La paciente fue diagnosticada de pancreatitis aguda en el Hospital General de Valencia
J. S.
Valencia
07/04/2026 Actualizado a las 11:51h.
La Conselleria de Sanidad tiene que indemnizar con 225.000 euros a la familia de una enferma fallecida en Urgencias del Hospital General de Valencia tras permanecer 36 horas sin ser atendida. La paciente de 69 años estaba aquejada de una pancreatitis aguda.
Así lo ha asegurado la asociación el Defensor del Paciente que denuncia que la paciente permaneció en un box en espera de cama desde la 00:12 horas del día de su ingreso hasta las 07:32 horas del día siguiente, cuando se firmó su fallecimiento, tiempo en el que no consta un registro de constantes, ni analíticas ni exploración alguna más que la de su entrada en el hospital.
Los hechos se remontan al 7 de mayo de 2025, cuando la paciente acudió al servicio de Urgencias del Consorcio Hospital General Universitario de Valencia por dolor abdominal, vómitos de horas de evolución, y sensación de hinchazón abdominal.
A su llegada a Urgencias, explican desde la asociación, se le realizó una exploración y diversas pruebas médicas, entre ellas una ecografía abdominal, cuyos hallazgos fueron de vesícula poco distendida con litiasis, de paredes finas sin dilatación de la vía biliar. Posteriormente se contactó con cirugía general y digestiva para valoración, y se diagnosticó pancreatitis aguda biliar, por lo que se procedió a su inmediato ingreso en hospitalización.
Según figura en los informes médicos, continúa el Defensor del Paciente, no existían camas en hospitalización ni sala de tratamiento libres para poder trasladar a la paciente, por lo que permaneció en el box de urgencias a la espera de tratamiento.
Estuvo treinta y seis horas a la espera de que alguien la atendiera y finalmente falleció sola esperando en el box de urgencias, sin que ningún facultativo, médico ni personal sanitario de ningún tipo lo advirtiera. Para cuando se percataron del fallecimiento ya era tarde y no se pudo hacer nada para reanimar a la paciente y evitar su muerte, relata Las Provincias.
La pancreatitis aguda puede presentarse en formas leves, que representan la mayoría de los casos y tienen una evolución favorable con baja mortalidad, o en formas graves, que implican inflamación extensa, necrosis pancreática y fallo orgánico múltiple, con una mortalidad que puede superar el 30%. La pancreatitis grave requiere vigilancia estrecha y tratamiento intensivo, ya que su evolución rápida puede poner en riesgo la vida del paciente. Por eso es fundamental utilizar escalas pronósticas y monitorizar continuamente al paciente para detectar a tiempo signos de gravedad y mejorar el pronóstico.
Inacción«Nada de esto fue realizado por el personal sanitario del Consorcio Hospital General Universitario de Valencia, lo que derivó en la muerte innecesaria de una enferma, abandonada en el box de urgencias», denuncian. La paciente, según detallan desde el Defensor del Paciente, tenía altas esperanzas y expectativas de curación, pero «ante la inacción y pasividad del personal médico-sanitario fue privada de la posibilidad de un tratamiento médico que pusiera remedio y fin a la pancreatitis aguda, lo que llevó de forma irremediable a su prematura muerte».
Desde la asociación, consideran que «estas actuaciones médicas son fácilmente evitables, pues se trata de prestar un mínimo de atención en el estado de los pacientes que se encuentran dentro de las instalaciones del hospital. No es de ninguna manera aceptable que la paciente permaneciera un día y medio en un box de urgencias sin que ningún médico, facultativo, enfermera o trabajador sanitario de cualquier tipo ni siquiera se acercara a esta paciente».