Si existiera un Monte Rushmore del ciclismo español el rostro de Pedro 'Perico' Delgado debería aparecer entre los cuatro grandes. Especializado en las etapas de montaña y las grandes vueltas, el segoviano enamoró a toda una generación de telespectadores con su triunfo en el Tour de Francia de 1988 y con las Vueltas de 1985 y 1989.Leer la noticia completa
Si existiera un Monte Rushmore del ciclismo español el rostro de Pedro 'Perico' Delgado debería aparecer entre los cuatro grandes. Especializado en las etapas de montaña y las grandes vueltas, el segoviano enamoró a toda una generación de telespectadores con su triunfo en el Tour de Francia de 1988 y con las Vueltas de 1985 y 1989.
Su historia empieza muchos años antes, cuando todavía era un niño y usaba la bicicleta por pura pasión. De hecho, el mismo exciclista señala que de pequeño sus familiares le decían que era "poca cosa" y solía tener una salud bastante endeble, incluso llegando a pasar tres meses en cama por culpa de una hepatitis.

El ciclista Perico Delgado, durante su etapa adolescente, celebra una victoria tras vencer una carrera. / Perico Delgado
Eso, pese a que sí que podía ser algo que le jugara en contra, nunca le hizo perder el amor por el deporte y lo practicaba siempre que podía: "En el barrio gran parte de nuestro entretenimiento estaba siempre centrado en el deporte, jugaba a cualquier cosa, baloncesto, fútbol, carreras a pie, frontenis", apunta. Una figura fundamental para el ciclismo español fue su amigo de la infancia José, aunque de manera indirecta y sin tener ni idea de lo que terminaría siendo Perico en el futuro, pues era de los pocos que tenía bici y se la dejaba a todo el barrio.
"Mi primera bicicleta la conseguí ayudando a mi hermano Julio a repartir periódicos", recuerda el ganador del Tour, que añade que se trataba de un modelo de Orbea, equipo donde más tarde ganó en su etapa profesional, "de chica, como se decía entonces por no tener barra horizontal", aunque tenía claro que "quería algo más importante, una de carreras". Por eso, después de ahorrar unos meses pudo comprársela: "Me costó 5.000 pesetas, y aunque era de hierro, era una maravilla".
Persiguiendo la estela de un amigoCuando ya era un poco mayor, Perico Delgado encontró la motivación de la disciplina competitiva en su buen amigo Frutos Arenal, quien ya corría y le animó a intentarlo. La primera carrera federada llegó en 1974: "Como no había una gran participación, todas las categorías salíamos juntas. No sé si fui tercero o cuarto de mi categoría al estar todos mezclados", aunque no fue hasta el año siguiente que empezó a ir más en serio.
El primer año, dos victorias de las 12 salidas de la temporada: "Con 12 o 13 años, algunos fines de semana se celebraban competiciones en un polígono industrial de Segovia, dábamos más o menos vueltas según la categoría infantil (...) y no se podía llevar una multiplicación mayor que la fijada. Me escapé y, faltando una vuelta y media para acabar una carrera, de pronto se me rompió la bicicleta", recuerda del momento en el que vio que podía perder una carrera que tenía en el bolsillo.

Perico Delgado y el resto del equipo español en la prueba Guillermo Tell, en Suiza 1980. / Perico Delgado
"Casualmente, donde sufrí el incidente había allí un infantil con su bici. Me acerqué a él y le dije, implorante: '¿Me dejas tu bici?' (...) Con los nervios -se iban acercando los adversarios- rompí la correa del pedal al apretarla. Como loco daba a los pedales, pensando que me iban a coger y perder la carrera, llevaba una desventaja de multiplicación sobre mis perseguidores, al realizar el cambio de la bicicleta, pues esta llevaba un desarrollo para infantiles. Cuando cruce la Meta con los brazos en alto no me lo podía creer", comenta el propio Perico en su biografía.
A partir de entonces fue escalando categorías hasta llegar a la categoría Aficionado entre 1978 y 1981. Allí se consolidó como una de las promesas más interesantes de todo el país, aunque con 19 años era consciente que le llegaría el momento de hacer la 'Mili' -donde también participó en 12 carreras y las ganó todas-, por lo que dejó en suspense cualquier posibilidad de dar el salto hasta regresar, cuando firmó por Reynolds y empezó su leyenda.