La infraestructura fue arrastrada por las riadas del Ebro en 2015 y aseguran que la falta de respuesta institucional ahoga la agricultura, el turismo rural y la movilidad entre pueblos
Laura Calzada Izquierdo
Burgos
02/09/2026 a las 07:53h.
Los vecinos de varios pueblos del norte de Burgos han vuelto a alzar la voz para denunciar la situación de abandono prolongado que sufre uno de sus puentes. Se trata de la pasarela de Robredo-Tubilleja en el Valle de Zamanzas y los Altos. Esta infraestructura de unos 50 metros de longitud, destruida por las intensas riadas del río Ebro en enero de 2015, acumula once años fuera de servicio sin que ninguna administración competente haya ejecutado su reconstrucción.
El corte de este paso tradicional ha roto la conexión histórica entre Robredo de Zamanzas, Ailanes y Tubilleja, privando a los residentes de un acceso vital a las orillas del río y a las fincas de la zona. Ante la falta de avances, los afectados apelan ahora a la difusión mediática para evitar que su reclamo caiga en el olvido y se garantice una solución definitiva para el entorno.
Aislamiento diario y golpe al turismo ruralLa ausencia del viaducto ha trastocado severamente el día a día de los vecinos, convirtiendo trayectos peatonales de 1,5 kilómetros entre pueblos en rodeos en coche de hasta 9 kilómetros. Esta complicación se extiende al trabajo agrícola, donde los productores deben recorrer seis kilómetros adicionales para atender sus huertas, mientras que el acceso tradicional al baño y al ocio en el Ero exige ahora desplazamientos de entre dos y siete kilómetros.
A este impacto en la rutina diaria se suma el perjuicio económico provocado por el desvío forzoso del GR-99. Al alejar a senderistas y ciclo turistas del tramo histórico de mayor valor paisajístico, la comarca ha visto disminuida la llegada de visitantes en un momento en que el turismo rural resulta clave para fijar población.
Años de silencio administrativoPese a las constantes peticiones y escritos remitidos a la Confederación Hidrográfica del Ebro, al Ministerio para la Transición Ecológica, a la Subdelegación del Gobierno, a la Junta de Castilla y León y a la Diputación de Burgos, la respuesta institucional sigue paralizada desde 2015.
Los vecinos insisten en que no solicitan ninguna obra extraordinaria, sino la restitución de un paso histórico imprescindible para la cohesión territorial. Por ello, urgen la intervención coordinada de los organismos públicos para restaurar el puente, adecuar el entorno y devolver la normalidad a la vida del valle.