Diferente y aromática, Nordés, del grupo Osborne, tiene todos los ingredientes para ser tu gin premium preferida, incluso una botella que querrás colocar en tu salón.
¿Qué necesita una ginebra premium para triunfar y gustar a todos, incluso a los que no les gusta la gin? Primero, un nacimiento de película, que nos trae a la memoria la historia de un garaje y un gigante tecnológico: la crearon tres amigos durante una cena en la casa de uno de ellos. Segundo, el sabor, lo que debe tener una ginebra, que es enebro, es justamente lo que menos nos gusta de ella.
Nordés lo tiene, evidentemente, pero no lo parece, envuelta en sus 11 botánicos. Tercero, su botella. Inspirada en la cerámica de Sargadelos nos lleva al mar (gallego, por supuesto) y también nos hace quererla en nuestra estantería. Y, por último, que lleve Galicia a dar la vuelta al mundo. Y eso es posible, gracias a que el grupo Osborne contaba con todo para hacerla crecer y, a juzgar por los datos (está presente en 50 países), lo ha conseguido.
Entre amigos
Magia o, mejor dicho, 'Maxia pura', así podríamos resumir la historia de una marca pequeña que, después de 12 años, ha crecido, se ha hecho grande, pero sigue manteniendo el espíritu y la esencia del comienzo.
Como en un cuento, la historia de la ginebra Nordés nació frente a un plato de pulpo en Vedra, un municipio de A Coruña, a tan solo 20 minutos de Santiago de Compostela. En una casa donde tres amigos soñaron con elaborar una ginebra puramente de su tierra. Para ello, siguieron dos principios muy arraigados a los gallegos y a su forma de hacer las cosas: 'a modiño' (con calma) y con 'sentidiño' (con sentido). Aunque lo de tomarse las cosas con calma no lo debieron llevar tan a rajatabla, ya que tardaron solo seis meses en elaborar la fórmula perfecta.
Tenían las cosas claras. Buscaban una gin fresca, fácil de beber, aromática y equilibrada, pero también diferente. Con esa idea, se reunieron durante muchos domingos para ir probando recetas (más de 300) y maceraciones hasta que lo lograron.
Una fórmula secreta
La uva albariño es el corazón y el alma de Nordés, un toque que la hace diferente por su suavidad, aromas a fruta blanca como el albaricoque, toques cítricos y notas florales como el jazmín, debido al suelo granítico y la situación de las vides. Ahora es Marcos Alguacil, maestro destilador del grupo Osborne, la persona que guarda el secreto de esta ginebra premium, ese que revela los tiempos de maceración y los porcentajes que todos querrían saber.
En su receta se encuentran 11 botánicos, 6 de los cuales son de tradición gallega y 5 de ultramar. De esta manera, cuenta con la frescura del laurel, el sosiego de la salvia, el toque salino de la salicornia marina, la elegancia de la hierbaluisa, briznas de eucalipto y un soplo sutil de menta. De fuera de Galicia están el enebro, el cardamomo, el jengibre, el hibisco y el té.
Un nombre que también es Galicia
Todo en esta Ginebra nos habla de Galicia, hasta el mínimo detalle. Así, Nordés es un viento que sopla muy fuerte, que se lleva las nubes y trae el anticiclón desde las islas Azores. Es decir, este viento representa la antesala de la llegada del buen tiempo, del sol. Los fundadores quisieron vincular los aspectos positivos de la llegada de este viento con el instante en el que abrimos una botella de Nordés y la compartimos entre amigos. Querían que fuera la previa de un buen momento. Un momento que puede ser desde el aperitivo, el tardeo o un plan de noche.
Conquistando el mundo
El grupo Osborne la adquirió en 2015 y desde entonces Galicia y España, en general, se le quedaron pequeñas. Aunque el consumo nacional sigue siendo el primer mercado, dieron el salto a países como Alemania y Portugal, donde cada año está más consolidada, pero no se queda ahí y su 'maxia pura' ya ha empezado a conquistar Estados Unidos y China. En total, se distribuye en 50 países. Quién se lo iba a decir con esos 'humildes' comienzos.
Edición limitada: una botella que será una joya para coleccionistas
Aunque el interior es lo importante, lo cierto es que la primera impresión cuenta. Por eso, la botella de esta ginebra premium está a la altura del líquido que contiene y en perfecta sintonía con él. Por eso, su diseño te conecta al instante con Galicia y su mar. Inspirada en la cerámica tradicional de Sargadelos, un símbolo de identidad, teñida siempre de azul cobalto, logra encapsular la esencia gallega en un envase exclusivo.
Tras una primera edición, que hacía un tributo a los faros gallegos que brillan en la oscuridad, acaba de lanzarse una segunda (La Maxia del Atlántico N2) que homenajea, en esta ocasión, a los tesoros ocultos del mar de Galicia. Así, ostras, vieiras, mejillones o xoubas, entre otros, visten una botella que tiene todo para convertirse en el tesoro de los coleccionistas y en un preciado objeto decorativo.
0,0 para socializar de forma saludable
El estilo de vida está cambiando y con él, los hábitos de consumo. En España el consumo de los licores sin alcohol cada año aumenta un 20%. Se impone la moderación y una manera de socializar que opta por esta opción.
Nordés se ha apuntado a esta tendencia, la gran pregunta es: ¿Da el pego? La respuesta es sí. Por dentro, donde se mantiene ese carácter herbal y un toque viníco, y por fuera, donde mantiene su botella blanca, inspirada en la cerámica tradicional de Sargadelos, aunque en un color más turquesa. La versión 0,0 de esta gin premium te ofrece la sensación de disfrutar de una copa, de manera saludable. Además, evita cualquier sentimiento de culpa por tomar más de una, ya que solo tiene 14 kcal por 100 ml y permite que vuelvas conduciendo a casa.