'Hogar dulce hogar' cumple diez años humanizando la atención hematológica, evitando ingresos y miles de kilómetros de viaje a pacientes vulnerables
30/06/2026 a las 08:15h.
El Hospital El Bierzo, a través de los servicios de Hematología, Farmacia y Hospitalización a Domicilio, comenzó en 2016 un proyecto transversal denominado 'Hogar dulce hogar', en el que pacientes con mielomas, síndromes mielodisplásicos y leucemias agudas comenzaron a recibir tratamientos en sus casas sin tener que ingresar o tener que desplazarse al primer centro sanitario de la comarca.
Esta iniciativa surgió del doctor Erik de Cabo, que día tras día veía que para los enfermos hematológicos y oncológicos «tener que estar en el hospital es muy duro y si ya tienes un diagnóstico de un cáncer, que tu supervivencia muchas veces se ve acortada, encima pasarte esa supervivencia acortada mucho tiempo en el hospital, es incluso como llover sobre mojado», explica.
Con eso ya en mente, una empresa farmacéutica le presentó en 2015, durante la celebración de un congreso, unos tratamientos específicos que se podían poner en los domicilios de los enfermos. No era algo nuevo, ya que se basaron en experiencias ya estudiadas en Francia o Barcelona, pero no dudaron y no dejaron pasar esta oportunidad para ponerla en marcha en El Bierzo.
Diez años después, se han beneficiado más de un centenar de pacientes -22 en activo-, a los que se les ha administrado más de 4.200 tratamientos en sus domicilios «y una cosa que es muy importante, ninguno de estos pacientes, que son pacientes muy inmunodeprimidos, ha tenido que ingresar por el tratamiento que se le ha puesto en su casa, o sea, que es algo seguro», afirma el doctor.
Todo ello, les ha evitado 86.000 kilómetros en desplazamientos. «Estamos ahorrando por cada paciente 400 kilómetros, incluso hay un paciente que se ha ahorrado 11.660 kilómetros de desplazamiento, que no está nada mal», añade. Y es que con este programa, que también se administra en algunos centros de salud, llegan ya a localidades como Villablino o Puente de Domingo Flórez. «Yo tengo un paciente en Villablino que lleva 100 ciclos de un fármaco y el pobre tenía que bajar todas las semanas, incluso en invierno con las nevadas. Ahora va a su centro de salud y fantástico, se lo ponemos allí y ya no tiene que venir aquí para nada», remarca.
La distancia al hospital, un gran problema
Y es que, según señala De Cabo, el tratamiento en sí no era el principal problema, sino «la distancia a la que está el paciente del hospital», sobre todo teniendo en cuenta que en El Bierzo el 25,5 por ciento tiene más de 65 años y que el 60 por ciento vive en municipios muy pequeños «y que a muchos les queda el hospital a más de 45 minutos, que es una distancia muy considerable».
Por lo que cada desplazamiento «ya no es solo una barrera clínica, sino también social y emocional para cada paciente» y con 'Hogar dulce hogar' «aumentamos la equidad asistencial llevando el mejor tratamiento posible a sus propias casas».
Pero cuando pusieron en marcha el programa, no tenían claro que si iba a ser algo que pudiera soportar el sistema sanitario. Según las primeras estimaciones y basándose en otro casos, creían que sí se podría realizar y que incluso ahorraría dinero al propio hospital y, a su vez, «liberaría camas del hospital de día».
En ese sentido, y con datos de la propia Gerencia, «estamos ahorrando 260 euros por cada paciente que se pone el tratamiento en su domicilio en vez de en el hospital. Y además, si sumamos las bajas laborales que evitamos del paciente, de sus cuidadores, el transporte en ambulancia y otros costes, ahorramos 437.632 euros, es decir, en este cálculo que hicimos en ese momento, que fue bastante prudente, hemos ahorrado 1 millón de euros al sistema. Con lo cual, funciona, es seguro, el paciente está a gusto, y además estamos ahorrando dinero», apunta Erik de Cabo.
Tratamientos novedosos
El proyecto 'Hogar dulce hogar' comenzó suministrando un medicamento subcutáneo que se utiliza para los síndromes mielodisplásicos y para las leucemias agudas que, según explica el doctor, «es un tratamiento que son siete días consecutivos y que suponía venir aquí todos los días, 15 minutos, pero los pacientes tenían que venir aquí todos los días para tener el tratamiento».
Evitando ya esos traslados al hospital, poco a poco han ido aumentando los fármacos que suministran y la última novedad, poner tratamientos bioespecíficos en el domicilio del paciente, siendo el primer hospital en Castilla y León y uno de los primeros en España que lo hace.
«Antes lo que hacíamos era dirigir el tratamiento contra la célula enferma y los bioespecíficos lo que hacen es que cogen tu sistema inmune, que se ha olvidado de luchar contra contra tu célula cancerosa, que es realmente como se surgen los cánceres, o sea, tú tienes todos tenemos células dañadas, viene tu sistema inmune, la detecta y la destruye para que no dé ningún problema, pues el sistema inmune de repente no ha podido detectar esa célula dañada, ha escapado, y es como se suelen formar los tumores o los cánceres. Pues lo que hacen este tipo de tratamientos, es una proteína que coge tu sistema inmune, lo enfrenta a la célula tumoral para que vuelva a destruirla tu propio sistema inmune y lo reeduque a tu sistema inmune», argumenta el doctor sobre ese tratamiento novedoso.
Unos tratamientos que, según Erik de Cabo, «van a ser el futuro». De hecho, gracias a ello han conseguido una beca Pzifer para el uso de tratamientos domiciliarios con biespecíficos en pacientes con mieloma, «y es algo que pues oye, que una empresa farmacéutica grande te dé esta beca, pues para nosotros también es muy importante». Y todo ello, con el objetivo de ampliarlo en los próximos meses al Servicio de Oncología.
Hospital de referencia en Castilla y León
Así, el Hospital El Bierzo se ha convertido en el centro de referencia en la comunidad con estos tratamientos específicos que se administran en el domicilio de los pacientes y en España es «una de las experiencias más amplias y maduras», junto con el Clínic de Barcelona, el Infanta Leonor en Madrid y en Vigo. «Estos están en núcleos muy urbanos y el nuestro es un núcleo muy rural y eso nos hace diferentes», asegura el hematólogo.
Y a nivel europeo, «somos de los modelos más avanzados, estamos a nivel de Francia, de Dinamarca, que además ellos tienen una legislación mucho más amable con los tratamientos domiciliarios, pero estamos a ese nivel y a nivel mundial yo creo que somos una experiencia internacionalmente relevante, sobre todo por eso, por ser un núcleo tan rural y con población tan dispersa», añade.
Es más, considera que el circuito puesto en marcha en el centro hospitalario berciano es «muy sencillo, seguro y replicable», ya que el hematólogo «tiene una visita presencial o telemática con el paciente. Nosotros validamos el tratamiento y es Farmacia la que se encarga de la logística para que llegue de una forma segura. Tiene que ser igual de seguro puesto en tu casa que ponértelo aquí. Luego es Hospitalización a domicilio quien hace la administración del tratamiento que, además es muy importante, porque ellos cuando hay cualquier problema hacen un feedback, y nos dicen: hemos encontrado esto en el paciente para que seáis conscientes. Es algo que funciona». Tanto que hospitales de Galicia, de Asturias, de Valladolid, de Madrid o de Valencia ya se han puesto en contacto con el del Bierzo para poder replicar este proyecto.
«Son muchas horas quitadas al sueño, pero te reconforta porque ves que estás haciendo algo muy bonito, que la gente lo agradece mucho y que muchas veces este hospital pues se habla de él cosas muy feas, y que ahora podemos decir que nosotros tenemos un hospital que hace cosas muy bonitas y que somos referente en toda España», concluye Erik de Cabo.