La mayoría de los indicadores de calidad del aire en toda Europa siguen mejorando a medida que disminuyen las emisiones de contaminantes atmosféricos, lo que demuestra el rayo de luz que ofrecen las políticas que se vienen aplicando desde hace tiempo, con la creación de Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), mejoras tecnológicas y sistemas industriales y de transporte más limpios y eficientes. Sin embargo, algunas zonas de Europa siguen sufriendo graves situaciones de contaminación atmosférica. Es el caso de lo sucedido en España en 2025, debido a los devastadores incendios forestales que registró el país.Seguir leyendo....
La mayoría de los indicadores de calidad del aire en toda Europa siguen mejorando a medida que disminuyen las emisiones de contaminantes atmosféricos, lo que demuestra el rayo de luz que ofrecen las políticas que se vienen aplicando desde hace tiempo, con la creación de Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), mejoras tecnológicas y sistemas industriales y de transporte más limpios y eficientes. Sin embargo, algunas zonas de Europa siguen sufriendo graves situaciones de contaminación atmosférica. Es el caso de lo sucedido en España en 2025, debido a los devastadores incendios forestales que registró el país.
Impulsados por una combinación de emisiones y condiciones meteorológicas estacionales, como las olas de calor en verano o el frío extremo y las inversiones térmicas en invierno, en varios países europeos se continúan produciendo episodios que superan los límites establecidos para la protección de la salud y el medio ambiente.
Estas son las conclusiones del último Informe de evaluación sobre la calidad del aire en Europa 2025, publicado por el Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus (CAMS) de la UE. El informe ofrece datos detallados sobre los principales contaminantes regulados por la Directiva sobre la calidad del aire ambiente: el ozono, el dióxido de nitrógeno (NO₂) y las partículas gruesas y finas (PM₁₀ y PM₂,₅), todos ellos factores que suponen un riesgo para la salud humana y el medio ambiente.

Europa está asistiendo a una reducción de sus principales contaminantes atmosféricos / Shutterstock
Laurence Rouil, directora del CAMS, afirmó: “Europa sigue avanzando de forma constante en la mejora de la calidad del aire gracias a los esfuerzos sostenidos por reducir las emisiones procedentes del transporte, la industria, la calefacción doméstica y otros sectores clave».
Las emisiones disminuyen, las políticas dan resultadosEn general, las perspectivas siguen siendo alentadoras, ya que la calidad del aire en toda Europa continúa mejorando. Las emisiones de los principales contaminantes atmosféricos han disminuido de forma constante a lo largo de los últimos años. Es una tendencia que va consolidándose.
Desde 2015, las emisiones de óxidos de azufre (SOx) y de óxidos de nitrógeno (NOx) han disminuido aproximadamente entre un 3 % y un 5 % al año en toda la Unión Europea, habiéndose logrado las reducciones más significativas en la industria y el transporte por carretera. Las emisiones industriales de SOx han disminuido un 59 %, mientras que las emisiones de NOx procedentes de la industria han descendido un 39 %. Las emisiones del transporte por carretera también han disminuido considerablemente, con reducciones del 40 % en el caso de los NOx y del 34 % en el de las PM2,5.

Caída sostenida de los principales contaminantes atmosféricos en la UE desde 2015 / CAMS
Uno de los hechos más relevantes es que esta reducción de emisiones y contaminación se produce a pesar de que no está disminuyendo la producción industrial ni la demanda de transporte; incluso sigue subiendo.
Las temperaturas extremas influyen en la calidad del aireA pesar de los avances en la reducción de las emisiones globales, el informe advierte de que las presiones medioambientales se están convirtiendo en un factor que condiciona cada vez más la calidad del aire en toda Europa.
Según el informe «Estado del clima en Europa 2025», ese fue el tercer año más cálido jamás registrado en Europa, aunque también se caracterizó por marcadas diferencias regionales. Estas condiciones tuvieron importantes repercusiones en la calidad del aire en toda Europa.
“Las altas temperaturas, la intensa radiación solar y las condiciones atmosféricas de estancamiento crearon un entorno propicio para la formación de ozono durante el verano, mientras que las prolongadas condiciones de sequía contribuyeron a la grave actividad de incendios forestales en algunas zonas del sur de Europa. Las temperaturas más frías de lo habitual también contribuyeron a elevadas concentraciones de partículas en suspensión durante el invierno, en gran parte como consecuencia de las emisiones de los sistemas de calefacción”, señala el CAMS.
Episodios importantes de contaminación en 2025El informe del CAMS incluye un análisis en profundidad de cuatro episodios importantes de contaminación que se produjeron en 2025.
En febrero de 2025, las condiciones más frías de lo habitual en algunas zonas de Europa contribuyeron a elevadas concentraciones de PM2,5 (partículas finas en suspensión) y a que se superaran los umbrales de calidad del aire relacionados con la salud. Las emisiones procedentes de la calefacción doméstica fueron las principales responsables de este episodio, especialmente en Europa del Este, pero también contribuyeron a ello las emisiones del transporte, la agricultura y la industria. La exposición a niveles peligrosos de PM2,5 puede provocar problemas respiratorios y otros problemas de salud.

Las mejoras industriales están ayudando a recortar la contaminación / Shutterstock
Por otra parte, durante los periodos de ola de calor de junio y agosto se registraron concentraciones elevadas de ozono, que pueden irritar los pulmones, agravar el asma e incluso afectar a la vegetación y a los ecosistemas, reduciendo además el rendimiento de los cultivos. El episodio de ozono más significativo se produjo entre el 8 y el 17 de agosto, y afectó al oeste, el centro y el sur de Europa. Las altas temperaturas, la intensa radiación solar y las condiciones atmosféricas de estancamiento crearon un entorno propicio para la formación de ozono en amplias zonas del continente.
Incendios en EspañaLos incendios forestales sin precedentes que se produjeron entre el 11 y el 19 de agosto afectaron gravemente a Portugal y España, y superaron de forma generalizada los valores límite diarios de PM2,5 en algunas zonas de la Península Ibérica. Este episodio puso de manifiesto cómo las condiciones de sequía prolongadas y la actividad de los incendios forestales pueden contribuir a episodios significativos de contaminación atmosférica, incluso cuando las emisiones causadas directamente por el ser humano siguen disminuyendo.

Emisiones de partículas PM10 en agosto de 2025 debido a los incendios forestales en la Península Ibérica / CAMS
Paul Hamer, científico sénior del NILU y autor principal del informe, afirmó: «Los incendios forestales de agosto de 2025 pusieron de manifiesto la estrecha relación que existe entre estos fenómenos peligrosos y la calidad del aire. Además de elevar los niveles de partículas en la superficie, las columnas de humo también contribuyeron al aumento de los niveles de ozono troposférico en el norte de Portugal y España, debido a la liberación de cantidades significativas de precursores del ozono que reaccionan con la luz solar a medida que el humo se desplaza».
Además, el transporte a larga distancia de polvo del Sáhara afectó a Europa durante 2025, provocando elevadas concentraciones de PM10 (partículas algo más gruesas) y numerosos casos en que se rebasaron los umbrales de calidad del aire en el sur, el oeste y el centro de Europa. Las partículas PM10 son en ocasiones de tipo natural, como es el caso del polvo del Sáhara, y también afectan a la salud de las personas.