La experta nos recomienda usar una herramienta que nos hace sentirnos mejor y conseguir un bienestar emocional
Arthur Schopenhauer, filósofo alemán, sobre la felicidad: "A la alegría, cuando se presente, debemos abrirle de par en par todas las puerta
La vida nos pone a prueba constantemente y, en la mayoría de ocasiones cometemos errores, bien por falta de experiencia o bien motivada por otros agentes externos. Muchas de estas equivocaciones pueden tener consecuencias inevitables e irreversibles que nos hacen cambiar el rumbo por completo. Con estas acciones, siempre viene asociada la culpa de haberlo hecho, la vergüenza y el retintin de la mente metiéndonos en un horrible vacío en el que nos autocastigamos.
Siempre que nos damos cuenta de nuestro error, aparece un sentimiento asociado al haber hecho otra cosa para que no pasara. Entramos en bucle, siempre dándole vueltas a las mismas ideas, sin encontrar una solución clara, puesto que en muchas ocasiones es demasiado tarde. Si este sentimiento se lleva durante mucho tiempo puede llegar a afectar a nuestro bienestar emocional.
Evidentemente, para terminar con estos pensamientos negativos, debemos tener en cuenta la manera en la que uno mismo reacciona después de habernos equivocados. El aprendizaje en estos casos es muy importante, siempre desde un papel comprensivo y no intentar caer en el mismo error más adelante.
La psiquiatra Marian Rojas Estapé usa sus redes sociales para darnos unos tips sobre cómo debemos hablarnos, porque al final somos lo que pensamos. "El pensamiento negativo es como si yo, cada vez que digo estoy fracasado, soy un fracasado, llegara mi jefe y me dijera eres un fracasado y te echo, me dijera mi mujer eres un fracasado y te abandono, llegara mi hijo y me dijera eres un fracasado, papá, no quiero volver a hablar contigo", explica.
Sin duda, tiene un gran impacto en nuestra salud mental. "Yo me llevo una sentencia de muerte emocional cada vez que me lo digo", señala. Así que destaca la necesidad de la autocompasión y los mensajes positivos. Además, propone una herramienta súper eficaz que cambia por completo nuestra visión sobre los errores, aunque no dejemos de pensar que ha estado mal la acción que hemos llevado a cabo o las palabras que hemos utilizado para expresarnos.
La clave es sustituir un pensamiento negativo por otro positivo que nos ayude a avanzar y, sobre todo, nos tranquilice, sin que el estado de bucle mezclado con la culpabilidad nos lleve a un estado constante de ansiedad. "Hay una frase que yo recomiendo muchísimo en terapia, cuando tenemos una voz interior de es que lo hice mal, no tenía que haber hecho esto, que es sustituir el pensamiento negativo por uno positivo, o por uno neutro: Lo hice lo mejor que pude con las herramientas que tenía", expone. "Es una frase que yo, incluso yo me la repito mucho", cuenta.
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