Los veranos del futuro ya los estamos viviendo en la provincia de Alicante. El pasado estío fue el más caluroso desde que hay registros y este abrasador julio todo apunta que será el mes más cálido de la historia. El mar mediterráneo lleva días por encima de los 29 grados en la costa alicantina, lo que alimenta unas noches tórridas que colonizan también el interior de la provincia.
Los veranos del futuro ya los estamos viviendo en la provincia de Alicante. El pasado estío fue el más caluroso desde que hay registros y este abrasador julio todo apunta que será el mes más cálido de la historia. El mar mediterráneo lleva días por encima de los 29 grados en la costa alicantina, lo que alimenta unas noches tórridas que colonizan también el interior de la provincia.
El cambio climático no solo está haciendo que el verano cada vez empiece antes y se prolongue más, sino que provoca que los meses centrales sean más bochornosos. Hace que el clima sea más extremo y se pierda confort térmico, tanto por el día como por la noche. Un infierno en el que ni agua del mar ni su brisa refresca ya, ni en el interior de la montaña alicantina se puede ya dormir a pierna suelta.
Esperamos que los próximos veranos sean parecidos a lo que estamos viviendo este año, sucesión de olas de calor y noches tropicales y ecuatoriales, que serán cada vez más frecuentes en el interiorJorge Olcina
— Director del Laboratorio de Climatología de la UA
Alicante ha pasado ya con el de esta semana cinco episodios de altas temperaturas en dos meses -tres de ellas denominadas oficialmente olas de calor-, y se encamina a cerrar julio con el sexto. Y en agosto va a seguir apretando la canícula.
Estos fenómenos extremos de calor son cada vez más frecuentes por el cambio climático. Y lo van a ser más, dejando de ser extraordinarios. El director del Laboratorio de Climatología de la UA, Jorge Olcina, apunta que “esperamos que los próximos veranos sean parecidos a lo que estamos viviendo este año, sucesión de olas de calor y noches tropicales y ecuatoriales, que serán cada vez más frecuentes en el interior”. Y ha señalado a la temperatura del mar como un elemento clave.

Una mujer se refresca esta semana en una fuente en Alicante / Alex Domínguez
Y desde la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) José Ángel Núñez, jefe de Climatología en la Comunidad Valenciana, explica que "nos estamos asomando a lo que será el clima de las próximas décadas", entrando en el "futuro que se viene anunciando desde hace años".
Así, las consecuencias del calentamiento global no solo se muestran con danas cada vez más frecuentes y torrenciales, incendios forestales de sexta generación incontrolables o sequías más acentuadas como la vivida entre 2023 y 2025, que fue también la peor desde que hay registros en Alicante.
También se revela en veranos cada vez más extremos en los que salir a la calle es una prueba de supervivencia y donde los ventiladores y el aire acondicionado son imprescindibles, también en las zonas de montaña del interior. Y en los reventones térmicos que se sucedieron el pasado jueves, sobre todo en el sur de la provincia.
Olcina ha explicado que este calor tan acusado va a seguir en los próximos años, alertando además de que se están extendiendo a las comarcas del interior las noches tropicales (el mercurio no baja de 20 grados) o ecuatoriales-tórridas (no baja de 25), tal y como se está viendo en las últimas semanas.
Por otra parte se están registrando en estos días pasados valores elevadísimos en las cumbres de la provincia, con temperaturas a medianoche en las sierras de Aitana o La Carrasqueta, o en La Font Roja, de 29, 30 o incluso más grados, a 1.000 o 1.500 metros de altura.
Y a este respecto Olcina explica que se debe a que “la masa sahariana que nos está afectando es intensa. Ha llegado con mucha temperatura. Hay que recordar que en este periodo de la canícula del 15 de julio al 15 de agosto nos llega el aire sahariano con mucha temperatura y además el espesor de la capa cálida es muy grande. Por eso no solo tenemos calor en superficie sino que en zonas de montaña están siendo horribles también las noches”.
Y ha añadido que “luego, como este aire entra de sur a norte, todas aquellas localizaciones que están en valles orientados hacia el norte tienen más calor, como Alcoy, Cocentaina... ahí hace calor porque experimenta ese aire un recalentamiento cuando circula y cruza montañas de sur a norte. Es lo que se llama el efecto Foehn".
Así, entre ese aire sahariano tan caliente y el recalentamiento que sufre en el interior, se están registrando temperaturas tan elevadas a 1.000 o 1.500 metros de altitud tanto por el día como por la noche, cuando el aire tampoco refresca.
El climatólogo ha explicado que “estos veranos tan calurosos, y ya llevamos una secuencia de 2020, lo que van marcando es una tendencia que se viene confirmando. Esto es el efecto del proceso de calentamiento global que aquí en el Mediterráneo cobra una singularidad añadida que es que el agua del mar se está calentando mucho. Estamos ya prácticamente a 29 grados a finales de julio y eso lo que significa es que las noches terminan siendo muy calurosas en la costa”.
Estamos ya prácticamente a 29 grados a finales de julio y eso lo que significa es que las noches terminan siendo muy calurosas en la costaJorge Olcina
— Director del Laboratorio de Climatología de la UA
Y es que insiste en que “con un mar tan cálido a pocos kilómetros de la costa, el aire no puede bajar de 25, 26 grados. Por eso estamos teniendo noches muy calurosas. Es una característica de los últimos veranos en la zona mediterránea y especialmente en la parte sur, que es donde se concentran las aguas más cálidas, en la Comunidad Valenciana, Región de Murcia, Archipiélago Balear. Cada verano lo que sí que notamos es que durante las noches el calor es un poco mayor. Y es debido a que agua del mar se calienta mucho y se mantiene durante semanas con esas temperaturas tan altas”.
Así, respecto a las calurosas noches que están sufriendo de forma continuada comarcas de interior como El Comtat, l’Alcoià o el Alto y Medio Vinalopó, el climatólogo apunta que “noches tropicales o ecuatoriales que antes eran más dominio de la costa están colonizando también las comarcas del interior. El calor se está haciendo cada vez más constante”.
Noches tropicales o ecuatoriales que antes eran más dominio de la costa están colonizando también las comarcas del interiorJorge Olcina
— Director del Laboratorio de Climatología de la UA
Y ha recordado que “el problema del cambio climático en el clima mediterráneo no es que batamos récords de máximas. Eso es lo de menos. Lo peor es que el calor está siendo muy sostenido por las noches y es lo que hace que el ser humano tenga esa percepción de que cada vez se hace más desagradable, que es un poco inaguantable ya este calor porque por la noche no se puede apenas descansar. Y esto ya afecta también a las comarcas del interior”.
Olcina ha añadido que, tal y como se anunciaba este estío, “es un verano muy caluroso, con un calor sostenido en el tiempo, con noches muy calurosas que impiden el descanso, que se expande desde la costa hacia el interior”.
AemetPor su parte desde Aemet su jefe de Climatología ha explicado que “estamos entrando en el futuro que se viene anunciando hace décadas. Los fenómenos que se están produciendo son extremos. Iba a decir que sorprenden, pero realmente es lo que cabe esperar en un entorno energético, con masas de aire extremadamente cálidas y un mar en récord. Nos estamos asomando a lo que será el clima de las próximas décadas”.
Estamos entrando en el futuro que se viene anunciando hace décadas. Los fenómenos que se están produciendo son extremos. Y no sorprendenJosé Ángel Núñez
— Jefe de Climatología de Aemet en la Comunidad Valenciana
Núñez ha señalado que “sin duda estamos en un panorama climático nuevo, con olas de calor más intensas, extensas, frecuentes y persistentes, y sin duda también, la modificación de la composición química de la atmósfera por la quema de combustibles fósiles ha potenciado el efecto invernadero, de forma que la causa primaria de esta situación es a causa de las actividades humanas. No queda duda de ello”.
Balance de julioUn ejemplo de todo ello son los dos meses abrasadores que lleva Alicante. El jefe de Climatología de la Aemet en la Comunidad ha explicado que julio “está resultando extremadamente cálido y muy seco a extremadamente seco tanto a nivel autonómico, como provincial como local en la capital de Alicante”.
Y ha señalado que “no sorprende que el mes sea muy seco, porque julio es el mes con menos precipitación en la provincia, pero sí que es muy destacada la anomalía de temperatura que va a tener”.
Así, aunque quedan unos días para cerrar el mes, el balance realizado por la Aemet con los datos hasta esta semana y la previsión de lo que queda es que julio de 2026 va a tener un carácter extremadamente cálido, con una anomalía en la media probablemente de +3,3 °C respecto a lo normal y 1 °C más que 2015, que hasta ahora era el julio más cálido.
Noches tórridas en la capitalY en cuanto a Alicante capital, “va a ser el mes de julio más cálido en la capital en al menos siglo y medio. Con la previsión de los últimos días del mes, la temperatura media en el observatorio de Ciudad Jardín (Alicante ciudad) va a estar próxima a 29 ºC, lo que no solo sería el mes de julio más cálido desde que hay registros, superando a julio de 2023 y 2015, que tuvieron una media de 28,2, sino el más cálido incluyendo agosto, ya que superaría a agosto del año pasado, que tuvo una media de 28,5 grados”.
“Esto ha ocurrido por la persistencia del calor y sobre todo por las altísimas temperaturas nocturnas”, con 8 noches tórridas hasta mediados de semana que pueden elevarse hasta 12 al cerrar el mes. Y además se llevan ya 44 noches tropicales, es decir 52 noches sin bajar de 20 grados y todavía estamos en el ecuador del verano, por lo que es posible que se vuelvan a superar las 100 noches tropicales, hito que por primera se alcanzó el año pasado, que acabó con 106.
Núñez ha recordado que en el siglo XX apenas había noches tórridas, si acaso una o dos por década, y este julio solo se pueden tener al menos 10.
Del mismo modo como el calor ya venía desde junio, cuando hubo un intenso calor en la semana de Hogueras, “el bimestre junio-julio también es el más cálido en la ciudad y en la provincia”.
Un mar tropicalDesde la Aemet destacan además que “se han producido otros fenómenos relacionados con el calor. El mar frente a las costas de la provincia de Alicante ha alcanzado temperaturas de récord no registradas incluso en agosto”, ya que las aguas llevan días por encima de 29 grados.
Las aguas del litoral alicantino se sitúan desde hace días por encima de los 29 grados cuando aún no se ha alcanzado el ecuador del verano
Núñez ha señalado que se están alcanzando valores récord, como el de la boya de Puertos de Estado en Cabo de Palos (Murcia), con 29,8 ºC esta semana y que “sería representativa del litoral sur de la provincia, con lo que es la temperatura más alta registrada en este punto, superando los 29,2 del 15 y 17 de agosto de 2023. Está por encima de 29 de forma permanente desde el pasado domingo día 19. Es algo muy anómalo porque el mar frente al litoral de Alicante suele estar algo más fresco que frente a Valencia o Castellón, pero este mes está a temperaturas superiores”.
Así, las boyas frente a Alicante y El Campello muestran valores desde el domingo superiores a los 29 grados, rozando el pasado jueves los 30 grados (29,83 la situada frente al puerto de El Campello).
Y también ha apuntado que “relacionado con el calor se están produciendo reventones cálidos” como los registrados en Elda-Petrer el martes, o la decena que hubo el jueves, cuando se activo el aviso por tormentas ante el riesgo de este tipo de fenómenos cortos pero extremos, caracterizados por fuertes rachas de viento
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