El banquero apuesta por la inversión financiera, más dinámica y productiva, frente a la fuga del ahorro europeo a Estados Unidos, su estancamiento en depósitos bancarios o un destino inmobiliario
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España necesita mayor inversión, para lo que se requiere la aplicación de incentivos, que no existen en el país. Es la advertencia que hace el presidente de Renta 4 Banco, Juan Carlos Ureta, que también hace esta demanda para Europa, para que el ahorro no se vaya a Estados Unidos o se quede estancado en depósitos bancarios o activos inmobiliarios. El directivo atiende a este medio en una visita a Cádiz para impartir la conferencia Transformaciones silenciosas. Hacia un nuevo ciclo de crecimiento global dentro de los actos del 40 aniversario de la entidad.
"Tenemos los mercados financieros de inversión como nunca y una inversión empresarial enorme", apunta Ureta sobre el panorama inversor, que no se ha retraído ante las incertidumbres que pueden azotar a la economía. Por un lado, la geopolítica. Por otro, la irrupción de la inteligencia artificial (IA). "La incertidumbre es consustancial al ser humano. Nunca ha dejado de haberla. Ahora tenemos la nuestra: ¿cómo va a ser la IA?, ¿qué va a hacer Estados Unidos con el nuevo rumbo que ha dado la Administración de Trump? Ahora hay niveles de incertidumbre no realmente mucho mayores a que los que ha habido en otras épocas. La prueba de ello es que me preguntaba si afecta al mundo inversor y la respuesta es no. Tenemos los mercados financieros de inversión como nunca. Me refiero al mundo, a Estados Unidos, al resto de Europa. Lamentablemente, en España la inversión se ha estancado en los últimos años. Nos haría falta invertir más, pero para eso también tendríamos que tener mayor incentivo a la inversión que no existe", explica el directivo.
Ureta no solo hace esta demanda para el estado español, también para la Unión Europea. Recuerda, en ese sentido, las conclusiones de los informes Draghi y Letta, que ponían de manifiesto que "uno de los problemas mayores de Europa es que tiene mucho ahorro, pero no se canaliza hacia la inversión financiera en mercados y, por tanto, hacia la inversión más productiva".
"Estamos invirtiendo en formación. Queremos que todos en el banco trabajen con IA, no quiere decir que se elimine el talento, la creatividad, sino para potenciarlos"
Frente a las actuales opciones de quedar estancado en depósitos bancarios o irse a financiar a Estados Unidos, se planteó una iniciativa hace un año llamada Iniciativa de Ahorro e Inversión Europea (SIU). "Lamentablemente, no ha habido ningún movimiento a nivel europeo, ninguno, y el único país que ha tomado una iniciativa de reforma de las pensiones en esa dirección ha sido Alemania. Es lamentable porque en Europa tenemos ahorro, pero se nos está yendo a destinos que no están mal, pero que no son muy dinamizadores de la economía, o a Estados Unidos. Al final el ahorro europeo en lugar de invertir en innovación y mejora europeas invierte en Estados Unidos. Se habla mucho, pero no se hace lo que se tiene que hacer, que son incentivos, incluidos los fiscales", se queja.
Equilibrio inversor en EspañaEl presidente de Renta 4 se detiene en el comportamiento del inversor en España, que tradicionalmente ha apostado por el inmueble, pero avisa de que "si queremos una economía moderna, un país moderno y una España de futuro, tiene que irse equilibrando la inversión inmobiliaria y la financiera".
La comparación con el mercado americano es abismal con porcentajes de inversión opuestos: en Estados Unidos, explica, "la inversión financiera es un 80% del ahorro, del patrimonio de ahorro, y la inmobiliaria es un 20, o un 70 y un 30; mientras que en España el 90% o el 80% es inmobiliario y solamente el 10 o el 20% es financiero".
Sin estar en contra de la inversión inmobiliaria, razona que "no es muy dinámica, productiva, no genera mucha innovación ni dinamismo. Es más patrimonial". "En cambio, el dinamismo está en la inversión empresarial y eso requiere inversión financiera. Al final una economía es una buena economía si tiene buenas empresas", sostiene. "El problema –abunda– está en los incentivos".
Cuatro grandes transformacionesEl abogado economista ofrece además una visión global de la economía, en la que se están produciendo lo que denomina "transformaciones silenciosas", por pasar desapercibidas entre "el ruido diario que hay en la economía, en los mercados, en la política, en la sociedad".
La primera es la transformación del sistema monetario y financiero, en una época en la que los mercados de capital son "capaces de financiar la enorme inversión que se está produciendo en el mundo. En transición energética, en el mundo de la IA y la innovación tecnológica, en la mejora de las empresas y en la mejora de las infraestructuras". Es un fenómeno de inversión que se produce en unos mercados que se están transformando al sumarse al dinero oficial tradicional, expone, "el dinero digital privado, las llamadas monedas estables tokenizadas, las bitcoins y otras formas". "Es una transformación en términos de mayor capacidad", admite.
La segunda transformación se centra en la innovación tecnológica con la IA, que "se considera que es la mayor revolución que ha vivido el mundo", con impacto superior a la revolución industrial, la agrícola, a la de los ferrocarriles o de las telecomunicaciones. La entidad está invirtiendo "muchísimo en formación". "Queremos que todo el mundo en el banco trabaje con la IA. No quiere decir que vayamos a eliminar nuestra creatividad, nuestro talento, nuestra aportación, pero vamos a ayudarnos de la IA para potenciarlos", añade.
"Si queremos una economía moderna en España de futuro, tiene que irse equilibrando la inversión inmobiliaria y la financiera"
La tercera es la eclosión de los mercados emergentes, importante porque es "la única forma de equilibrar la economía global y de hacer que crezca". "Las clases medias europea y americana han protagonizado una gran historia de crecimiento, y la japonesa en el siglo XX. Pero ahora donde tiene que estar el crecimiento es en esos 7.000 millones de personas que tienen renta per cápita de 5.000 dólares", plantea.
La cuarta gran transformación es el paso de la economía de servicios –financieros, legales, de consultoría, de todo tipo– a la economía de las experiencias, "todo lo relacionado con el ocio, entretenimiento, viajes, turismo y otras experiencias", "que cada vez coge mayor cuota del PIB". Como ejemplos pone el Mundial de Fútbol que puede traducirse en un aporte a la economía estadounidense de medio punto del PIB o grandes conciertos como los de Taylor Swift o Bad Bunny que generan beneficios en las ciudades de celebración.
Esto conecta, a juicio del responsable de Renta 4 Banco, con la IA y con los emergentes, "porque todo ese empleo que va a salir de los servicios se va a reubicar en el sector experiencias, que es un sector de relaciones muy humanas", aventura. Además, "los humanos trabajamos y luego consumimos. Hay un flujo circular. Las máquinas, los algoritmos, producen, pero no consumen igual y eso genera un excedente de producción, que va a absorber todo el sector de experiencias y los emergentes".