España empieza a mirar con preocupación a sus bancos de semen. La demanda de muestras para tratamientos de reproducción asistida sigue creciendo, pero los centros de fertilidad detectan un problema cada vez más claro: faltan donantes y muchos candidatos abandonan el proceso antes de terminarlo.Seguir leyendo....
España empieza a mirar con preocupación a sus bancos de semen. La demanda de muestras para tratamientos de reproducción asistida sigue creciendo, pero los centros de fertilidad detectan un problema cada vez más claro: faltan donantes y muchos candidatos abandonan el proceso antes de terminarlo.
Eva García, responsable del banco de semen del Instituto Bernabéu, advierte de que la situación todavía puede gestionarse, pero el horizonte preocupa. Según explica, el escenario podría volverse “crítico” en los próximos tres, cuatro o cinco años si continúa la caída de candidatos.
El principal obstáculo no está solo en la falta de interés inicial, sino en la dificultad para mantener el compromiso durante todo el proceso.
La donación de semen no se resuelve en una única visita. Según García, puede durar cuatro o cinco meses, exige acudir al centro en varias ocasiones y obliga al donante a mantener varios días de abstinencia antes de entregar cada muestra.
A esto se suma otro factor: la compensación económica. Las clínicas pueden ofrecer alrededor de 50 euros por muestra, una cantidad que, según la responsable del banco de semen, ya no resulta suficientemente atractiva para muchos candidatos.
La demanda sube mientras bajan los candidatosEl contraste preocupa a los centros de reproducción asistida. Cada vez más personas y parejas recurren a técnicas de fertilidad para intentar lograr un embarazo, pero la disponibilidad de donantes no crece al mismo ritmo.
Por ahora, los bancos de semen todavía pueden cubrir la demanda. Sin embargo, el temor es que dentro de pocos años la falta de donantes empiece a complicar el acceso a determinados tratamientos.
Otro de los motivos que frenan a algunos candidatos es el miedo a que su identidad pueda conocerse en el futuro.
En España, la donación de semen es anónima, y los donantes deben tener entre 18 y 50 años y encontrarse en buen estado de salud, conforme a la normativa sobre técnicas de reproducción humana asistida.
La identidad solo podría revelarse en circunstancias excepcionales, como cuando estuviera en riesgo la vida o la salud del niño. Aun así, García reconoce que hay hombres que inician las pruebas y después deciden no continuar por temor a que ese anonimato desaparezca algún día.
Un problema que puede afectar a muchas familiasLa escasez de donantes no es solo una preocupación interna de las clínicas. Puede tener consecuencias directas para mujeres y parejas que necesitan una muestra para iniciar un tratamiento de reproducción asistida.
Si la tendencia continúa, los centros podrían enfrentarse a más dificultades para responder a la demanda y garantizar variedad suficiente de perfiles compatibles.
El aviso de las clínicas apunta a un cambio de escenario: donar semen ya no resulta tan atractivo para muchos candidatos y el sistema podría resentirse en los próximos años si no logra incorporar nuevos donantes.
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