El establecimiento de una frontera en el Atlántico que detalle qué parte es canaria y cuál marroquí traspasará en las próximas décadas los criterios jurídicos en los que ahora se centra para convertirse en cuestión de primer orden para la estrategia económica, energética y de seguridad de la Unión Europea (UE). Seguir leyendo....
El establecimiento de una frontera en el Atlántico que detalle qué parte es canaria y cuál marroquí traspasará en las próximas décadas los criterios jurídicos en los que ahora se centra para convertirse en cuestión de primer orden para la estrategia económica, energética y de seguridad de la Unión Europea (UE).
Así lo sostiene el informe La delimitación de los espacios marítimos entre Canarias y Marruecos en el horizonte 2030/2050, elaborado por la Cátedra Juan Miguel Sanjuán.
Los recursosEl trabajo analiza las implicaciones geopolíticas, económicas y estratégicas del área de solapamiento que hoy en día existe entre las zonas económicas exclusivas de España y Marruecos.
Una zona del Atlántico oriental sobre la que se ha instalado un creciente interés internacional. ¿Por qué? El informe señala que la causa es el cambio de paradigma que ha supuesto la aparición de nuevos recursos de importancia estratégica para las economías.
Pesca, hidrocarburos...Durante décadas, el conflicto se instaló en torno a la actividad pesquera y, en menor medida, a las expectativas sobre hidrocarburos. Sin embargo, la identificación de recursos minerales en los fondos marinos próximos a Canarias, especialmente en el entorno del Monte Tropic y de la denominada Provincia de los Montes Submarinos Canarios, ha modificado sustancialmente el escenario.
La transición energética, la creciente demanda de materias primas críticas para la industria tecnológica y la competencia internacional por estos recursos sitúan al Archipiélago en una posición geoestratégica de primer nivel para España y para la UE, en opinión de la Cátedra Juan Miguel Sanjuán.
Acuerdo necesario
La distancia entre Lanzarote y Fuerteventura respecto al continente africano es inferior a las 60 millas náuticas, muy por debajo de las 400 millas necesarias para que cada parte disponga de una Zona Económica Exclusiva completa sin interferencias. En consecuencia, cualquier delimitación definitiva exige un acuerdo entre España y Marruecos conforme a la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
La investigación expone que España mantiene como criterio la aplicación de la línea media o principio de equidistancia, mientras que Marruecos defiende una interpretación basada en criterios de equidad y proporcionalidad.
Con el Sáhara de fondoA ello se suma otro elemento que, según el documento, condiciona cualquier solución definitiva: el estatus internacional del Sáhara Occidental, considerado por Naciones Unidas un territorio pendiente de descolonización, circunstancia que introduce incertidumbre sobre las reclamaciones marítimas proyectadas desde sus costas.
España ha girado su posición y mira ahora con buenos ojos el proyecto de autonomía para los territorios ocupados
España ha decidido en los últimos años girar su posición tradicional claramente ligada a las resoluciones de la ONU y ahora mira con buenos ojos el proyecto marroquí de la autonomía para el país vecino pero siempre bajo lo que Rabat decida.
En una reciente visita a Canarias, el exembajador en Marruecos y ex director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Jorge Dezcallar, alertaba de la imposibilidad de hallar una solución justa y real sin contar con los saharauis.
Recursos naturalesMás allá del debate jurídico, el estudio considera que el verdadero alcance de la delimitación marítima radica en los recursos existentes bajo el lecho oceánico: telurio, cobalto, níquel, vanadio, platino y tierras raras, minerales considerados esenciales para la fabricación de vehículos eléctricos, tecnologías asociadas a las energías renovables, electrónica avanzada y sistemas de defensa.
Dentro de ese escenario, la Cátedra identifica al Monte Tropic como principal foco de interés estratégico y señala las reservas potenciales de los mencionados minerales como elemento que dota de extraordinaria relevancia al área. ¿A quién pertenecen los recursos? Lo dirá la futura delimitación de la plataforma continental extendida, explica el trabajo.
Autonomía industrialLa relevancia de dicha cuestión la explican los autores al ligarla a la estrategia de autonomía industrial impulsada por la UE, hoy dependiente en exceso del exterior para abastecerse de minerales críticos imprescindibles para la digitalización, las renovables o la industria de defensa. Por tanto, Canarias gana protagonismo.
La Cátedra Juan Miguel Sanjuán también sitúa a Canarias como un enclave llamado a reforzar su papel como frontera exterior de la UE y plataforma entre Europa, África y América.
DiversificaciónEl informe señala al desarrollo de la economía azul, la investigación oceanográfica o las energías renovables marinas como palancas para afianzar dicha posición de relevancia, además de ser pilares para la diversificación económica del Archipiélago.
En ese mismo horizonte 2030/2050, el documento incorpora un análisis de los factores de seguridad que acompañarán a esa transformación. Entre ellos menciona la protección de las rutas marítimas internacionales, la seguridad energética europea, la defensa de infraestructuras críticas y la evolución de los flujos migratorios procedentes del Sahel.
Posibles sabotajesA ello une la posibilidad de sabotajes de infraestructuras submarinas o el incremento de la competencia internacional por los recursos.
También señala el informe la existencia de la estrategia atlántica que desarrolla Marruecos y que persigue reforzar el desarrollo de sus puertos atlánticos, potenciar las energías renovables y consolidar al país como un centro logístico euroafricano.
ColisiónUn choque de intereses claro para cuya resolución la Cátedra plantea varios escenarios que irán tomando forma en las próximas décadas: acuerdo bilateral para delimitar las aguas, gestión conjunta de recursos, el mantenimiento del actual statu quo o la llegada de un arbitraje internacional, al que da menos probabilidades.
Como conclusión, la Cátedra Juan Miguel Sanjuán sostiene que la delimitación marítima entre Canarias y Marruecos constituye uno de los principales retos estratégicos para el Archipiélago durante el siglo XXI.
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