo siga creciendo pero el peso del crecimiento debería estar en la reconversión de establecimientos existentes y vetustos y no en el desarrollo de nuevos hoteles. El número de proyectos va a generar un exceso de oferta de hoteles de lujo estándar pues la mayoría de estos proyectos son con cadenas internacionales. Lo que falta en Andalucía son proyectos de lujo diferenciado.
-¿La Costa del Sol admite más hoteles de lujo?
-No admite mucha más capacidad hotelera pero sí estoy convencido de que hay lugar para reconversión de hoteles con magníficas ubicaciones costeras que están obsoletos y que podrían mejorar en calidad.
-¿En qué lugar de Andalucía ve posibilidad de incrementar la oferta hotelera para el turismo de lujo?
-Creo que queda mucho potencial para hoteles de lujo diferenciado, hoteles de 50-100 habitaciones, tanto en algunas zonas de la costa como en el interior, capitales y campo.
-En Sevilla abrirá la cadena Four Seasons en el centro de Sevilla; se reabrirá La Boticaria de la mano de AZZ Hoteles; en la Gavidia abrirá Hyatt, otro en el complejo Vera, IHG en el convento de San Agustín... ¿No estamos ante una burbuja de hoteles de lujo?
"El Ayuntamiento de Sevilla debe aprender de los errores de Barcelona o Valencia y desarrollar la ciudad como destino de calidad"
- Andalucía es un destino muy atractivo en el imaginario del turista internacional y hasta ahora Sevilla tenía muy poca oferta hotelera de lujo con estándares internacionales. Estas aperturas van a ayudar a posicionar la ciudad como un destino premium. Ahora lo importante es que el gobierno local adopte la estrategia adecuada para asegurar que se desarrolla como un destino de calidad y aprende de los errores de Barcelona o Venecia.
-Se prepara una macro oferta de hoteles de lujo en ciudades como Sevilla, sin apenas tiendas de lujo, sólo dos restaurantes con estrella Michelín y sin conexión directa a EEUU. ¿No chirría esta situación?
-Una aerolínea no va a poner vuelos directos si cree que sus aviones volarán vacíos. Lo primero es desarrollar la oferta, responder a una demanda internacional que busca productos de alta calidad y atraer a clientes europeos o incluso americanos haciendo escala. Los vuelos directos llegarán en un segundo tiempo. En cuanto a las tiendas de lujo, debemos entender que el verdadero lujo es la diferenciación, no las marcas internacionales que se pueden encontrar en cualquier sitio. Sevilla, y Andalucía en general, debe trabajar para preservar sus oficios y artesanos, preservar sus comercios independientes que tanto carácter le dan a la ciudad y a la región. Ese es un factor diferenciador innegable con el que nadie puede competir.