Cuando tenía 18 años, la aspirante a bailarina Esmée Gummer se sometió a una operación que se acabó complicando y la dejó paralizada de cintura para abajo. Ahora, con 35, lidera un club de 'running' gratuito que organiza salidas de cinco kilómetros por distintas ciudades de Irlanda y Reino Unido.
Cuando tenía 18 años, la aspirante a bailarina Esmée Gummer se sometió a una operación que se acabó complicando y la dejó paralizada de cintura para abajo. Ahora, con 35, lidera un club de 'running' gratuito que organiza salidas de cinco kilómetros por distintas ciudades de Irlanda y Reino Unido.
Gummer, originaria del condado inglés de Essex, pasó un tiempo sin saber si podría volver a caminar, y mucho menos a bailar o practicar ningún deporte. Contra todo pronóstico, volvió a aprender a andar desde cero y, tal y como cuenta en su blog, se prometió que "seguiría diciéndole 'sí' al movimiento, porque un día tuvo que decirle que no".
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Precisamente este es el nombre de su club, 'The Say Yes Club' (el club di sí, en inglés), que tiene como objetivo "inspirar a la gente a decir sí al movimiento antes de que sea demasiado tarde", explicó en una entrevista para la BBC. El grupo forma parte de otro proyecto de la corredora, llamado 'The Nation's 5K' (la 5K de la nación), con la misión de "poner a un millón de personas a moverse" en todo Reino Unido.
"Cuando salí de la parálisis, me sentía perdida y ya no sabía quién era; tuve que aprender a caminar de nuevo y a encontrarme a mí misma en el mundo", confesó Gummer en una entrevista concedida a Runner's World. "Así que ahora, haga lo que haga, se trata de motivar a la gente a moverse".
"Para mí, no hay nada peor que alguien se sienta excluido", prosiguió, "y es algo contra lo que intento luchar, sobre todo en mi club". La entrenadora "no soporta la idea de que alguien esté en una sala de gimnasio, en un club, en una clase de 'fitness' o en una carrera pensando que no debería estar allí, que no merece estarlo o que no puede hacerlo".
"Recuerdo cuando corrí mi primera carrera de 5 km después de quedar paralizada", recordó. "Me sentí fatal. Que alguien se presente a correr su primera 5K es tan aterrador como para mí correr 60 kilómetros desde la ciudad anterior. Quiero estar al mismo nivel que los demás", sentenció.