El Ayuntamiento de A Coruña ha introducido varios cambios en el proyecto de rehabilitación de la calle Tomás Fábregas después de semanas de protestas vecinales, aunque mantiene la actuación que más rechazo ha generado entre los residentes. Tras reunirse este lunes con una representación de los vecinos y presentar el informe técnico elaborado después de visitar las obras, el Gobierno local confirmó que modificará parte del proyecto, pero descarta alterar la nueva plataforma prevista frente a los portales 2, 4 y 6, al defender que "es la única solución compatible con la normativa de accesibilidad".
El Ayuntamiento de A Coruña ha introducido varios cambios en el proyecto de rehabilitación de la calle Tomás Fábregas después de semanas de protestas vecinales, aunque mantiene la actuación que más rechazo ha generado entre los residentes. Tras reunirse este lunes con una representación de los vecinos y presentar el informe técnico elaborado después de visitar las obras, el Gobierno local confirmó que modificará parte del proyecto, pero descarta alterar la nueva plataforma prevista frente a los portales 2, 4 y 6, al defender que "es la única solución compatible con la normativa de accesibilidad".
La actuación, con una inversión superior a los 800.000 euros, lleva semanas generando controversia en el grupo de viviendas María Pita. Los vecinos solicitaron al Concello revisar distintos aspectos de la reforma y, a comienzos de julio, protagonizaron concentraciones para reclamar la paralización temporal de las obras hasta alcanzar un acuerdo. Aunque siempre defendieron la necesidad de rehabilitar la zona y mejorar la accesibilidad, cuestionaban algunas de las soluciones elegidas por el proyecto, especialmente la construcción de una plataforma continua frente a varios edificios y la importante reducción de plazas de aparcamiento.
Las nuevas modificacionesTras estudiar sus peticiones, el Concello ha aceptado una de las principales demandas. El proyecto sustituirá el "pavicésped" previsto en la parte trasera de las edificaciones, junto al ámbito de As Percebeiras, por un pavimento continuo, al concluir los técnicos municipales que ese cambio es viable. El informe también responde a otra de las preocupaciones trasladadas por los residentes, la posible pérdida de privacidad. Los técnicos concluyen que las ventanas de los edificios seguirán situadas a más de 1,80 metros de la nueva rasante, por lo que cumplirán las condiciones fijadas por las normas de habitabilidad de Galicia.

La reforma de Tomás Fábregas con el nuevo pavimiento continuo / LOC
Además, el Gobierno local defiende que la plataforma dejará preparada la urbanización para facilitar una futura instalación de ascensores en los edificios si así lo deciden las comunidades de propietarios, una posibilidad que consideran especialmente relevante al tratarse de una Área de Rehabilitación Integral (ARI), donde existen ayudas para actuaciones de accesibilidad.
Otra de las modificaciones anunciadas afecta al aparcamiento. El Concello reconoce que la obra supone una reducción de plazas y asegura que el servicio de Movilidad estudia medidas compensatorias mediante la reorganización del estacionamiento en el entorno. Según los vecinos, se les trasladó durante la reunión que analizarán la posibilidad de habilitar plazas en batería en la avenida de Labañou y también reorganizar el aparcamiento en la ronda de Outeiro.
Las otras peticionesPese a estos cambios, la reunión no convenció a los residentes. Al término del encuentro, representantes vecinales manifestaron su decepción y aseguraron que el proyecto "se va a llevar a cabo tal como pone el proyecto". Insisten en que nunca se opusieron a la rehabilitación de la calle ni a la construcción de rampas accesibles, sino a la plataforma continua —que denominan "el muro"— prevista entre los números 2 y 6.
Los vecinos sostienen que presentaron una alternativa que consideran viable y recuerdan que solicitaron por escrito el pasado 25 de mayo la paralización de las obras hasta alcanzar un consenso, una petición que, aseguran, no fue atendida. También lamentan que el Concello compare la actuación con otras intervenciones en la ciudad y critican que no se haya aceptado modificar el diseño pese a las reuniones mantenidas durante las últimas semanas.

Obras de la calle Tomás Fábregas / LOC
Asimismo, cuestionan otros aspectos del proyecto, como la renovación del alumbrado público, al considerar que el existente se encuentra en buen estado. El Concello les respondió que el nuevo sistema permitirá reducir los costes de mantenimiento. Tras el encuentro, el malestar entre los residentes continúa y los representantes vecinales ya estudian la posibilidad de convocar nuevas concentraciones para mantener sus reivindicaciones mientras las obras siguen adelante.