Por Álvaro Viloria Romero * La civilización contemporánea ha erigido su progreso sobre la base de una estabilidad climática que, en retrospectiva, parece haber sido un regalo fugaz del Holoceno. Hoy, ese escenario ha mutado. La atmósfera, alterada por la acumulación sin precedentes de Gases de Efecto Invernadero -GEI-, se ha convertido en un vehículo ...