El ciclismo ha cambiado radicalmente desde la época de Miguel Induráin. La época de los geles y las barritas, en la que cada caloría que ingiere el corredor está calculada al milímetro, dibuja un escenario que contrasta enormemente con el de los años en los que 'Miguelón' se convirtió en el gran jerarca del pelotón con la conquista de cinco Tours de Francia consecutivos.Leer la noticia completa
El ciclismo ha cambiado radicalmente desde la época de Miguel Induráin. La época de los geles y las barritas, en la que cada caloría que ingiere el corredor está calculada al milímetro, dibuja un escenario que contrasta enormemente con el de los años en los que 'Miguelón' se convirtió en el gran jerarca del pelotón con la conquista de cinco Tours de Francia consecutivos.
La importancia de la alimentación durante la competición volvió a ser tema de debate tras la durísima prueba en ruta élite masculina de los Mundiales de ciclismo en Canadá. El titánico esfuerzo realizado a lo largo de los 273 kilómetros y 3.800 metros de desnivel positivo que dieron forma al recorrido propiciaron que los aspirantes a la victoria llegaron justos al esfuerzo final e incluso que estrellas de la talla de Paul Seixas sucumbiesen ante los calambres.
A pesar de que estos desplomes físicos siguen formando parte de la realidad del ciclismo, la cantidad se ha reducido significativamente con el paso del tiempo. Ya apenas queda rastro de las 'pájaras' a las que Induráin se ha referido en diferentes comparecencias públicas, de las que ni siquiera los mejores escapaban.

Miguel Induráin, exciclista / EFE
"¿Por qué me entraban 'pájaras'? Uff, por motivos diferentes. La ropa técnica de antes no era como la de ahora. A veces, sudaba tanto que me deshidrataba o luego me quedaba frío. Otras, iba tan metido en la carrera que hasta se me olvidaba comer", ha admitido el navarro en alguna ocasión.
Sobre la comentada nutrición deportiva, el escenario también es diferente al de la época de Induráin. “En mi época no tomábamos barritas ni geles, sino bocadillos de jamón y queso o pasteles que nos compraban los masajistas del equipo”, revela Induráin, uno de los ciclistas que más cuidaba su alimentación en aquel entonces.

Miguel Induráin, en su etapa en Banesto / ARCHIVO
A lo largo de su carrera deportiva, bajo la supervisión del reputado Sabino Padilla, Induráin cuidó mucho su alimentación, basando su dieta en pasta, arroz, frutas y verduras. Los grandes ausentes en su comida eran las carnes rojas y los huevos, siempre con el objetivo de mantener un peso óptimo.
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A pesar de todos estos cuidados, Induráin tuvo que convivir con el colesterol durante toda su carrera. "Gané los cinco Tours con colesterol. Unas veces estaba más alto y otras menos, pero durante toda la vida me ha acompañado", confesó el 'Extraterrestre' en una entrevista para el diario SPORT.