La firma catalana subcontrata arquitectura, interiorismo y comercialización a equipos malagueños y prevé invertir hasta 40 millones más en 2027
CCOO rechaza el ERE de la filial española de Globant, que afecta a Málaga
Black Horse Partners, empresa de inversión y desarrollo inmobiliario con sede en Barcelona, proyecta 60 millones de inversión en un complejo residencial de 20 viviendas en Estepona. Tras más de seis años de actividad previa en Cataluña y Andorra, la boutique de inersión -como la describe su CEO, Francesc Bascompte, en una entrevista con este diario- irrumpió en el mercado de la Costa del Sol en noviembre de 2025 con la compra de un suelo en el municipio costasoleño por un precio en torno a los 2.500 euros el metro cuadrado.
"Buscamos mercados que sean muy activos en cuanto a demanda tanto de alquiler como de compra", manifiesta Bascompte al hablar sobre el porqué de su irrupción en el mercado costasoleño. Matiza, además, que la ubicación geográfica por la que apuestan es aquella cuyo mercado se caracterice por ser "un poco resiliente y defensivo" para que, en periodos donde pueda haber ciclos inmobiliarios bajistas, sean capaces de defender bien el producto que comercializan. Y, para Bascompte, "este es el motivo de bajar a la Costa del Sol".
Sobre una parcela de más de 10.000 metros cuadrados edificables, unos 6.000 sobre rasante y 4.000 bajo rasante, la compañía desarrolla Nacaré Residences, una promoción de 20 viviendas de lujo cuyo inicio de obras está previsto para septiembre. De los 60 millones de euros a los que asciende la inversión total del proyecto, aproximadamente la mitad corresponde a la licitación de la obra, actualmente en curso entre varias constructoras. El resto se reparte entre la compra del suelo, licencias, honorarios de arquitectura y comercialización, explica el consejero delegado de Black Horse.
Su oferta, "producto premium", se dirige a un segmento de "alto poder adquisitivo", apunta el directivo. Con unas ventas totales estimadas en 78 millones de euros para el conjunto de las 20 viviendas, el margen del proyecto se situaría por encima del 20% que la compañía marca como objetivo mínimo en sus promociones. De hecho, Bascompte confiesa que "cuanto más alto standing es el producto, mayor es el margen".
Otra de las razones por las que decidieron bajar a la Costa del Sol es esa tipología de cliente que abunda en la región: el internacional. En torno al 90% de los compradores de este tipo de producto en la zona son extranjeros, procedentes sobre todo de Centroeuropa -Alemania, Bélgica, Países Bajos-, con un flujo creciente de compradores de Europa del Este -polacos, ucranianos y rusos- que Bascompte vincula al contexto geopolítico actual, además de un mercado británico consolidado.
Vocación de branded residenceLas viviendas de Nacaré Residences van de los 200 metros cuadrados -con 60 de terraza en el caso de las más pequeñas- hasta áticos dúplex de mayor superficie, todas de tres y cuatro dormitorios. El edificio incorpora más de 1.000 metros cuadrados de sótano para amenities, con gimnasio, piscina, spa y sala de masajes, además de servicios de conserjería, portería y mantenimiento para los residentes. Se trata, según explica el consejero delegado de la compañía, de "un edificio con servicios hoteleros", equiparable a una branded residence pero sin marca hotelera asociada, ya que es la propia firma quien presta el servicio.
Los precios de las viviendas oscilan entre los 2,5 y los 5,3 millones de euros. Bascompte atribuye la capacidad de maximizar el precio precisamente a esta combinación de zonas comunes y personal dedicado a la gestión del edificio, un modelo que, en sus palabras, permite elevar hasta un 30% la rentabilidad para los inversores del grupo respecto a un producto residencial convencional.
Un ecosistema de colaboradores localesMás allá de la cifra de inversión, Black Horse Partners subraya que la ejecución del proyecto se apoya íntegramente en equipos de la provincia de Málaga. El arquitecto que hay detrás del desarrollo es Miguel Maíz, con sede en Marbella; el interiorismo corre a cargo del diseñador Pedro Peña; y la comercialización está en manos de Prime Invest, que actúa como master broker gestionando las agencias inmobiliarias de la zona. A ello se suma la constructora Solís, entre las empresas que compiten actualmente por la licitación de la obra.
El grupo cuenta con 13 personas en plantilla y un único delegado permanente en Málaga, mientras que el resto de servicios -arquitectura, interiorismo, ventas- están externalizados a colaboradores locales. Según remarca Bascompte, este esquema no se limita a Nacaré, sino que es el modelo que la gestora privada mantiene con los equipos ya constituidos en la zona para futuros proyectos, en lo que define como una intención de permanencia y de seguir formando relaciones con el tejido técnico y constructor local.
Un paso hacia al mercado andaluzLa firma inversora no descarta que su entrada en la Costa del Sol sea el primer paso de una presencia más amplia en la región. Con un presupuesto de inversión para 2027 que oscila entre los 30 y 40 millones de euros, la compañía prevé destinar una parte "relevante" a la región costasoleña. Actualmente estudia suelos en Estepona, Mijas, Marbella y Málaga capital, y ha realizado también prospecciones puntuales en Ronda, Sotogrande y la costa gaditana.
Más allá del residencial de lujo, Black Horse Partners ha ampliado su abanico al sector del senior living. De hecho, están trabajando en un proyecto de residencias en modalidad de venta, no de alquiler, con una capa asistencial ligera que incluye personal médico y de enfermería 24 horas, y para el que, Bascompte apunta, ha identificado suelos tanto en la Costa del Sol como en Valencia y Andorra. En este sentido, el directivo no descarta tener un primer activo de este tipo adquirido durante el próximo año y operativo en un plazo de dos a tres años.
Fuera de Andalucía, Black Horse Partners mantiene su actividad inversora en Cataluña -Costa Brava, Empordà, Girona ciudad y área metropolitana de Barcelona-, así como en Andorra.